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jueves, 23 de junio de 2011

UN ALBAÑIL EN MARBELLA.



Como un rito, hacia finales de junio la Santa y yo nos montamos en el utilitario y vamos a ver a su familia que eligió el Sur para vivir.



Marbella es una ciudad que me gusta desde que la conocí en los setenta. Multicultural, multiétnica, me parece la esencia del futuro. Elegiría un futuro mestizo, pero parece que no van por ahí los tiros.



Dejo mis uniformes de albañil cuando voy a contar nubes -me queda poco-, cuando salgo con la Santa - que si no no me lleva-y cuando voy a comer con mi suegra. Me puse un pantalón elegante, una camisa y un sombrero de paja, pero no pude quitarme el aire de paleto. Metí el de ene i en el bolsillo de la camisa y una caja de lata de los puritos que fumo constantemente. Apenas había cruzado la calle, se paró en la calzada un mercedes que conducía una gitana teñida de rubio, fea como un cuerno y gorda como el mundo. Su acompañante me dijo:



- Señor, please favor, alhbraika? Por favor! Mostrando un mapa de carreteras. Me acerqué.



-Francés habla?. Pensé: Me habré equivocado y serán rifeños, pero no tienen pinta, tampoco conozco muchas tribus.



-Oui, Je parle un peu francais.



-Ella habla un poco español, habla con ella.



Para hacerlo tendría que meter la cabeza por la ventanilla, no lo hice. Estos gilipollas han confundido mi lata de tabaco con una cartera, pensé. Después de una conversación absurda sobre que moneda se usa en España y cual sería un buen restaurante para comer, el gitano que no hablaba español y su mujer inmensa se fueron en su mercedes matriculado en GB con volante a la izquierda. De esta conversación matinal seguí mi paseo muy triste, por las conclusiones que tengo la manía de sacar:



1. Cuando me visto elegante y me encasqueto un sombrero de paja tengo pinta de paleto propiciatorio.



2.O damos cursos de formación en carterismo a nuestros chorizos, incluyendo idiomas, o con los recortes sociales y el paro se nos van a morir de hambre. Cada generación son más brutos.



3.Nuestras carísimas autoridades y sagaces cuerpos policiales son unos mantas.