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sábado, 10 de septiembre de 2016

LAS CENIZAS.

Estábamos atracando y vino con la amabilidad que acostumbra, a saludarnos. Le interrumpió el teléfono cuando comenzábamos a departir. Mientras estaba arranchando los cabos de proa me contó que debía salir a lanzar las cenizas de un amigo al mar. Cuando me dijo que está prohibido me sorprendió. La mar recibe miles de toneladas diarias de restos orgánicos, químicos y espaciales.
 Una sociedad que permite que cientos de personas mueran en la mar huyendo de una muerte segura por hambre o violencia, cuyos restos irán apareciendo en la costa o desintegrándose en sus aguas, para alimento de seres innumerables que las habitan y contribuyen a nuestro alimento, nos sorprende legislando sobre la protección de los mares contra restos humanos y vegetales. 
He estado buscando la legislación sobre tratamiento de cadáveres y no encontré nada referido al caso. Pero habiendo tantas fuentes legislativas, tanta norma reglamentaría, no sería extraño que la Guardia Civil del mar aplique una sustanciosa receta basada en alguna de ellas desconocida, que tantas veces violan el derecho marítimo internacional sin que nadie diga nada.
Los ritos funerarios están basados mayoritariamente en interpretaciones religiosas con trascendencia económica. Las religiones monoteístas, tan racionales e igualitarias ellas, te dicen que resucitas, o que eres polvo o si eres chica que saliste de la costilla de un macho para joderle la vida y largarlo del Paraíso o que puedes ser inseminada por una paloma. Luego algunas se lo cuentan al ginecólogo. Solicito a mis descendientes apliquen a mis restos tecnología 3D y me conviertan en consolador, como si estuviese en Castroforte de Baralla, me dejen para uso publico (con las reglamentarias medidas higiénicas). Quiero ser un  cadáver que dé placer.


viernes, 24 de junio de 2016

HIJO DE LA CASUALIDAD. Don Renato.

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Delegación de Hacienda de Pontevedra. Imagen: verpueblos.com
Colaboré algunos días en la elaboración de un corto de Alexandro Barberena Cosmed, se titula "LOS GUARDIANES DE LA RÍA: FAREROS". Tiene imágenes magistrales, la esfera celeste girando en torno a los faros, la vía lactea perfectamente definida posicionándose sobre los destellos de los faros más potentes de las rías.  Utilizó una técnica de "time lapse"= lapso de tiempo. Cientos de fotogramas tomados cada no sé cuantos segundos para proyectarlos después de forma continua. El tiempo astronómico pasa en la película a toda leche.
Durante la grabación Xandro me decía: Habla de aquello que me contaste de... y yo hablaba. Me gusta hablar, como una manifestación pública de mis desconocimientos, que obviamente reconozco. Pero Xandro recortó mis palabras, parecían ajustadas, sin diarréa verbal.
Dije que soy un hijo de la casualidad, y es cierto: Sin vocación me fui a navegar por lo de viajar y ver mundo, estudié Radio en vez de Puente o Máquinas porque me dijeron que era el que más tiempo libre tenía en puerto, dejé de navegar porque me pareció que empezaban a putearnos las navieras...
Y salió bien.
 Pero lo de Hijo de la Casualidad era un homenaje a mi padre, se me ocurrió decirlo sobre la marcha.
Mi padre era igual de indisciplinado o más que yo, pero parecía un tipo cumplidor, serio, con mala hostia (la tenía).
Ya viejo, me dijo en su pausado gallego.
- ¿Te has arrepentido de haberte portado mal con alguien?
Creí que esperaba que me refiriese a él.
- Si, en alguna ocasión he sido soberbio y chulo con alguno de mis superiores, que eran buena gente y no se lo merecían. ¿Y tú?
-También, especialmente con D. Renato, que aunque era un inútil, era educado y muy buen tipo. Un día discutí con él, no sé por qué. En donde ponía JEFE DE NEGOCIADO- Propiedades, o algo así, le puse un cartel del mismo tamaño que decía: MARICÓN.  Cuando llegó D. Renato, tarde como todos los días, firmó de último y al entrar vió el cartel.
-¡Oiga Cándido! ¿Quien ha puesto eso ahí?, dijo señalando.
-¿El que? ¡Coño! No lo había visto.
- ¡Habrá sido algún hijo de la casualidad! Y arrancó el cartel.
-Se corrió la voz y cada cierto tiempo le aparecía un cartel y no fui yo.
Mi padre se sonó la nariz y quedó mirando a los eucaliptos con su único ojo.








viernes, 13 de mayo de 2016

LA UÑA. Tatuajes de la infancia.





Esta mañana viendo "Al-jazzira", unas niñas keniatas,  muy pequeñas, iban al río a buscar agua fangosa. El viaje de las criaturas duraba más o menos una hora. Los recuerdos de la infancia de casas sin agua, sendas pedregosas de donde salías con las rodillas en carne viva una vez a la semana. Casas sin retrete o con "pozo negro" de donde se sacaba la mierda en cubos para alimentar, en forma de abono, las saludables lechugas y cebollas. A pesar de ello nuestras aguas eran más limpias que las de Kenia. Y la conclusión es que en sesenta años la Galicia rural y pobre ha progresado más que en el último milenio a pesar de dictadores, tecnócratas, represores  y gobernantes traimiopes. Pero viene el recuerdo divertido: La uña.
Algunos de los personajes del entorno de mi infancia como el tabernero, el guardia, el conserje... tenían una uña en el dedo meñique de la mano derecha, muy larga, limpia y pulida. Al principio les pregunté a ellos para que querían la uña larga. Nunca recibí una respuesta satisfactoria. Le pregunté a mi madre que era la sabia que tenía más a mano. Respuesta: "Para rascar el culo". Tampoco me satisfizo. Todos teníamos lombrices y todos nos rascábamos es culo pero solo algunos tenían uña larga. 
Mi maestra dijo que era una estupidez, que las uñas largas podían traer enfermedades, y más trabajando en el campo como hacíamos todos. 
Enseguida observé que no todos trabajábamos en el campo, los dueños de uñas largas no lo hacían, solo lo hacían sus mujeres, sus hijos/as... Era definitivamente un signo externo de estatus: Yo no trabajo con las manos. 
Estuve viendo lo de las uñas en San Google. Los funcionarios chinos para demostrar que lo eran se dejaban las uñas largas. Es decir, nuestros muertos de hambre de los sesenta para ser chinos convertían a sus hijas y mujeres en keniatas. Tuve mala suerte, no tuve hermanas, fui mucho a por agua.

miércoles, 13 de abril de 2016

PANAMÁ PAPERS Y OTROS PARAÍSOS NÁUTICOS.

Con la historia de sociedades propiedad de ciudadanos ricos de países muertos de hambre, recordé mi propia historia como telegrafista en buques de bandera de conveniencia. En 1973 embarqué en el M/s (buque de motor)"Cosmonaut". Construido con créditos oficiales dos años antes con el nombre "Kosmonaut" junto a su gemelo "Kosmokraat" en Hamburgo, fue abanderado por sus armadores alemanes en Singapur. Su tripulación era mixta, oficialidad mayoritariamente alemana, maestranza y tripulación gallega. Los tripulantes gallegos éramos contratados por un Consignatario con oficina en la Coruña, por supuesto las condiciones económicas y sociales eran mucho peores que las de los tripulantes alemanes. Sabiendo la que se les venía encima los mayoritarios oficiales alemanes con el Capitán a la cabeza, nos trataban malamente, como esquiroles. Éramos solo tres oficiales españoles y ocho alemanes. Mis discusiones con casi todos ellos eran constantes, especialmente con el Capitán, no consideraban culpable a la Compañía de su paulatina sustitución por mano de obra barata, consideraban que los culpables eran los emigrantes. Todos hacíamos nuestro trabajo, pero los desprecios eran constantes.
Esta historia se repitió en el "Kristl Hermann", panameño, en el "Santa Ursula" Singapureño, el "Stardust" panameño y el "Dorado"Liberiano. Pero en ellos ya no había una tripulación mayoritaria de la nacionalidad de la Compañía. Incluso el más cruel de todos, el "Dorado"con tripulación totalmente española tenía un nido de sinvergüenzas entre su oficialidad. Tales fueron las trampas y abusos que lo denuncié a la International Trade Federation (ITF), lo que trajo una parada del buque tres meses en el puerto de Rotterdam, la liquidación de todos los tripulantes con los sueldos ITF, cambio de nombre y bandera del barco. Esto me dio un prestigio notable, menos mal que aprobé las oposiciones...Era un tiempo en que los sindicatos valían para algo (en el extranjero, aquí empezaban).
Después vinieron los "socialistas", descubrieron la "gestión privada del sector público", las subvenciones del franquismo a los navieros continuaron, pero los buques se registraban en el "Registro Canario" donde no pagaban ni la seguridad social de sus tripulantes africanos o hispano americanos, ni el impuesto de transmisiones, ni... Pasado un tiempo prudencial eran abanderados en Panamá, olvidando sus créditos ICO y sus subvenciones.
 Mi etapa panameña me descubrió otro truco, "Mortgage" hipoteca en inglés. El truco consiste en hipotecar el barco, que solo puede ser embargado para el pago de salarios de sus tripulantes, no por incumplimiento de obligaciones fiscales, financieras, de responsabilidad de la carga, o impago de deudas de escala en puerto. Un cartel pintado en el puente avisa de ello: Este buque está hipotecado, no podrá ser enajenado excepto para pagar salarios de la tripulación. El salario de toda la tripulación era en aquel tiempo unos 30.000 Dólares algo así como dos millones de pesetas, una mierda, el fueloil de un viaje incluidas las comisiones de los responsables.
Los mismos que han montado este tinglado en los años sesenta, los que lo importaron a España en los noventa, con penosos resultados, los que tienen 200.000 empresas con sede social en ciudades de 80.000 habitantes, se escandalizan ahora con los PANAMA PAPERS.
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domingo, 6 de marzo de 2016

REPSOL Y EL AGUA BENDITA.


 Resultado de imagen de refineria de repsol en a coruña
Desmonté la batería del balandro y la traje a casa. Una batería bien nacida siempre agradece unos días en tierra. Estaba casi seca. La verdad, no la había llevado de copas desde que habíamos empezado esta relación en una tienda de automoción hace dos años. Fui a la gasolinera de repsol a comprar agua. Pensé en echarle agua de lluvia, pero La Concesión creo que emite ácido clorhídrico, y como suspendía la Química no me atreví a hacer la prueba con el ácido sulfúrico de la batería. Pedí el agua destilada. El chico me dijo 2,50 €. 
Le dije que había pedido AGUA DESTILADA HdosO, no agua bendita HdiosO. O no me entendió o era del Opus Dei y no le hizo gracia.
Recordé cuando había comprado acciones de Repsol en la salida a bolsa, con la empresa recién privatizada, cuando los Sociolistos habían descubierto la privatización de las empresas, servicios y bienes públicos, mediante leyes hechas a la medida para que les diesen un puesto en los consejos de administración  a los legisladores.
Recordé como se refina el petróleo y como se produce agua destilada. Que un subproducto cueste el triple que el producto refinado original es una broma. Supongo que todas las semanas habrá un obispo bendiciendo la refrigeración de la refinería. HdiosO.

sábado, 13 de febrero de 2016

LA PÓLVORA. Pontevedra 1963.

 
El segundo balcón de la derecha. Foto de 1977. En 1963 apenas había coches en la ciudad.
En esa época los niños de doce años que íbamos al Instituto, solíamos "repasar" en unas academias que en Pontevedra les llamaban "pasantías". Al salir del instituto solíamos tener media hora para jugar, comprar una granada en la tienda de Juan, o comer un bocadillo de atún con pimiento cuando había disponibilidad económica.
La academia de Don José Buela, llamada Academia Helenes, estaba en el corazón del Casco histórico compartiendo plaza con otra: la Academia Cervantes. En casi todas las plazas había una pasantía. Y en cada una se desarrollaba un grupo de golfos. Debió suceder algún milagro para que  todos ellos, pasada la sesentena,  puedan ser considerados un ciudadanos normales y estén enteros.
Fueron aquellos años cuando efectuamos el descubrimiento de la pólvora. En las tiendas se vendían petardos y cohetes de poca potencia, pero mis amigos Manolo Barcia, Juanjo Torres y algunos otros tenían inventiva, querían algo más artesanal: Hacer un cañón.
No recuerdo quien, pero alguien trajo pólvora ya mezclada, como un kilo en un cartucho de papel. Con una punta se le hizo al extremo inferior del bastón de un paraguas un pequeño agujero. El orificio donde irían ancladas las ballenas era la boca del cañón. La cureña era un trozo de ladrillo.
Vertimos la pólvora en el tubo de hierro, la atacamos con un palito y a continuación hicimos una bola/bala de papel que atacamos con palalito de nuevo. 
Como no nos fiábamos de nuestro armamento decidimos hacer un reguero de pólvora desde el portal donde estaba situado el "cañón" calle arriba , que hoy descubro que se llama Marqués de Aranda, hasta la siguiente esquina. Una cerilla ¡Fuego! La pólvora fue ardiendo hasta la culata del cañón, hizo Pssss y ¡Puf! la bala de papel salió ardiendo hacia lo alto, en perfecto tiro parabólico. La pólvora daba olor de batalla, su humo cegaba la calle. Estábamos eufóricos, saltando por el éxito.
Soy de "prêt a porter". Siguiendo mis malos instintos compré cohetes con el dinero de dos días de bocadillo. Probamos varias experiencias para lanzamientos espaciales y quedaba un cohete.
Subimos a clase y estuvimos un tiempo solos, D. José estaba enfermo, era finales de primavera y hacía calor. El balcón estaba abierto y yo sentado a su lado. Decidí comenzar un ataque al exterior. Un grupo de hombres salía de la taberna de abajo. Encendí el cohete y traté de tirarlo entre los barrotes. Un error de cálculo artillero hizo que el cohete chocase contra uno de ellos y siguiendo una extraña vocación académica, entró en el aula y explotó al lado de una bombilla. El estruendo atrajo a los desocupados, en la clase profesores y alumnos de otras llegaron el tropel, preguntando que había sucedido. Nadie dijo nada. Entró D. José en pijama con bata de casa, creyendo que alguien había disparado a su mujer, pues había oído el estruendo desde la casa de enfrente, donde vivían.
-¿Que pasó aquí?
Me levanté.- Fui yo, tiré un cohete por el balcón y volvió.
Me cayeron dos hostias.
-Recoje tus cosas y vete, quedas expulsado.
Esperé a que saliesen mis compañeros, me preguntaron que iba a hacer, contesté que aún no sabía. Al día siguiente al salir del Instituto no fui a la "pasantía", me fui a casa (4.5 Kmts.) y se lo dije a mis padres. Mi padre me dio otras dos hostias, se montó en la Vespa y fue a pedirle cuentas a D. José del hecho de expulsarme sin decirle nada a él. Al llegar el Sr. Buela le dijo que no se preocupase que estaba readmitido. Y es que ese mismo día apoyados por sus padres ninguno de mis compañeros fue a pasantía y una madre se atrevió a decirle que si no entraba yo no volvía ninguno.
Volví pero nada fue igual, aquel día empecé a ser solidario y continué siendo socialmente peligroso.

sábado, 30 de enero de 2016

LA CONCESIÓN.

 Resultado de imagen de FÁBRICA DE CELULOSAS PONTEVEDRA
Placeres era un balneario, los miembros de la nobleza y de las altas instituciones del Estado veraneaban en un rincón paradisiaco con playas de arena blanca, fina y ricas en todo tipo de moluscos. Montero Ríos estableció allí su casa de verano, a su sombra en el siglo XIX surgieron casas de políticos, nuevos ricos, caciques y segundones que construyeron chalets modernistas y un balneario, hoy colegio de monjas. Conocí en mi infancia y juventud los restos de algunas de las preciosas construcciones hoy abandonadas o sacrificadas por la cátedra de mal gusto que fueron los arquitectos de los años 60.
Fue en esos años cuando el gobierno de Franco, aprovechando las remesas de los emigrantes a las que el Banco Exterior de España aplicó cambios de divisa fraudulentos, creó el Instituto Español de Industria (INI), en cuyas empresas se situó lo más granado del Régimen y del Opus Dei. Una de esas empresas fue la Empresa Nacional de Celulosas.
Durante mi infancia vi como un monstruo de chapa crecía en más de un quilómetro de orilla, los maravillosos pazos (palacios) de la zona fueron expropiados o abandonados al ser el aire irrespirable, agua hirviendo salía directamente a la playa. Los criaderos de marisco fueron rellenados con desechos forestales. Más del ochenta por ciento de la planta se encuentra situada en zonas de dominio público sometidas originariamente a la acción de las mareas: playas, humedales y junqueras han sido devorados por el monstruo. La oposición de marineros y mariscadores fue duramente reprimida, con alguna detención y los consiguientes golpes y humillaciones.
Tengo 64 años, cuando tenía catorce hacía cualquier cosa por llamar la atención de las chicas. Desde la playa de Lourido dije que era capaz de cruzar a nado hasta la factoría con marea llena.  Llegué al dique en medio de aguas muy calientes, sus vapores casi no me dejaban respirar y apestaban, caminé en dirección a Pontevedra y cuando vi que la marea bajaba y estaba al Este de los tubos pestilentes crucé de nuevo la ría. Tal vez el olor de mi piel y mi bañador hizo que la destinataria de mis esfuerzos me rechazase. 
La factoría tomaba el agua del Río Lérez en la época mediante un tubo de uno cincuenta de alto y un metro de ancho de un embalse construido al efecto llamado de "Pontes de Bora", a unos quince quilómetros de la pastera supongo seguirá igual. La fauna del Río Lérez ha desaparecido en su práctica totalidad, salmones, truchas, anguilas, lampreas y escalos ya no se ven. Su desembocadura es una piscina termal pestilente donde desde hace años hibernan garzas, garcetas y garzas reales que deberían estar en África.
En los años ochenta participé en un estudio del CEDEX, dirigido por un Ingeniero  que venía de trabajar en mares interiores de Japón. Situamos cinco boyas de señalización marítima en dos puntos de la boca de la Ría y tres puntos en el interior. A tres metros de la cola de la boya se colocaron, correntímetros, termómetros registradoes y salinómetros. No leí el informe final, pues la privatización de las señales marítimas que hizo la Ley de Puertos me obligó a pelear en anteproyecto de la Ley, pero el Ingeniero me comentó cuando recogimos las lecturas que los problemas de esta Ría de Pontevedra se solucionaban suprimiendo la pastera.
La concesión de la pastera caduca en 2018. En este tiempo el Gobierno de Felipe González liquidó las actividades del INI, siguiendo las doctrinas del neoliberalismo a las que se habían convertido . El estado español participa ligeramente en algunos consejos de administración en la medida justa para que el gobierno de turno sitúe a sus jarrones chinos en ellos. De ahí la presencia de exministros y expresidentes en las actividades de los consejos, muy bien remuneradas y sin mas actividad que la asistencia.
Ahora un gobierno de un partido corrupto, en funciones, con cientos de "investigados" por las autoridades judiciales, a pesar del servilismo de las fiscalías, con decenas de cargos en prisión o en libertad condicional, se da prisa y renueva la concesión por sesenta años prorrogables hasta ochenta.  Una ocupación del dominio público injustificable, que destruye más riqueza de la que crea, que a estas alturas, cada vez que hay niebla o llueve nos somete a vapores irrespirables, que ha creado un nepotismo laboral digno de otras instituciones, que ha hecho bajar el precio de la madera en base a mafias. Ha convertido la plantación de eucalipto australiano en endémica, con lo cual su precio es ahora irrisorio. Es vergonzosa además la actitud del Comité de Empresa, plegado a estos intereses, que por un ·"trabajo" cómodo no repara en envenenar a sus vecinos. Desde hace años Pontevedra es el paraíso de los alergólogos.
Ayer hubo una multitudinaria manifestación de la ciudad contra la prórroga de la concesión, el único sindicato presente fue la CGT con muchos más seguidores de los que llevaba el primero de mayo.
Encontré conocidos de todas las tendencias políticas, incluido el PP.
PREVARICACION.
La prevaricación, o prevaricato, es un delito que consiste en que una autoridad, juez u otro servidor público dicta una resolución arbitraria en un asunto administrativo o judicial a sabiendas de que dicha resolución es injusta.1 Es comparable al incumplimiento de los deberes del servidor público.2 Dicha actuación es una manifestación de un abuso de autoridad. Está sancionada por el Derecho penal, que busca la protección tanto del ciudadano como de la propia Administración. Para que este delito sea punible, debe ser cometido por un servidor o juez en el ejercicio de sus competencias.