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domingo, 23 de noviembre de 2014

AMIGOS: ANTÓN GOYANES, pintor.




Antón Goyanes con obra. Imagen La Voz de Galicia.


Una de las muchas cosas por las que merece la pena llegar a viejo es el calor de quienes nos acompañan.
No sé el por qué, siempre he tenido amistad con artistas. Para quien no es artista y ha conocido algunos,  el arte es belleza en si mismo pero el mundo que lo rodea es un mundo de vanidades. Por eso valoro tanto a quienes he visto trabajar sin estridencias, pelear por la vida, atender a los suyos, llegando a la abstracción por el concepto, la belleza por si misma, dejando que el color fluya atenuándose como la vida. 
Conocí a Antón Goyanes en 1980, cuando entré a trabajar de Torrero en el Puerto y Ría de Vigo y tuve el privilegio de colaborar con él en algunos trabajos, que siguen transmitiendo belleza, modernidad y desde mi punto de vista, inteligencia. Su estudio de deliniante en la Junta de Obras del Puerto era un ordenado archivo histórico. Ingenieros y técnicos encontrábamos en él solución a muchos de nuestros problemas y en mi caso a mi ignorancia.
Su trabajo que transmite impresiones, no deja nada al azar: las texturas, los contrastes y las formas son siempre fruto de un estudio meticuloso, me atrevería a decir maniático.
Me encuentro con él como con la mayoría de la gente a la que quiero un par de veces al año y el encuentro siempre me deja frases para la reflexión, aunque el que más habla soy yo, como de costumbre.
Sus biografías dicen que nació en 1935 en Monforte de Lemos, en realidad fue inscrito en aquel Registro Civil el 21 de noviembre de 1934. Ambas fechas inducen a error, quisiera conocer treintañeros con el espíritu abierto, democrático y libre de Antón Goyanes. La continuidad de su obra, sus puntuales exposiciones con obra nueva son demostración de capacidad de trabajo y alegría de vivir. Un honor.

Más datos:

martes, 18 de noviembre de 2014

XURELO. Pesquero de Ribeira contra los vertidos nucleares en la Fosa Atlántica.



La lucha de los ecologistas con sus zodiacs en Canarias estos días me trae recuerdos del pasado:
8 de septeimbre de 1982.

Mi relación  con el "XURELO" vino a través de Xan Traba Diaz, que por entonces era un joven Maestro, ejerciendo de Administrativo en el Puerto de Vigo. Yo había relevado a su padre, también Maestro, José Traba Rivera, Técnico encargado del Balizamiento de la Ría de Vigo, ya jubilado, en mi primer destino como Torrero de Faros. Once años antes, José Traba, hermano e hijo de los anteriores, era el primer Oficial del "Eolo" un bello mercante donde embarqué como Radio, acompañado de dos amables policías, después de  una somera intoxicación etílica. Venía desembarcado de un pesquero, no me gustaba el olor, no me gustaba la forma de vida, no me gustaban las maneras, no me gustaba nada y juré solemnemente a una lumi de Huelva que no volvería a poner los pies en un pesquero.
El "Eolo" me reconcilió con el mundo y nuestro viaje al Caribe parecía una excursión de veinteañeros, yo acababa de cumplirlos y todos excepto el Capitán, no llegábamos a los treinta.

Cuando Xan Traba  me propuso volver a un pesquero como operador de radio e intérprete, en una expedición contra los vertidos en la Fosa Atlántica, rompí sin dudarlo mi juramento a la lumi de Huelva, le conté a mi jefe el Ingeniero Jefe de Costas la situación y el bueno de Enrique Disdier Davila  me dijo que tomase el  tiempo que necesitase, que la causa era buena y nos deseó la mejor de las fortunas.
Por primera vez desde la muerte de Franco tuve la sensación de que el peligro de algo que aún desconocemos unía voluntades y eliminaba las diferencias. Solo volví a tener esa sensación cuando rompió el "Prestige ".
Se demoraron los despachos del barco un día y estábamos todos que trinábamos. Salimos a la mar y al segundo día de navegación establecimos contacto en Onda Media con el "Sirius" de Green Peace.
Lamento no haber hecho diario de las comunicaciones, pero nunca fui muy devoto de los diarios, no los cubría ni cuando tenía que hacerlo. Hoy siento ser así, pues ya no recuerdo los nombres y en aquel momento me parecía que nunca los olvidaría, y no puedo ser preciso en las circunstancias.
La tripulación la componían Anxel Vilas Queiruga, Patrón. Un Motorista, un Marinero/ Cocinero que me parece era hijo de Anxel ,  no recuerdo sus nombres, pero les recuerdo como valientes y bondadosos. Como invitados voluntarios  Xan Traba Diaz, militante de Esquerda Galega, responsable de la Expedición. Pili Pereiro Saavedra, enseñante,  militante de E.G. El alcalde de Oleiros, Xosé Lois Martínez, profesor universitario; Cipriano Rivas Fernández de la Cofradía de Pescadores de Riveira; un Periodista free-lance Antonio López Mariño, muy bueno, que retransmitía para muchos medios, por sus transmisiones parecía que íbamos ganando. Ángeles Fernández Maira transmitía sus crónicas para el Progreso de Lugo. Al decir del patrón  Ángeles era "a mais machiña de todos", la única que no se mareó, más tarde me confesó que debía su fortaleza a la Biodramina. Y yo, ecologista independiente, que no me acuerdo el nombre. 
Durante la tercera singladura comenzamos el trabajo de búsqueda del lugar de la acción. El pequeño pesquero no tenía más equipos que un viejo gonio, el radar, una regla y un cartabón y naturalmente el compás.
Navegando en zigzag tuvimos la fortuna de encontrar un buque oceanográfico holandés que tenía GPS y pude pedirles la posición, arrimándonos a su costado y de viva voz, pues no contestaban a nuestras llamadas en el canal 16 de VHF. En el barco holandés de tripulación de CaboVerde había división de opiniones, unos se dedicaban a vitorear nuestro valor, por llegar tan lejos con un barco  poco más grande que sus botes salvavidas y otros dedicaban sus vítores directamente a las dos bellas tripulantes del Xurelo.
Anxel, el Patrón del Xurelo dio orden de que se transmitiese nuestra posición al Sirius, y cuando su Operadora me pasó la suya y el patrón la llevó a la carta, los tres presentes quedamos como si nos hubiesen dado unas hostias, estábamos a 80 millas náuticas, unas ocho horas de navegación para nuestra velocidad. A las siete horas teníamos la acción a la vista:  dos barcos de Green Peace, el mercante de la basura nuclear el Rijnborg, con dos neumáticas a veinte nudos constantemente estorbando su descarga.  El capitán del Sirius, un arquitecto holandés Willen Beeknan, dirigía la maniobra con gran acierto, situó nuestro barco en la proa del mercante basurero por ser el más lento, cada uno de sus barcos a los costados, uno de ellos forzando la máquina fuera de lo común, hasta que se rompió y las zodiacs debajo de las grúas del barco, impidiendo la descarga, una de ellas recibió el impacto de un bidón en proa con un hombre herido leve. Mi función era retransmitir las instrucciones, rumbos y velocidades, transmisiones que interrumpía de vez en cuando para vomitar por la borda, el olor a fuel era insoportable a pesar del subidón  de adrenalina. Cuando la acción paraba, o incluso con ella en marcha, los periodistas trasmitían sus crónicas a través  de la banda de 2/3 Mhz. (Llamada Onda Media de Radiotelefonía). El equipo de VHF transmitía cambiando constantemente de canal como debíamos entorpecer el rumbo del carguero, con el reglamento de abordajes en la mano. Llegué a creer que Greenpeace pretendía que su barco más viejo fuese hundido por abordaje agresivo del buque de los vertidos.
Aquella noche tres o cuatro de Green Peace, abordaron el barco transporte de basura nuclear, y se encadenaron a las grúas, fueron reducidos y arrestados por la tripulación.
 A la mañana siguiente se recibió a bordo del Sirius, que tenía bandera holandesa, una resolución de un Juez, que le ordenaba alejarse del buque basurero compatriota. Se celebró una asamblea a bordo del Sirius, nos trasladamos a él en las increíbles neumáticas que daban treinta nudos, había un poco de marejada y el Alcalde de Oleiros Xosé Lois Martínez rompió un pie en el salto. Hice de intérprete de Xan con el Capitán del Sirius,  Esquerda Galega se resistía a abandonar si continuaban los vertidos, las órdenes del Juez eran terminantes y Green Peace se iba. Intenté poner algo de mi cosecha y sugerí un palangre en la hélice del mercante y luego ofrecerle remolque a Vigo, pero el buen holandés me llamó terrorista y dejé quedar un poco mal a Xan. Nunca me lo reprochó. Comprobé que aquellos holandeses no tenían mi mismo sentido del humor. Además debo decir que aquel Capitán se negó a llevar a puerto a Xosé Lois, teniendo  médico y hospital  a bordo del "Sirius", pues no era holandés y embarcaría irregularmente. En el Xurelo no teníamos más que vendas y aspirinas. Embarcó de nuevo en la Zodiac, y sufrió estoicamente dos días de dolores hasta que llegó a Vigo y fue evacuado a un hospital.
 Emprendimos el regreso y celebramos mi cumpleaños (31, el 11 S), La tripulación me hizo regalos, un marinero un hueso de pescado (sin olor) para colgar, otro una navaja, Xan una camiseta de rayas azules y blancas, muy marinera, y todos hicieron banderolas, con lo que encontraron a mano.
 Lo del humor de aquellos holandeses lo corroboré más tarde cuando acogí en el Faro de Cabo Estay, desde el alta hospitalaria hasta que fue repatriado, a uno que le había pasado su neumática por encima en la Playa de Barra y la hélice le dejó un código de barras por todo el cuerpo, en los días de celebración que siguieron al caluroso recibimiento que la ciudad de Vigo les dispensó.
Se les perdona la falta de humor por lo que pelearon y se arriesgaron, en una organización y con unas capacidades que nosotros no teníamos, en medios, conciencia y conocimientos, que en una España de espaldas al mar, eran y son cada vez más minoritarias, desde los ministros al más modesto trabajador, son pocas las personas que defienden la vida. El suicida "o que veña detrás que arree", es lo más común entre nosotros.
 La profesionalidad de Anxo, Patrón y Armador del Xurelo y la amabilidad y buenas maneras de sus tripulantes fijos me reconciliaron con los pesqueros. La capacidad y sencillez de Xan Traba le dieron frescura y eficacia a una acción que tenía pocas posibilidades de tener éxito ni repercusión. El recibimiento del Pueblo  de Riveira al Xurelo quedará para siempre en lo más emotivo de mí.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

LA FUNDACIÓN.


A veces las autoridades colaboran con estafas institucionalizadas a través de la normativa.
¿Es este un caso? No han respondido. Haz clic en la imagen, si ya eres mayor.

En la presión burocrática, fiscal y recaudatoria a la que las autoridades nos someten a los muertos de hambre, hace un año fueron incorporadas las Fundaciones. Entidades llamadas laborales que además de intentar cobrar unos eurillos de afiliación obligatoria, imparten -al parecer- cursos de formación para Directivos. No deja de tener coña.  
A la amargura de la corrupción reinante hay que sumar la facilidad del copia y pega de las instituciones que pagamos todos y nos inundan de papeles con acuse de recibo, que tambien pagamos, en un si cuela-cuela desesperante. O respondes a los papeles o haces cosas útiles. En fin, sigo extrañando a Robespierre.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

FARO DE LONGSHIPS.

Ayer encontré una traducción de la historia de los Faros  que el Trinity House británico le enviara en 1978 a Miguel Angel Sánchez-Terry. Él me la pasó en 1981 cuando empezó su trabajo de la Historia de los Faros Españoles para su traducción. El caos que ha sido mi vida de inmaduro hizo que las traducciones viajasen de traslado en traslado y acabasen en el fondo de un baúl. Las reencontré intentando poner algo de orden en mi inmadura vejez. Hoy os pongo la  historia de Longships. La traducción de los ochenta no difiere mucho del texto actual de la  Trinity House.


Image of Longships

  Imagen: Trinity House.
Cerca de los acantilados de Land's End, en el extremo sudoeste de la tierra firme británica, hay durante los temporales un panorama salvaje descrito por John Ruskin como "un completo desorden de los elementos. Toda la superficie del mar se vuelve un vertiginoso remolino de embestidas retorcidas, tortura, rabia sin dirección, saltando, rompiendo y girando en una anarquía de inmenso poder".
La punta está rodeada de bajos donde incontables  barcos se han perdido por mala mar o baja visibilidad.
Actualmente no hay demasiados desastres pues los buques navegando en las proximidades cuentan con la ayuda de numerosas señales equipadas con los últimos equipos electrónicos. Entre ellas está el faro de Longships situado a una milla al poeste de Land's End.
En 1790 la zona estaba totalmente desprovista de tales ayudas y los habitantes de la costa obtenían un buen nivel de vida del saqueo de los barcos llegados a las piedras, de los que cada invierno había una abundante cosecha. A pesar de ello, las necesidades de la navegación debían de ser atendidas y proyectadas señales marítimas en esa oscura región.
El 30 de junio de 1791, la Trinity House obtuvo una concesión, por el procedimiento habitual, mediante el registro de una solicitud de los mareantes. Se hizo una cesión al Teniente Henry Smith, que se comprometía a levantar un faro en Longships, fijándose una renta de 100 Libras para obras de caridad de Trinity House y se establecía un término de 100 años.
Pronto se construyó una torre sobre Carn Bras, la más grande las rocas de Longships, a 14 metros sobre el nivel de la pleamar. La torre circular fue proyectada por el arquitecto de la Trinity House Samuel Wyatt. Tenía tres plantas la planta baja estaba ocupada porlos tanques de asgua y almacén, la siguiente era usada como sala de estar y los torreros usaban la superior, bajo la linterna de madera y cobre, como dormitorio. La linterna se hallaba a  24 metros sobre el nivel de la pleamar. Contenía 18 lámparas Argand (quinqués de aceite) y el mismo número de reflectores metálicos, distribuidos en dos filas, ninguno de ellos orientado hacia tierra, produciendo un sector oscuro en esa dirección mediante planchas metálicas.
Poco después de la puesta en servicio de la torre,  el 29 de septiembre de 1.795, el Teniente Smith era decarado  "incapaz para la dirección del asunto", La Trinity House se hizo cargo, remitiendo los beneficios a su familia a través del Tribunal de la Cancillería.
Los torreros de Longshps tuvieron una existencia primitiva, cocinaban en la linterna mediante las lámparas Argand. El faro era atendido por cuatro hombres a turnos, dos de los cuales estaban permanentemente de servicio durante un mes y otro en tierra. Cobraban por ello treinta libras al año, y los alimentos mientras estaban en la señal, pero el tiempo de estancia en tierra tenían que buscarse la vida, aceptando cualquier trabajo que pudiesen encontrar.
La generosidad de la Trinity House con la familia del Teniente Smith - motivada en apariencia por el solo hecho de haber sido el primero en proponer la luz- resultó mucho más cara de lo que se había pretendido. Los beneficios netos del faro en 1831 alcanzaron  3017 Libras, libres de gastos por un total de 11.183 Libras. En 1836 el beneficio fue de 8.293 Libras. Faltando nueve años y medio para el término de la concesión la Corporación la  compró  por 40.676 Libras incluyendo las rentas vitalicias.
Debido a los terroríficos golpes de mar que saltaban la roca durante los temporales, la linterna quedaba tan a menudo bajo el agua que no se podía determinar con certeza su caracter de luz fija. Esta fue la razón dada para sustituir la torre original de Wyatt por la actual que fué construida por el Ingeniero de la Trinity House en 1875. A pesar del incremento de altura de la linterna sigue siendo alcanzada por las olas.
En 1967 Longships fue modernizado y electrificado. Recientemente un helipuerto circular fue construido sobre la torre de granito del faro construida por Sir James Douglas, ingeniero de la Trinity House en 1835 y los tres torreros son relevados mensualmente por helicóptero.
Fin del texto de Trinity House de Agosto de 1978. He suprimido la historia de la niña que jura sobre la Biblia, al parecer es falsa y a todas luces contradictoria con los escrupulosos registros de la Trinity House. 
El faro de Longship se automatizó en 1988 y actualmente es controlado desde el Centro de Operaciones y Proyectos de la Trinity House en Harwich.



martes, 7 de octubre de 2014

PONTEVEDRA EN LA POSGUERRA (Según mi padre y algunos taberneros)



Barrio de A Moureira, en la actualidad. Imagen Turgalicia.
Como continuación a la patrisaga familiar, "Cándido Mera, mi padre" y "de labrador a portero de los ministerios civiles" hoy transmitimos para ustedes, pacientes lectores, un nuevo capítulo: La Pontevedra de posguerra, según mi padre y algunos taberneros.

Cándido Mera Fernández fue a Madrid, debía ser el año cuarenta y uno,  a examinarse,  con un jamón y un nombre de Secretario del Ministerio de la Presidencia, o algo así. Llevaba además veinte kilogramos de café portugués para atender a su sustento. Se hospedó en una pensión de mala nota, haciéndose amigo del dueño y de alguna de las meretrices que la ocupaban, ellos le ayudaron a deshacerse del café contribuyendo a los gastos que generaba una semana de exámenes, con dictados, lectura y las cuatro reglas. Su primer destino fue Oviedo, la oficina de Telégrafos. Debió tener algún problema amoroso al cuarto año de estancia, pues pidó el traslado en secreto para el Gobierno Civil de Pontevedra. Volvió treinta y cinco años más tarde, las pensiones habían desaparecido y los amigos cuyos nombres recordó siempre, habían muerto o no los localizó. Nunca quiso explicarme la verdadera razón de su traslado.
En el Gobierno civil no estaba contento, desprecíaba a los falangistas, consideraba sinvergüenzas a los inspectores de policía. El conserje era un buen hombre que se llamaba Conde, su miseria era tanta, que criaban un cerdo bajo el tejado del edificio, que entonces se albergaba en donde hoy está la Diputación de Pontevedra.. El pobre Cándido se hospedaba en una pensión del barrio de la Moureira, apenas le quedaba dinero para comer. Por entonces la Moureira era un barrio de putas, donde los recién enriquecidos por el wolframio, el estraperlo y otras nobles actividades cerraban cabarés, invitaban a las chicas a whisky que solía ser té, se jugaba dinero a las cartas, lo que estaba prohibido. Su jefe en el Gobierno Civil, con quien mantuvo amistad hasta su muerte, le recomendó mudarse de barrio, no parecía adecuado que un empleado viviese en medio de los prostíbulos. Mi padre  alegaba que le quedaba al lado del trabajo, que no necesitaba utilizar el trolebús para ir a trabajar.
La parroquia de Lérez era famosa por sus carteristas, educados y elegantes, entre ellos había alguna mujer de indudable belleza, se alojaban en casa de los Díaz, una familia venida de la montaña, que montó un bar tienda, en "A porta do sol", al pie del convento de Lérez. Se compró una bicicleta para ir a trabajar y se hizo amigo de carteristas, estraperlistas y demás gente divertida. Ocasionalmente se iba de juerga con Benito, el hijo de los dueños, que le presentó a mi madre, ambas familias eran amigas (no piensen mal).
Un tiempo antes de morir contó que se habían ido a la Moureira, dejaron la bicicleta de mi padre entre dos casas, para que no se viese. Cuando salieron iban muy contentos, la bicicleta no estaba. Se pusieron a buscar a cualquiera que llevase una bicicleta.
-Es esta, es esta. Usted robó mi bicicleta.
 Se abalanzó sobre el hombre sin darle tiempo a responder. Este salió huyendo.
Benito cogió la bicicleta, la acercó a una farola y le dijo:
-Cándido, estás equivocado, esta no es tu bicicleta. La tuya tenía un rascazo en el sillín, y esta lo tiene nuevo.
El hombre ya volvía con una pareja de policías. Después de explicaciones y disculpas volvieron a la Moureira, mi padre se había equivocado de pared y al otro lado de la casa estaba la puta bicicleta.
Como Mutilado de Guerra, tenía derecho a una ración militar, le daban  pan mediante la presentación de unos cupones, además cubría los documentos de la gente que no sabía escribir, instancias para pedir una silla de ruedas o unas muletas a la Beneficencia, datos para un certificado de buena conducta y cosas así. Eso le daba prestigio en la vecindad, además jugaba a las cartas y era simpático con carteristas, putas y estraperlistas.
En la oficina la pobre gente que necesitaba hacer documentos siempre le dejaba alguna propina. Esas propinas eran casi un sueldo. Además se ponía el uniforme de portero para colarse en los toros y decir que iba a llevar un recado.
Al casarse dejó la pensión de los Diaz y se mudó a una casa de alquiler, al poco de nacer yo mis padres compraron una casa en la falda del Monte das Pías, en un paraje que se llamaba a A Regueira en la misma parroquia de Lérez.  En la casa de al lado vivía mi bisabuela, Benita Amil, con dos hijas Carmiña "A Tola" pues era demente y Josefa, que estaba aquejada de una enfermedad ósea que le impedía muchos movimientos. Ambas eran bellas.
RECUERDOS DE INFANCIA
Vivían con la bisabuela y las dos tías de mi madre, dos nietos Benito y José. El padre de este último había muerto de tuberculosis después de pasar seis años en la prisiones franquistas por republicano, murió a los pocos meses de salir del Penal de a Illa de San Simón y su mujer Clara,  no podía mantener al hijo de ambos, por lo que se hicieron cargo mis abuelos, y la bisabuela desde que empezó a trabajar a los once años. Benito era hijo de Carmiña "A Tola" y posiblemente de un pocero que llamaban "O Meis". Fue mi compañero de juegos y barbaridades hasta los doce años.
Nos apoyábamos mutuamente en las peleas, era un chico bueno y valiente, como los dos queríamos ser el Capitán Trueno y no teníamos caballos, montábamos las vacas. Fabrícábamos arcos y flechas con las ballenas de viejos paraguas y disparábamos a una manzana sobre la cabeza del otro. Hacíamos paracaidas; colgados de los paraguas, saltábamos desde los muros antes de convertirlos en flechas. Un mundo de reutilización que traía a menudo algún golpe de vara o zapatillazo.
Los pantalones con remiendos, la escasez de todo, los libros de vidas de santos, o los que mi padre rescataba de los requisados en el Gobierno Civil, "Un mazico de contos" ¡En gallego! " La Reina Calafia" de Blasco Ibañez, una Enciclopedia de la República, el "Martín Fierro" o "Un viaje al País de los Matreros", que mi prima Aurora Mera mandó desde Buenos Aires. En casa de nuestros vecinos era peor, no había ningún libro, había niños con abuelos, historias que se agrandaban cada vez que se contaban. Lobos, bandidos, sacauntos.  Mayoritariamente la gente de la zona eran analfabetos funcionales, distinguian las letras, muchos sabían firmar, pero no entendían el sentido de lo leído. Mi madre, que había ido dos años a la escuela por las mañanas era uno de esos casos. En Pontevedra, en el pueblo, como se decía, había la misma miseria, la gente pasaba hambre, todo el mundo era delgado. Los gordos eran arquetipo de belleza y estatus social. Muchos uniformes, Policía, Guardia Civil, municipales, Ejército, carteros y repartidores de correos, ferroviarios, porteros de ministerios, Ayuntamiento y diputación, todos delgados. No llevar uniforme era ser dependiente, comerciante o importante. Salvo si los pantalones llevaban remiendos, entonces era un "obrero" o labrador. En todos los documentos se especificaba el estado: soltero, casado o viudo y la profesión. Las mujeres eran "sus labores", o telefonista (solteras) o empleada. Algunas "labradora","costurera" o similar. Pocas maestras, pues para el puesto de maestro entraron muchos excombatientes que tenían el bachillerato elemental,  con una sola convocatoria. Debo añadir que muchos fueron buenos maestros. Ni siquiera ponían especial énfasis en la loa del franquismo. Los jueves y sábados por la tarde no había escuela. Tampoco los primeros de mes, los maestros iban a cobrar. Siempre estaban preparando a los niños para una inspección. En cinco cursos nunca vi un inspector. Todos los niños sabíamos rezar y cantar el "Cara al sol". Nos daban leche que venía en polvo y queso de la ayuda americana. Pronto desapareció el queso.
 En la aldea en invierno el calzado eran zuecos, como botas de cuero con suela de madera. En verano andábamos descalzos. Los días de fiesta se usaban unos zapatos que decían de cartón, creo que eran restos de materiales prensados y pintados. 
Me parece que algunas cosas empezaron a mejorar a partir de 1958, se usaban ya trajes de comunión, las niñas comenzaban a usar una cosa que llamaba babi y aún persiste, afortunadamente en recesión. La gente empezó a lavarse los dientes y se construyeron muchas fuentes con el yugo y las flechas en piedra.
Los niños de doce años trabajaban de aprendices en panaderías y obras, alguno en la mecánica, pagándole al patrón y, mayoritariamente, sin asegurar.
En 1957 mi padre pidió el traslado a Hacienda. Durante años cubrió los impresos de propietarios y aguardienteros que se daban de alta, estos le daban una propina, esas propinas le dieron para comprar algunas tierras, dos casas de aldea y construir la que hoy ocupo. Mi madre iba a comprar al mercado a ultima hora, porque todo era más barato. No había neveras y el pescado de última hora, más mazado, no aguantaba hasta el día siguiente. Se hacía su propia ropa y bordaba para fuera. Mantenía un huerto en la aldea.  Mi padre vestía con sus uniformes de portero, gris y azul despojados de sus botones y galones. Yo usaba la misma ropa hasta que no cabía dentro. Pudo ser entonces, cuando empecé a cuestionarlo todo y a odiar la propiedad privada.

domingo, 31 de agosto de 2014

PODEMOS Y LA MAREA CIUDADANA DE PONTEVEDRA.

Foto: Faro de Vigo.
Al principio de los tiempos fue la dictadura, la norma de los poderosos, del padre, del señor, del jefe de los guerreros, rara vez del sabio. Siempre masculino y generalmente de más edad.
La ciudadanía se cansó de sus dictados, pero siempre volvió. Se decapita a un rey, se fusila a un zar, se mata a un obispo o al noble de turno y siempre un grupo de oportunistas apoyan a un nuevo dictador, a un nuevo caudillo, un nuevo emperador se autoproclama. 
PODEMOS es una organización asamblearia. Existe una técnica de manipulación de las asambleas: En el número: llevar familiares o amigos. En los partidos al uso se arregla con nuevas afiliaciones. Siempre conllevan promesas. En el escenario: Si tiene forma de aula sentarse en la zona de la mesa del profesor, ocasionalmente detrás de ella (hay que escribir), tener a un secuaz que conceda el turno y el tiempo de palabra. Interpretar el orden del día, dando tiempos según la proximidad ideológica de los sectarios.
Leo en la prensa local que el núcleo duro de "Podemos" ha suscrito y se ha incorporado a una llamada Marea Ciudadana de Pontevedra. Surge a raiz de un pretendido "Manifiesto" firmado por cincuenta "intelectuales y ciudadanos". 
 El llamado núcleo duro de Podemos, que se denominan "activistas" del 15M sin base científica alguna, a menos que la actividad verbal y conspirativa pueda denominarse como tal, no se atrevió a plantar ante la asamblea de PODEMOS su propósito, mintiendo sobre su doble militancia, reiteradamente negada. 
Fue una confrontación entre los llamados movimiento 15M, cuya popularidad en esta ciudad es de sobra conocida, todos sus miembros son lo que son (unos 20), que quieren presentarse a la alcaldía junto con IU, A NOVA, y los que no quieren crematorio, además de algunos detractores/defensores de una papelera local, por una parte. Por la otra ciudadanos asqueados de lo viejo, que quieren cambiar el modelo de sociedad, que no son amantes de Stalin, ni Troski, ni de Maduro ni de ninguno de los partidos políticos al uso, que no quieren dictaduras, que quieren trabajo, libertad y dignidad. Que quieren buscar nuevas formas de gobernar, desterrar a los profesionales de la política y que no respetan un poder hegemónico de camarilla procedente del 15 M. 
Muchos de los integrantes de primera hora de Podemos consideramos a este grupo que se atreve a llamarse "núcleo duro"  una desgracia, una traba para el desarrollo de cualquier actividad. Son correctos en la expresión verbal, en su decálogo de oratoria no está decir "eres un traidor y un hijo puta", dirían: "Esa actitud que algunas personas han tomado lesionan los intereses del grupo y constituyen un ejemplo de lo que no se debe hacer". Prefiero a quien  dice lo que piensa, aunque no me guste.Quien dice lo que piensa, sin vueltas y cara a cara, estará en un error, pero no suele  mentir ni traicionar, aunque los habrá.

En esta situación tiene responsabilidad el Órgano Consultivo que en estos momentos trata, supongo que con cristos similares al que os cuento, de organizar a Podemos y sus innumerables Círculos (en principio autónomos) con una estructura de partido político por imperativo legal. Debe de ser muy difícil conseguirlo. No se deben dejar asignaturas para septiembre. Aunque el 15M de Pontevedra sea partidario de asociarse con Izquierda Unida  y la MAREA a instancias del Partido Comunista (m-l) Izquierda Anticapitalista y otros colectivos capaces de congregar en total a 50 personas para desbancar al Bloque de la Alcaldía de Pontevedra, no había tanta prisa.
 El envío de un correo electrónico masivo a los "afiliados" diciendo simplemente: "El Órgano Consultivo este de PODEMOS no recomienda la formación de pactos preelectorales. Se reconoce como afiliados a los inscritos....(lista) de esa localidad que se constituirán en asamblea" no permitiría que se generasen estas situaciones.
 Esta actitud de ausencia, de no respuesta durante cuatro meses puede dar al traste con la ilusión ciudadana, no quiero pensar que pasará después. ¿O es que a alguien le interesa que siga lo peor?

lunes, 25 de agosto de 2014

¿PODEMOS EN PONTEVEDRA?.



Al principio de este blog; que pretendía ser marítimo y divertido, con esas historias que van de boca en coño por los barcos y los muelles; intentaba, en un exceso de vanidad, contaros mi vida. Lo he intentado, os librásteis por avatares de la vida misma. 
Cuando dije que era de Pontevedra, un lector que se hacía pasar por mejicano residente en Nueva York me preguntó si nuestro gentilicio era "pontevedrianos". Lo adopté y desde entonces me hice pontevedriano.
Ello imprime carácter. Una ciudad de provincias, con economía basada en los servicios y el funcionariado con 75.000 habitantes, un sector rural minifundista y abandonado por antieconómico y una industria que además de llevar cincuenta años apestándonos se ve en la necesidad de hacer campañas publicitarias diciendo que crea 3.500 puestos de trabajo indirectos. Con sus cuentas yo doy trabajo a la flota congeladora, al sector de la hostelería de medio pelo, a los chatarreros, a cementos portland, a la plantilla de Repsol, más o menos unos seis millones de personas. Una mierda de industria. Esta es mi ciudad y su estructura económica básica. Tiene un Liceo-Casino y un Casino mercantil e industrial.
Yo creía que era marxista-leninista  hasta que en 1974 pasé semana y media en Leningrado, hoy de nuevo San Petersburgo, me  retracté de lo de Lenin y Stalin a quienes culpé de crear una sociedad pobre, sometida, sin libertad para decir, para hacer, casi para pensar. En otro viaje a Cuba descubrí el socialismo de camarilla, de corrupción,  de  casta de los Castro. A cambio de aprender a leer, la población hace cola.
Harto de las castas de mi país, de las castas usurpadoras del poder financiero internacional que destruyen la capacidad de supervivencia del planeta,  a principios de año decidí apoyar a unos chicos jóvenes que decían querer cambiar las cosas. Les pregunté por su ideología, me dijeron que cabían todas. Me sorprendió, pues no creo que se pueda conquistar el poder sin una, y las que conozco están demasiado usadas, no aguantan sus costuras, han traicionado demasiado.
Pero no era cierto, aquellos jóvenes, aunque no tanto,- tienen entre treinta y cuarenta años-, siguen en proceso de formación y son marxistas-leninistas como lo era yo a los veinte años. El mismo discurso, los mismos argumentos para justificar la represión o la Nomenklatura. Aún así decidí apoyarles. Apoyé a PODEMOS desde febrero o marzo de este año.
La ciudadanía, cuando el fenómeno estratégico y mediático Pablo Iglesias irrumpió en las elecciones europeas, aparecía todos los días en un local que cedió un antiguo compañero del antifranquismo. No cabíamos en el local. La CGT nos cedió el de sindicatos. Estaba lleno. Todo el mundo quería apuntarse. 
Pero llegó la juventud excesivamente preparada. Querían dar cursos de Política  y discursiva, es decir: como tenemos que pensar, como debemos hablar. Mejorar nuestro lenguaje inclusivo. Compañerxs. No les vale con los recursos actuales, los genéricos.
 Hubo un retorno al desencanto, al más de lo mismo, pero con 15M. No se puede aplaudir, se mueven las manos. Se dice mucho: ¿Vale? como en un curso de vendedores. Cuando alguien pregunta algo dicen;"Correto" sin "c". La gente vuelve a casa, despues de dos horas de asamblea, o de tres. Destrozada. Descorazonada. Con el convencimiento de que con estas personas tan formadas van a ganar los mismos. A pesar de las encuentas.O gracias a ellas y a unos cuantos gilipollas. Expresión esta desafortunada.