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jueves, 24 de diciembre de 2009

FARO DE MONTEFARO.Gustav Dalen (Cont.I)

Foto.- http://unamiradaalariadevigo.blogspot.com/

El trabajo del Balizamiento.

Para los no náuticos un Balizamiento es el conjunto de Señales, luminosas, acústicas y radioeléctricas que permiten una navegación más segura en un espacio predeterminado. Hay una parte de proyecto, que en España se va haciendo según se producen los naufragios, una parte de instalación, que depende quien la haga y quien la supervise, puede estar bien o mal hecha y una parte de mantenimiento que dirigían altas instancias y trabajábamos unos cuantos indocumentados, a veces con jornadas extenuantes y con medios poco menos que inventados.

Cuando se resolvió el concurso para proveer las vacantes me quedé muy sorprendido que me diesen la plaza de Vigo, acababa de ingresar en el Cuerpo y en aquella época los sindicatos aún no estaban en las Juntas de Personal para atribuir méritos. Descubrí enseguida por qué nadie más antiguo había pedido la plaza. Porque era un curre, cincuenta y cinco señales distribuidas por toda la ría: unos cien kilometros de costa. La vivienda había sido disminuída por un acuerdo entre el Ingeniero de Obras de la Junta del Puerto y el contratista en 26 metros cuadrados. Parece un transformador eléctrico. Se ubica en terrenos del Radiofaro de Cabo Estay y el Encargado del Radiofaro había asegurado que no dispondría de agua ni luz, pues no había para todos. El día que vino el Inspector de Patrimonio a recibir la obra, le preguntaba, encantado, al que se había embolsado por lo menos 13 m2, mientras miraba el proyecto donde estaba con 98m2, en vez de los 72m2 construidos:

-¿ Pero que maravilla hiciste aqui Fulaniño, y cuanto dices que costó esta preciosidad?.

-Tres millones, se amplió el presupuesto en medio millón por una oferta del contratista para hacer el porche... (1982).

El porche hacía perder más superficie ocupada. Se hizo quitándole espacio a la sala.

A la vista de eso me callé, en aquel momento mi situación era débil, tenía un niño pequeño, estaba a punto de separarme y dependía orgánicamente del elemento...

Como no todo podía ser negativo, en el servicio había un operario que sabía mucho, de todo lo que estaba incluido en mis funciones y por supuesto las suyas. Había además un chófer que conducía los vehículos que "voluntariamente" cedía la Junta del Puerto. Ambos pertenecían a la plantilla del puerto. Mi aspecto no les gustó, mi barba, mi atuendo y mi descojonarme de todo no les debió resultar nada tranquilizador... Ellos a mi si me gustaron. Vi que dentro de la miseria de medios de que disponían, a pesar de la incompencia o dejadez de sus superiores todo estaba limpio, ordenado, y con un mantenimiento que merecía mejores salarios.

Mi trabajo anterior en la Marina mercante no me servía de mucho, mi formacion de telecomunicaciones y electrónica no servía para nada en medio de tanto equipo sueco de gas anterior a la segunda guerra mundial. Pero sirvió para conocer a la gente y saber estar entre las aguas turbias de algunos ingenieros de caminos y el esfuerzo denodado y limpio de los pocos colaboradores de que disponía el servicio. Merecen recuerdo José García Carro y Leopoldo Costas Gómez.

Pepe García había sido fogonero del "Ramiro Pascual" y cuando vino el primer barco de motor al servicio se quedó en tierra como ayudante del Torrero de faros titular, Sr. Adell. Ya muy viejo y desgastado, Adell se dedicaba a la pintura al oleo y a joder en lo que podía a los ingenieros, reclamandoles el derecho a caballería, que reglamentariamente le correspondía y presentando los recibos de alquiler de un caballo de Cangas a Cabo Home y vuelta. Por supuesto, ese servicio lo hacía Pepe en bicicleta. El pobre Adell aquejado de terribles dolores reumáticos no podía ni sonarse. Pero su caligrafía impecable se mantuvo reclamando las "dietas y viáticos" reglamentariamente establecidos y debidamente justificados hasta el día de su muerte. Pepe sabía arreglar todos los equipos de gas y una máquina de coser o escribir, ajustar cualquier arma o arreglar un reloj de oro. A sus sesenta años era un atleta y se colgaba de los aros protectores de las boyas cabeza abajo en medio de un temporal. Competíamos en velocidad modalidad 1000m. roca a través en los acantilados de Cíes y me ganaba siempre. Yo no había cumplido los treinta. Llegué a adorarlo. Siempre disciplinado y respetuoso. El día de que me hice cargo del servicio le pedí que retirase los dos cuadros con retratos de Franco marítimo (vestido de Almirante) del despacho del almacén, no le gustó:

- A min non me estorban. E o Director tamén ten un.

-A min si.

Desaparecieron los retratos y no se volvió a hablar del tema.

Poco a poco sus informaciones me ayudaron a ir sacando partido a los medios que fuí consiguiendo en reiteradas peleas con todo el mundo. Trasladé el despacho de Señales Marítimas en las Oficinas del puerto, al viejo almacén. Forramos la oficina en madera. Construimos una fragua, conseguimos una soldadura eléctrica y una autógena, un polímetro, un medidor de aislamientos y dos tomos de "Tecnología mecánica". "Xa está Mera coa Macánica Popular" decía Leopoldo, el chofer. "Poldo" había empezado a trabajar en el puerto de aprendiz a los doce años. Era buen mecánico y conocía a todo Vigo. Si se necesitaba un motor, lo cambiaba por chatarra en un desguace, buscaba las piezas para repararlo y se ponía a ello. Me presentó a todos los comerciantes que podías ir y decir:

-Quiero hacer esto.

-Para eso necesita usted, esto, esto y esto.

-¿Puede pasarle la factura a la Jefatura de Costas?

-¿Cuanto tardan en pagar?

-Entre seis meses y un año....

-Vale, pero no me pida comisión...

-????!!!

-¡De que se extraña? Aquí todo el mundo la pide...

-Descuéntela en la factura.

Leopoldo Costas y Pepe García Carro se turnaron conmigo para montar la actual linterna del faro de Montefaro en las Cies. Apretamos por turnos subidos en la cúpula miles de tornillos. Es una linterna de la Maquinista Valenciana de 2.50 m. de diámetro que llevaba quince años en el almacén y que el personal del Centro Técnico de Señales Marítimas de Alcobendas no montó "por mal tiempo". La montamos y procedimos al montaje del sistema de iluminación por gas y optica giratoria. Al tipo que lo inventó le dieron el Nóbel de Física.

El Ingeniero Autor del Proyecto de Reforma y sus asesores habían olvidado incluir una pieza, por lo que el haz de luz, saldría de la cúpula y no se podría ver. La linterna tuvo que ser elevada, sin necesidad de desmontarla, 40 cmts. Se hizo mediante gatos hidraúlicos, y se rellenó con hormigón el espacio que faltaba. C. M., el ingeniero que había mandado tirar la construcción de las habitaciones del faro, despues de contratar una construcción de piedra para usarla como cantina- y ordenó tirar la piedra sobrante por el acantilado, operación que paré el día de mi toma de posesión, amenazando con contarlo a la prensa, lo que hoy no hubiese funcionado-, me preguntó si creía que me pagaban para corregir sus proyectos, le contesté que a los muertos de hambre solo nos pagaban para echarnos la culpa cuando sus proyectos resultaban una mierda y palmaba alguien. Como siempre, haciendo amigos...

Al cabo de un año, la Dirección general de Puertos y Sañales Marítimas pasó a llamarse de Puertos y Costas, con Jefaturas provinciales. Enrique Disdier, el Jefe de Pontevedra se hizo cargo de un equipo variable, pero como había dirigido el Servicio de faros en el Puerto de Vigo y se llevaba a matar con el "stablishment" me tomó bajo su protección y durante el tiempo que permanecí en el Servicio no faltó de nada, ni medios ni personal. Incurriendo todos nosotros en irregularidades necesarias para sortear los olvidos administrativos en la Ley de Presupuestos. Aquellas irregularidades serían esgrimidas hoy como malversación de fondos públicos. Fueron aprovechadas entonces por algunos para forrarse. Estoy seguro que los que servíamos los faros en la zona por entonces, fuimos honestos aunque ilegales.

Mi incorporación al Servicio de Señales Marítimas y la provisión de medios por parte de la Jefatura de Costas de Pontevedra me dio la oportunidad de conocer tecnologías hoy obsoletas pero ecológicas, eficaces y maravillosas. Muchas de ellas estan protegidas por patentes del Premio Nobel de Física de 1912 Gustav Dalen, que produjo y lo que es mejor, comercializó, mas de cien patentes, alumbrando por sus procedimientos faros y boyas de todo el mundo hasta la actualidad.

El carburo.- El alumbrado por carburo de calcio se viene usando desde el S. XIX para alumbrado público y luces portátiles. El gas se obtiene mediante un gasógeno o mediante el vertido de agua sobre una piedra del mineral obtenido por fusion de cal y carbon. De la mezcla se obtiene oxigeno (p.e. Oxigeno sanitario) y gas acetileno. Este es inflamable y explosivo espontaneamente en proporción de oxígeno de 2/5. Produce una llama blanca facilmente manipulable, que puesta en foco de una lente Fresnell de 500 mm. de diámetro puede dar treinta millas de alcance con solo 35 litros de gas por hora.


Gustav Dalen.- Antiguo granjero autodidacta se formó de adulto como ingeniero. Fué capaz de producir y comercializar gas acetileno "empaquetado". Sus gasógenos producían oxígeno y acetileno en botellas de 3000 y 7000 lts. Naturalmente antes tuvo que buscar un método de estabilizar el gas. Lo consiguió disolviendo el gas en acetona y para que la mezcla resultase estable construyó botellas de acero de 1.70m por 30 cm. de diámetro que contenían una masa porosa no soluble, una vez metido el gás a presión de unos 15 kg/cm2 a 20º C las botellas pueden ser transportadas para su uso. Fundó la compañía AGA, que fabricaba y comercializaba sus patentes: Reguladores de presión,mediante resortes y diafragmas de cuero, filtros de amianto, quemadores de esteatita, camisas de seda tratada con metal para producir incandescencia (los camping-gas), cambiadores de camisa para que el faro mediante un mecanismo de relojería cambiase automáticamente la camisa cuando una estuviese deteriorada. Valvulas solares que apagaban el faro cuando había luz solar, mediante la dilatación de un metal que cerraba el paso de gas, dejando solo el necesario para la llama piloto. En 1909, en una demostración de las botellas con fuego abierto, una de ellas explotó, hirió al coronel del ejército sueco que presenciaba la operación y dejó ciego a Dalen, que apesar de ello continuó produciendo patentes maravillosas, ayudado por su familia hasta su muerte.


En el Faro de Montefaro se utilizó este sistema. Una optica girando sobre una cazoleta de mercurio para impedír que se fugase el gas del quemador, recibía su impulso del movimiento oscilante vertical de un diafragma del regulador de presión, que se trasformaba en movimiento giratorio mediante un embrague de fricción. Este movimiento era el que hacía que el las cuatro paneles de lentes Fresnel, en maravilloso cristal de roca, tallado y pulido, montado en soportes de bronce diesen dos destellos de medio segundo cada doce segundos. Con doce botellas de acetileno el faro funcionaba seis meses, más o menos.

Una vez puesto en servicio se procedió al desmontaje de la torre provisional, un contratista se encargó de pavimentar una parte del recinto con las piedras que pude salvar del acantilado y las piezas de cornisa tallada se colocaron como bancos con la talla hacia arriba, para que su forma curva revele a los visitantes avispados que hubo una vez una casa de farero con cornisas talladas en granito.

Mi aprendizaje en la cuestión fue rápido gracias a los archivos olvidados en cajones, donde estaban todos los esquemas de Dalen, en inglés y alguno en castellano y a la práctica autodidacta, pero inteligente y de muchas horas no pagadas del Peón del Balizamiento D. José García Carro, que siguió apoyandome hasta mi cambio de destino, cuando ya estaba jubilado.


Eran tiempos de contrasentidos. Estanislao Rodriguez de la Cigoña, del patronato del Parque, quería poner comederos a las gaviotas. Las autoridades de ICONA (Instituto para la conservación de la Naturaleza, Saiz de Miera, Ingeniero Conservador) tiraban la basura de dos mil visitantes descargandola con un tractor al borde del acantilado. Unas ratas gigantescas se comian huevos de ave, gazapos y lo que se pusiera por delante. El mismo conservador impidió que sacásemos arenisca de la jabrera tradicional para reparar los caminos y tuvimos que llevarla en barco desde tierra. Simultaneamente el camino frente a la casa forestal fue empedrado con las piedras de un cenobio del siglo XII, documentado pero sin catalogar, que se encontraba en la vaguada da Pedra da Campá. De esta y otras absurdas historias seguiré contando. Aunque el proximo capítulo será más del personal.

Próximo y último capítulo. Personal de Faros en las Cíes.
"Y yo me digo para mi mismo, pero Señor, ¿Por qué seremos tan malos?"
J. García Carro, cuando nos destrozaban un faro a pedradas. Decenas de veces al año.

viernes, 18 de diciembre de 2009

FARO DE MONTEFARO. ISLAS CIES,

http://fotografiasdegalicia.wordpress.com/2009/08/13/fotos-e-informacion-das-illas-cies-islas-cies/
El faro de Montefaro esta en el SW de la "Illa do medio" o desde el siglo XIX también llamada "Illa do faro". Un estrecho canal, que con temporal rompe, separa esta isla de la "Illa do Sul" o de "San Martiño". Un embarcadero en la playa "do chuco" o "de Nosa señora" del que quedan restos en tierra pues fué arrancado por un temporal, unía la mar con el faro mediante una monumental pista de 4 km. amparada por autenticas murallas de piedra, que en rampas en zig-zag salvaban los 173 m. de desnivel. El faro poseía una vivienda y un despacho de planta semicircular adosada, que fué destruida en 1979 por un paisano que años despues tuvo problemas por una personal aplicación de la Ley de Costas en Canarias. Tipos especiales estos que pagamos para que vigilen el patrimonio público.
Se servía el faro de agua de lluvia acumulada en un aljibe. La de beber se conseguía de un matantial a unos tres kilómetros. La vida debió ser muy penosa en ese faro. De los faros de las islas gallegas fue posiblemente junto con Sisargas el destino mas duro.

Para mi, que serví ese faro en su época automática, su nombre trae recuerdos imborrables de personas, situaciones y de una carencia de medios que reflejaban el retraso tecnológico de la época, que se suplía con ingenio y voluntarismo. Lo viví y disfrute tanto, que en mi tiempo libre me iba a pasar días en él y procuraba hacer personalmente todas sus obras y reparaciones. Intentaré dejar aquí algunos recuerdos.

En 1980, año mi incorporación, el servicio disponía de un barco, "Rias Bajas", de 22 m. construido en 1965, con un motor que no cubría las necesidades. Se alternaba con las otras tres Rías y frecuentemente había que alquilar uno para atender el servicio o reparar averías. Alquilábamos entonces un pesquero de Canido "Adelante la Legión" o un Bateiro (mejillonero) de Domaio, que era más ventajoso pues disponía de un potente motor y una grúa hidráulica . En los talleres del Puerto con un motor de Seat 600, el Sr. Salgado y sus magníficos mecánicos, hoy guardamuelles, habían construido un vehículo de carga con una reductora de doce velocidades, que permitía subir por cualquier sitio, transportar cuatro acumuladores de gas acetileno y dos personas en la cabina. Su anchura era la justa para encajarlo en el espacio de cubierta entre la regala y la escotilla del "Rias Bajas".

Hasta que este artilugio fue construido en 1977 , del transporte de iluminante, -primero petróleo y luego acetileno- se ocuparon los miembros de la familia isleña Sotelo Herbello, cuatro hermanos varones de los que creo queda vivo solo Serafín, que hoy tiene un bar al lado de la playa. En los archivos del servicio encontré los recibos del acarreo, que me parece eran ciento cincuenta pesetas anuales. La automatización del faro en 1942 tuvo para esta familia consecuencias funestas: Su soledad aumentó y se trasladaron a vivir al continente, los tres hijos más jóvenes Antonio (Pichocho) , Benedicto y otro que no recuerdo crecieron analfabetos, pues su maestro era el farero, como en las otras islas. Le pagaban la enseñanza con pescado o patatas.

Después de irse a tierra (hacia 1960) la familia Sotelo, la Jefatura de Obras Públicas asignó al servicio un caballo del Estado. Era un caballo gris poco marítimo y como su embarque era peligroso, optaron por dejarlo en la isla. Según Pepe García Carro, con el que tuve el honor de trabajar, los pescadores se acercaban al caballo e incluso lo montaban a pelo, y así fue los dos primeros viajes del barco de Faros- entonces el "Ramiro Pascual", un vapor en el que Pepe empezó como fogonero-. Estos dos primeros viajes el caballo se acercaba al embarcadero, se dejaba acariciar, pero en vista de que los acariciadores le ponían doscientos quilos en dos botellas de gas en el lomo, siguió visitando a los pescadores que le daban pan, pero cuando el barco de faros se acercaba, el caballo se iba monte arriba, se paraba entre unas rocas y permanecía allí sin moverse hasta que cinco o seis horas más tarde la dotación del Servicio (seis hombres) lo localizaba, con lo cual debían dejarlo amarrado hasta el día siguiente. El barco debía hacer otra vez el viaje, otra parte del servicio debía quedar desatendida. La Jefatura de Obras Publicas optó por mandar cuatro hombres para que subiesen el gas, eran más baratos que el combustible del barco y lo hacían en una jornada. Se dio de baja al caballo, que murió de viejo. Lo imagino riéndose, viendo el acarreo de gas de los humanos, pastando en libertad, sin trabajar, que es el sueño de cualquier caballo capado.

(continuará)

sábado, 12 de diciembre de 2009

NUEVA LEGISLACION TRIBUTARIA ESPAÑOLA




Es que el Estado no descansa en sus esfuerzos por desasnarme. Para incentivarme hace unos días me han nombrado Recaudador de Impuestos con poderes ejecutivos. Para que mi mamá y mis otros tres lectores os enteréis, y quede demostrado que no bromeo os pongo una fotocopia del nombramiento que graciosamente me hace Doña María Clemente Barciela, Jefa de la Unidad de Recaudación de la Delegación de la Agencia Tributaria de Vigo. Y os lo explico someramente:
En nuestra participación en la lucha contra el cambio climático, hace dos años compramos los elementos para una instalación de agua caliente por energía solar. La empresa suministradora hizo el proyecto y la Xunta concedió una subvención de un cuarto (25%) de la inversión aproximadamente. Aboné los materiales y accesorios recibidos, procediendo a la instalación y puesta en servicio. Por si las moscas, acordé con los suministradores que un diez por ciento del importe sería abonado en cuanto la obra fuese aprobada por las autoridades de Industria, lo que hice puntualmente. En mi declaración de la Renta 2008 declaré la inversión en energía solar en mejoras de la vivienda y la subvención como ingresos.
Cuando recibo la carta de esta señora que me conmina a no pagar a los Srs. Mx Ingenieros S.L. e ingresar 8.017,96* Eurazos en el Tesoro Público (se adjunta una carta de pago), mi gozo no cabía en la ducha de agua caliente solar.
* Nota: en la carta de pago dicen 8.024, 40 €. La carta de pago podría deducirla yo de mis facturas pendientes con la empresa. ¿Que cantidad? Les dá igual.
-Hostia, me han nombrado Recaudador de Impuestos, como Cervantes.
Me puse manos a la obra y empecé la tercera parte del Quijote. Avellaneda III sería el seudónimo.
Fui a la delegación a preguntar cuando empezaba a cobrar lo de la nueva ocupación, me dijeron que no, que estoy obligado por ley. Como lo de defender la Patria, y que no soy el único. Me dio el probo funcionario una lista de recaudadores de Impuestos sin oposiciones: Hoteleros, dueños de restaurantes, surtidores de carburante, estanqueros, los de los bares de copas, los de las maquinas tragaperras, vendedores de lotería, el copón, digo el cupón. Tié cojones, pa una vez que me dan un puesto...
He dejado de escribir la tercera parte del Quijote. Me iré al talego más próximo por si me admiten. Manco ya era mi abuelo.




jueves, 26 de noviembre de 2009

Ensayo sobre el Capitalismo.

El Sr. Madoff esperando que le recojamos para ir a la Cocina Económica.



Mis compañeros del Economic Kitchen College, -que viene a ser como aquí la oficina económica de Presidencia del Gobierno- en el hogar para mendigos donde paso algunas noches cuando viajo al extranjero (p. e. Orense) , me han encargado que escriba estas lineas, que traducen opiniones que deben ser sometidas a la consideración de la asamblea popular.


Y es que a perro muerto todo son pulgas. Los ibéricos somos más avispados que los sajones, por eso a los españoles y portugueses nos va tan bien. El Sr Madoff tuvo una antecesora portuguesa: Dona Branca la banquera de los pobres, una solterona que murió en el noventa y tres pero antes dejó en pelotas a unos cuantos miles de muertos de hambre portugueses, obreros, parados, que le habían confiado sus ahorros y cuando el gobierno intervino en los negocios de Dona Branca media Lisboa obrera y proletaria había recibido durante un año intereses del diez por ciento mensual mediante un recibo de depósito sin valor legal. Los afectados no creyeron en principio que habían sido estafados, creían que lo de las pirámides eran unos rollos de egipcios. Naturalmente, echaron la culpa al gobierno del cierre del "escritorio" de Dona Branca y de la pérdida de sus depósitos.


Poco tiempo antes me fuí a naufragar a Portugal. Mi inolvidable protector Don Victor Pedrossa, me avisó de que lo de Dona Branca acabaría mal:


-Esos réditos -me dijo- solamente se pueden obtener con drogas o armas. Don Victor tampoco sabía que una pirámide puede ser portuguesa. Dias mas tarde Dona Branca estaba en prisión. Los modestos inversores que recibían un diez por ciento de interés mensual no le daban importancia si sus beneficios venían de armas o drogas, les importaba doblar su capital en un año.


Hace un año Mr. Madoff, un mago del Nasdac, dejaba sin cincuenta mil millones de dólares a unos cuantos pringados. Parece que las autoridades norteamericanas han localizado en USA unos cuantos cientos de millones invertidos en chorradas , casas, yates, joyas y otros cuantos cientos de millones en un par de cuentas en paraísos fiscales.


En un monográfico de la BBC un pequeño ahorrador, de la misma comunidad judía que el Sr. Madoff, que en vista de los extraordinarios intereses que gracias a la influencia de la sinagoga obtenía de la Sociedad Madoff, depositó en Madoff todo su patrimonio, me dejó atónito con su relato.


El buen hombre, que junto con su mujer vivía del capital que habían acumulado con una floristería, y mantenían el negocio mediante dos empleadas, disfrutando de una holgada posición, la floristería seguía dando beneficios, y las fabulosas inversiones Madoff les daban unos rendimientos inesperados. Cuando las fabulosas inversiones se volatizaron al no poder soportar la humanidad a tantos benefactores al mismo tiempo; el pobre hombre tuvo que despedir a sus dos empleadas y ponerse a trabajar. Su comentario más airado fue:
-Hace falta ser desalmado para estafar a uno de los suyos.
No suelo alegrarme del mal de nadie. Tampoco del mal del pobre viejo, que no por eso es menos sinvergüenza. Según dijo, lo que le molestaba era que estafase a miembros del club y de la sinagoga. Es decir, si hubiese estafado a otros que no fuesen judíos sería un artista el Sr. Madoff. La comunidad financiera neoyorkina así lo consideró durante cuarenta años. Tampoco se creen que en N.Y. también hay pirámides. Que los folle un pez.
Los mendigos de mi comunidad hacemos público este aviso: Mucho ojo en que morral depositáis el gorro de las limosnas. En la cocina económica ya tenemos uno o ninguno afectados. Pero resulta confortable saber que los ricos también son gilipollas.
No hay que temer. El Gobierno español va a sacar una Ley de de Economía Sostenible. Me suena a estas teorías tipo Felipe González: "El trabajo es un bien escaso, hay que repartirlo" . Instauró el trabajo precario, contrato por horas, por obra, por día, etc. A mi, que cojeo por la izquierda por un paralís, me extrañó: "Joder, el capital es mucho más escaso,¿ por que coño no reparte el capital?", pues no, repartió solo el trabajo. Esta claro que la economía la van a sostener los de siempre, pero esta vez por ley. Por favor: paren de fabricar leyes, jubilen a los jueces que las imponen, subsidio a los abogados, cierren las cárceles, disuelvanse: Mas justo, mas seguro, más barato. Incluso los que curramos en la administración, sobrevivimos a pesar de ella. Solo viven de ella la panda que no la hinca. Los que curramos no tenemos problema, o si.


Dos de las casas del patrimonio Madoff. Con mi colega Alejandro las hubiésemos currado en un par de fines de semana. No trendría que estafar a nadie, el pobre...

A Alejandro.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

LIBERACION.


Dos días horribles, ayer me presenté a currar y no tenía que ir. Hoy era el día. Así que me volví a casa a lo de la albañilería, 45 quilómetros y seis euros de autopista. Lo de la construcción favorece la radioescucha. Mi cabreo aumentó con el bombardeo de llamadas al "Alacrana" y sus familiares antes de que fuesen liberados. Las disparatadas opiniones del alcalde de Bermeo, la ignorancia de "periodistas", opinadores y tertulianos de la radio local y de algunas emisiones nacionales, es punzantemente dolorosa para quien natural de un país marítimo y durante algunos años profesionalmente practicante, ve como la sociedad en la que vive se va convirtiendo en devota de la ignorancia. Hace pocos años muchos fuimos Alakranos, navegamos por mares ajenos, haciendo uso del derecho de paso inocente o de la pesca industrial legal, encontrando a nuestra vuelta que el Banco de España ponía a nuestras remesas un cambio de moneda más ajustado al latrocinio de los beneficiarios de la dictadura, que al valor real de la peseta. Justo como nuestros visitantes en patera.

Por encima de todo está la libertad y la dignidad de las personas. Un país que mantiene la esclavitud, la ablación, que condena a su población a vivir de la ayuda internacional, para luego secuestrar los buques con ayuda humanitaria, no es país. No podemos permitir que sus ciudadanos nos conduzcan, extorsionen o manipulen. Que las facciones saquen ningún provecho económico del caos. No podemos olvidar que sus ciudadanos tienen los mismos derechos que nosotros, pero no más. No pueden vivir del miedo. Y somos muchos los que no sabemos vivir con miedo. La mar es un medio duro para vivir y trabajar, como casi todo lo bello.
En estas y con niebla aeroportuaria estaba esta mañana, ¡mira que te dura!, dice mi santa, cuando vino a liberarme de mi pesadilla Castor, el dueño del minarete.

- Eminencia..., que si podría sacarme unos mapas para el ( vuelo de) Madrid.

-Como no, Santidad...

-Iba yo repartiendo el butano, donde trabajo como segunda actividad, llego arriba con la bombona, toco el timbre... Me abre una señora muy bien puesta, con bata transparente, ya sabes...

-¿Si?

- Que vengo a traer el butano.

- Ay, ladrón, pero que labia tienes...

Hizo un gesto como si fuese arrastrado hacia dentro de la oficina, movimiento que -en magistral economía de esfuerzo-aprovechó para recoger los mapas de la impresora y se fue.
A la dotación del Bonitero "Alakrana", que tiene un exceso de banderas y asesores.

martes, 10 de noviembre de 2009

CULTURA FUNERARIA.

Moderno sofá-ataud "Madeinusa"

Carmen que escribe y pinta muy bien, está en contra de los muros, decía en algún sitio que los muros que hay que derribar son los del cerebro. Lo creo firmemente.

Un reportaje de los extraordinarios que emite ARTE, relataba hoy la pereginacion de unos ochocientos quilómetros, de tres campesinos tibetanos, en un viaje de seis meses, mientras sus mujeres cuidaban de la prole y el ganado. Avanzaban unos seis quilómetros por día arrastrándose, su intendencia la formaban otros cuatro arrastrando carretas. El lama de su comunidad les entregaba las mantras en cantoncitos y pañuelos escritos, que los peregrinos dejaban en lugares de culto y ofrenda. El lama dispensaba estos rezos y bulas en un potente cuatro por cuatro que con varios secuaces de rojo repartían su espiritualidad por poblados de montañas y valles donde el único transporte era el pie o como mucho el yak.

Desde que tenía quince años he considerado las religiones monoteístas como una fuente de miseria, ignorancia, violencia y falsedad. Hoy creo que puedo hacerlo extensivo a las creencias politeistas, que administradas por chamanes, lamas, brujos o lo que sea venden antídotos placebo contra el miedo. Vendedores de bulas, amenazadores de infiernos: ¡Os desprecio!.

Me jode que para que las ciencias y las artes pudiesen avanzar, unos cuantos administradores de la religión financiasen a Miguel Angel, a Herrera, al maestro Mateo, que los ritos funerarios egipcios sean el principio de la medicina y la cirujía, o que brujos y chamanes sean los padres de la farmacopea. Pero la ignorancia no puede generar ni riqueza, ni bienestar y mucho menos libertad.

Hijo de una familia rural, todo ello se cebó con nosotros. Sin creer he tragado por todo, a veces hasta comulgo. Por no discutir. Ateo convencido, pagué y contemplé el lamentable espectáculo del entierro de mi padre. Os lo cuento.

Mi madre quería "un entierro por todo lo alto", con muchos curas. Con la escasez de vocaciones el tipo de la funeraria solo pudo conseguir cuatro. Cobraron cuarenta mil pesetas, calculo, pues el de la funeraria me cobró cincuenta. El campanero-sepulturero, costó siete, estuvo tocando media hora, como es mayor debió llevarle otra media subir al campanario, supongo que solo cobró cinco- por no tener carrera-.

Al llegar con el féretro a la iglesia vi a Mari, la dueña del próximo Restaurante "Entre meigas", que venía de cobrar una comida para cuatro curas. Yo creí que venía a darme el pésame, le dí la mano y las gracias por venir. Sonrió y se fue. Días más tarde me dijo la verdad. Sirvió la comida de los curas en la rectoral, muy regada. Afortunadamente mi padre murió mayor. Casi todos sus amigos se le habían adelantado, había por tanto muy poca gente. En los últimos decenios habíamos abandonado la relación social con mi parroquia de origen. En el entierro, los parientes, tres amigos supervivientes, el alcalde del pueblo donde nació, también pariente y mis compañeros de trabajo. Fue una suerte que asistiese tan poca gente.

Un cura sordo tocaba a destiempo un órgano desafinado, otro totalmente borracho casi se cae dándonos la comunión, un tercero daba traspiés con un incensario alrededor del catafalco. El cuarto más joven y discreto despertaba al del órgano- en mala hora- y sujetaba discretamente a los vacilantes.

-Mamá aquí tienes curas, por unas copas unos amigos míos que cantan mucho mejor hubiesen venido, además ya vienen borrachos de casa.

-chist, !calla!


Su papel de viuda quedó perfecto.

Espero no morirme antes que mi madre. Se iba a llevar un disgusto. Para ahorrar a los mios aquel bochorno, y de paso contribuir a la desaparición de la lacra que supone esta vasca, he donado mi cadáver a la ciencia. No creo que mis órganos sirvan para nada, pero por si acaso también he donado los órganos (es incompatible). Espero que algún chico aprenda en la Facultad de Medicina como somos por dentro y pueda ayudar a uno de los nuestros. En Veterinaria me han rechazado. La pasta de la funeraria la dedico a unas copas en el bar de al lado, a las que estáis invitados, vosotros, el cura de la parroquia y el de la funeraria. Eso si, sin prisas.

jueves, 5 de noviembre de 2009

SIGLAS.

He leído lo escrito, podría borrarlo o suicidarme, pero os lo pongo para que comprobéis hasta donde puede bajar mi artrítica neurona.
Lo que no me ha pasado estos días daría para entretener varias vidas. Dedico, por tanto, mi tiempo a la meditación y difusión del significado de las cosas. El C.S.D.D. B.I. (Consejo Superior de Difusión de Buenas Ideas) me encargó en un momento de descuido un trabajo de investigación sobre las siglas.


Cuando supe del encargo, dispuse una red de observación, de antenas "exteriores", compuesta por mi Santa (S.)y mi Estanquera Favorita (E.F.).


Cuando todo el mundo anda apurado, por la escasez de dinero, trabajo, etc. lo único que se puede ahorrar es lo que se tiene: tiempo. Es por eso que las instituciones encargadas del bienestar público han dispuesto que la sociedad utilice siglas.


Conclusiones del informe de mi Santa (S.).


En las ciudades pequeñas se establecen siglas que se refieren al estatus más o menos pijo de la población: En la cafetería un grupo de atusadas solteronas decía: "Ese es P.T.V.","ese es B.F.", el trabajo de investigación concluyó que P.T.V. es Pontevedra de Toda la Vida, B.F. buena familia, y varias más, distribuidas entre el pijerío.


E.F. (Estanquera favorita) es como una especie de Dirección Espiritual por libre, su amplia experiencia en el trato con adictos, es una garantía añadida de conocimiento del medio. Despachamos en una tarde lluviosa, le expuse las conclusiones de S. y me dijo que los adictos somos menos propensos al uso de siglas y que la más frecuentemente usada en su establecimiento era referida a los domingos.


-Domingos c.d.f.


-c.d.f.???


-¡Si, hombre! Comer, dormir y follar.


sábado, 24 de octubre de 2009

Carguero Singapureño "Santa Ursula". Piratas.

Foto: http://blog.chento.org/2008/08/23/envenenando-la-pobreza/

El rollito pos- romántico ha puesto de moda a los piratas. En algunos países incluso existe el partido pirata. En ningún momento de la historia han desaparecido. Siempre han estado asociados a la fuerza y a la riqueza. Es decir, se crea una sociedad basada en la sinrazón e inmoralidad que condujo a la sociedad preexistente a la crisis.

Pirata es el banquero que despoja a quienes le rodean o confían en él, pirata es el político que medra a costa del erario, pirata el pescador que arrasa, pirata es el desheredado que a cambio de unos pocos billetes y de sentirse poderoso unos cuantos días, pone en riesgo la vida y anula la libertad de otros como él. El organizador de la banda no quiere ser llamado pirata, quiere ser Capitán, o estratega de la economía, o simplemente "listo".

El vecino me propone apropiarnos simultaneamente del monte comunal, mover los cierres de nuestras propiedades linderas al tiempo. "Hay que ser listo", me dice. "No, hay que ser ladrón"; le contesto. Listos y ladrones los hay en todos los países y en todos los ámbitos.

En 1976 estaba de Radiotelegrafista en el Santa Ursula, durante ocho meses transportamos vehículos ligeros en chasis, de Santos (Brasil) a Lagos (Nigeria) para el Ejército Federal. En cajas aparte, según me informaron los ladrones de a bordo, que revisaban la carga por ver que caía, viajaban chapas de blindaje, para su conversión en vehículos blindados con ametralladoras pesadas, eran chasis y motores Mercedes.

Era el final de la guerra de Biafra. En las proximidades de las playas de Apapa, a parte de ejecuciones sumarias de vez en cuando, unos seiscientos barcos mercantes, la mayoría cargados de cemento, permanecían fondeados esperando una orden de entrada que no llegaba.

La historia más extendida en la ciudad era que un ministro quería comprar diez mil toneladas de cemento, el exportador le puso un contrato a firmar por un millón de toneladas. La chatarra mercante mundial entre 2000 y 7000 Toneladas de desplazamiento fue fletada y quedó en espera en la bocana del puerto para entregar la totalidad del contrato. Como el país no tenía medios de descarga para semejante tráfico marítimo, el Estado de Nigeria tuvo que pagar el flete (alquiler) diario de toda aquella chatarra, algún barco llegó a remolque, entre cinco y treinta mil dólares por día. Algunos barcos estuvieron tres años hasta que el cemento fue descargado a golpe de compresor, alquilado seguramente por la firma de algún ministro o asimilado, cuando ya no era utilizable. Este tiempo de espera, los armadores que son listos, dejaban los barcos con solo cuatro o cinco tripulantes desarmados. Abaratamiento de costes. Los empleados de los consignatarios enviaban la noticia a Apapa: he despachado quince griegos de tal barco. Durante la noche (con toque de queda), embarcaciones de risa zarpaban de allí y dejaban a bordo del mercante, seis o siete hombres armados, trepaban por la cadena del ancla o por un cabo enganchado a la superestructura del mercante, mediante un pequeño grampín. Los tripulantes eran sorprendidos, humillados y ocasionalmente agredidos . A veces, los asaltantes perdían y sus cadáveres flotaban arrastrados por la corriente del Niger. Todos los días en la emisora de VHF se recibían uno o dos mensajes: Medé, Medé, Medé (del francés M'aider) aquí xxx hemos sido asaltados por piratas en posición xxx tenemos, un muerto, dos heridos..., lo que cuadrase. Una vez no hubo mensaje, todos muertos, los cinco. Las pertenencias de los tripulantes, la medalla, el anillo, la caja fuerte del Capitán y excepcionalmente, parte de la carga; eran el objetivo de la visita. Especialmente codiciados los neumáticos, las conservas, las armas... Si los tripulantes eran encerrados en el despacho del Capitán, los asaltantes cagaban en la mesas de los comedores, si eran encerrados en el comedor, cagaban en la mesa del despacho del Capitán. Una forma de reivindicación. Recientemente ha sido atacado de nuevo un mercante francés y uno lituano en Nigeria, los malos ejemplos se expanden y piratas hay muchos...

En el tiempo que estuve allí solo sufrí un intento de hurto y un intento de asalto por parte de doce o quince muchachos al bote, que mi -entonces- esposa y yo habíamos quedado custodiando, ¡Para robar la comida!. Debo confesar que eché al río a algunos de aquellos chicos, empujándolos con el bichero. Y que probablemente salvamos nuestras vidas gracias a un tripulante de otro barco que viéndonos en apuros vino en nuestra ayuda desde una casa de putas flotante que estaba cerca, saltó abordo y arrancó nuestro motor mientras mi mujer largaba las amarras y pudimos atracar el bote salvavidas a un aguador que nos hizo señas de refugiarnos a su costado.

El hecho de que nuestro barco estuviese fletado por el Ejercito hacía que los tiempos de espera en el antepuerto rara vez superasen la semana. Esto disminuía el riesgo.

Pero los más piratas de todos, los más miserables, son los gobernantes que roban a sus pueblos, se apropian directamente de la ayuda internacional y masacran a quien se oponga a ellos.

Cientos de líderes tribales, ocupando posiciones en los gobiernos, los ejércitos y el sistema económico hacen que cualquier posibilidad de bienestar y desarrollo sean inviables. Ellos son los que pactan con nuestros capitanes. Nosotros somos simples bucaneros que pescamos y cazamos, acarreamos la leña, ahumamos la carne y el pescado, para que se conserven, así nuestros jefes pueden hacer grandes fiestas. No hay salida.


NADIE DICE NADA.


martes, 13 de octubre de 2009

WILHELM REICH. CEREMONIA DE ACOLLEMENTO.

Marín acolle.

A quien en derecho proceda:
El infraescrito cuyos datos obran en poder de esa administración, sin ningún respeto y en la forma que en derecho es probable que también sea improcedente,
EXPONE:
Que le pareció entender por los medios informativos que el vecino Concejo de Marín va a inaugurar un Servicio de Acollemento Municipal. Traducido, servicio de acogida. El escaso conocimiento del gallego normativo de última generación del que suscribe, hizo que erróneamente entendiese que ese servicio iría dirigido a los pescadores extranjeros que se han quedado sin embarque, sin domicilio y sin ningún medio de subsistencia. A los marineros de armadores de fortuna que abandonan sus buques sin combustible, sin víveres, sin caja y sin pagar los gastos de estadía. Parecía una idea solidaria y digna.
Lamentablemente, la intención municipal no es esta, sino celebrar una especie de ceremonia iniciática a modo de bautismo civil donde la comunidad municipal "acoge" al recién nacido en su seno.
Que como viene sucediendo en las administraciones de izquierdas (?) , le parece al solicitante que cuando los medios escasean, los puestos de trabajo en todas las administraciones son precarios, sin garantías de igualdad de oportunidades (excepto para asesores y altos cargos, que son todos igual de amigos), sus gastos en artificio, desfiles y ceremonias doctrinales son superfluos. Asimismo el ateísmo del que suscribe, o los dioses a la medida con poco mantenimiento de Martín el instigador, prefieren a todas luces un profesional del clero, con su casulla, su ceremonial y sus cánticos de oficiar, al traje sin corbata de un electo y menos aun al electo que envió la nota al Boletín Oficial de la Provincia de Pontevedra.
Es por lo que:

SOLICITA:

Que se dé un curso de derecho constitucional a los ponentes del EDICTO municipal del citado concejo.

Que en caso de rechazarlo ( posibilidad muy alta) se dote a los oficiantes de vestimentas de pontifical y se les aleccione en canto gregoriano, para dar mayor realce y vistosidad a la ceremonia.

Atendiendo a las siguientes

CONSIDERACIONES:

Los nacidos en un territorio son ciudadanos por su simple inscripción en el correspondiente Registro Civil y padrón municipal.

La administración correspondiente tiene la obligación de protegerle, enseñarle, y atender a sus necesidades, con la esperanza de que pague impuestos, sin que medie ceremonia de presentación y bienvenida alguna, que en todo caso es una actividad familiar y privada, hasta en las comunidades mas pequeñas e incultas.


Conociendo el recto proceder de su Autoridad, espera el firmante que se meterá el presente escrito por donde mejor proceda.

En mi casa a 13 DE OCTUBRE DE 2009

domingo, 27 de septiembre de 2009

EL FÍSICO.


Estaba en el segundo año de doctorado. Su mentor le encargaba la elaboración de "posters" y la preparación de las conferencias, en las que el grupo que investigaba el "quantum", participaba. Eso le servía para hacer el chiste fácil de que aspiraba a vivir del "cuentum".

Aquel viaje a París, sirvió al grupo para demostrar a sus colegas europeos, como se tomaban en serio lo de las partículas, una especie de naderías que "ab initio" no molestan a nadie, pero que en el futuro desentrañarán misterios como el transporte de información sin polarizar el éter, la creación de nuevos materiales o el origen del cosmos. Todo ello a través de una sucesión interminable de fórmulas que la humanidad indolente ni siquiera sospecha . El grupo pasó su ultima noche en París ensayando nuevos combinados. Dejándose llevar al hotel por una sucesión de trompicones anómalos, que a través de sucesivos ensayos terminaron "au lit" o tal vez "bed aproaches". La despedida de la ciudad luz fue tan copiosa que una densa nube se instaló en las mentes preclaras de la universidad inglesa.

En el aeropuerto las exhaustivas medidas de seguridad convirtieron al doctorando en sospechoso. Su aspecto desordenado, un poco ido, mal vestido y con una larga melena negra ligeramente enmarañada, no resultaba tranquilizador para los suspicaces gendarmes.

Pasaporte, Ah, español. (avise a Rodriguez, que hay uno que dice ser español)

-Motivo de su visita.

-Un congreso de física.

-Ah... Físico, dígame, ¿ Por que flota un barco?.

La nebulosa que se había instalado en su cabeza el día anterior, le gritaba: ¡Por el teorema de Pitágoras!

Luchaba el científico contra un infausto destino. (No puedo decir lo de Pitágoras, es el otro), pero Arquímedes no llegaba...

-Si usted pone un objeto en el agua, por ejemplo su gorra, experimenta una fuerza que le empuja hacía arriba y es igual al peso del agua que desaloja.

-No me convence su explicación .

-!!!

- ¿Tiene usted contacto con elementos químicos o nucleares susceptibles de ser utilizados para fabricar una bomba?
-Usamos pequeñas cantidades de isótopos para experiment...

Una multitud de policías rodeó al doctorando. Su maestro que vestía de traje, no había bebido la noche anterior y era un inglés de pura raza, no había perdido ripio después de haber pasado su control, vino en su auxilio. El doctorando le miró con adoración agradecida.
A Héctor Cuántico.

domingo, 20 de septiembre de 2009

LA NIGERIANA.

Imagen de Público.es

-Si, soy yo, dime...
-...
-¡Joder! y ¿no puedes esperarte hasta el lunes?
-...
-¡Vale! Voy pallá.
- Te vale a ti, quedas para cenar con el coñazo de tu madre un sábado, y ahora me dejas tirada con los niños.
-Mujer, es un buen cliente con un problema en la Jonquera. Voy a ver si puedo echarle una mano.
La llamada ficticia al móvil dio resultado. La noche es joven, sabado sabadete. Un brazo de mar, la ropa planchá, como un pincel, iba a cenar con mi madre...

Con lo de la crisis, no se hace nada, estos blancos de los camiones son unos guarros y hieden, los otros también, pero estos son peores, especialmente los de fuera... En cuanto acabe de pagar voy hacerme una casa en Apapa, bien bonita, la estoy viendo entre el Rio y la Playa. Ahmed me venderá el terreno y pondré un club, mejor un hotel... Solo me faltan tres mil dólares por pagar. Joder, la policía, seguro que nos denunciaron los del club de enfrente. Que dios quiera que no me cojan...

Que buena está la hijaputa, ucraniana o lo que sea. Como un marqués. El güisqui de los cojones es un garrafonazo, ma dejao baldao. A la parienta le digo quel cliente se puso pesao con lo de invitarme, de contento que estaba. En la siguiente avería me la tiro...¡ Hostia!, de donde sale... Coño, los mossos... Mira que es bestia, pues ha cobrado, negra y vestida de negro, ya le vale.


Joer, que gusto estar en casa, y esta durmiendo como una vacorra. Vamos a poner el larguero, ¡coño! si son las cuatro.

"En la Jonquera, una mujer nigeriana, al parecer prostituta, que se asustó por la presencia de los mossos, que investigaban un robo, cruzó la vía y fue atropellada por un vehículo que se dio a la fuga, murió en el acto".

Mira que pasarme a mi...


miércoles, 16 de septiembre de 2009

LA MINISTRA Y EL ESTADO.


En los últimos dos años hemos sufrido tres robos en casa. Somos gente confiada. Los agentes del orden de la zona, tomaban copas en el bar de la esquina, con el vehículo oficial en doble fila. Un macro cuartel de la Guardia Civil está a quinientos metros y los habitantes de un poblado gitano situado a cien metros del cuartel pasan heroína en la rotonda de abajo de mi casa. Sus potentes vehículos recogen a los clientes en una parada de autobús y los dejan allí unos minutos después. Los tres ciudadanos del este que me han robado visitan la zona en exploración cada tres o cuatro meses. Cuando los veo desde mi andamio espero que no me toque a mi esa vez. El yonki descuidero pone acento argentino cuando lo sorprendo vigilando la casa del vecino y le pregunto si necesita algo. Se olvida de mi, otro día me dijo que era topógrafo y estaba buscando emplazamientos.


Me quejé a la subdelegación del Gobierno. Sin bajarme del andamio tengo datos suficientes para ir a por ellos. Sus cientos de agentes, sus docenas de jueces, los miles de funcionarios burócratas solo consiguen, como mucho, que los ciudadanos les paguemos la desintoxicación y/o alojamiento en A Lama, prisión provincial. La Subdelegación del gobierno envió a un agente de paisano que dio unas vueltas por la zona. También lo vi desde el andamio. Contestó a mi queja con un escrito diciendo que nuestra casa está insuficientemente protegida. Si tengo que proteger mi casa que me descuenten la parte correspondiente a las fuerzas de orden público de mis impuestos. Me sale a cuenta, entre el tiempo que pierdo en poner denuncias y declarar en los juzgados, y lo que me cuestan sus burócratas, puedo defenderme yo solo.


LA MINISTRA DE DEFENSA.


Es sabido que los que más hablamos más tonterías decimos y los políticos hablan mucho, de todo. Como todos los españoles la ministra vive de espaldas al mar. La reclamación por parte de armadores de los atuneros españoles de protección frente a los piratas en el Índico, la soluciona la ministra con dos frases: 1º Que pesquen todos juntos para ponerles una fragata. 2º Que contraten seguridad privada a la que el Ministerio del Interior autorizará a llevar armas largas.


Para ese viaje no necesitan nuestros pescadores que España, ni la Unión Europea firmen ningún acuerdo de pesca internacional, ni mantener efectivos en el Indico. Es tener pasta suficiente para equipar un barco. Contratar a una compañía de mercenarios de los que nuestros próceres han pagado en Irak. O simplemente decirle a cinco de nuestros cuatro millones de parados que por tres mil euros no dejen acercarse a nadie al atunero y seguro que no se acerca. Curso de tiro por cuenta de la empresa. Para eso no se necesita al Estado. Mientras nuestras fuerzas armadas defienden intereses ajenos por todo el mundo el Estado privatiza los servicios públicos incluida la seguridad. El ministerio de asuntos exteriores puede dedicarse a convencer al Atún Presidente de que vayan todos juntos, para que no aumente el número de parados y podamos seguir equilibrando nuestra balanza de pagos con exportaciones de atún a Japón. Nuestras tropas en el exterior asegurarán que el poblado de traficantes de al lado de mi casa no se quede sin opiáceos. La Miembra del gobierno cuidará de que los vigilantes de los traficantes tengan un salario social para recargar el móvil no vaya a ser que los yonquis queden sin suministro. No suprimen funcionarios inútiles, congelan sus salarios. Mientras, la cohorte de Ministros, Secretarios, Subsecretarios, Directores Generales y sus asesores cobran dietas por asistir al trabajo. Residen en ciudades diferentes de la capital y viajan por cuenta del estado. Los españoles tenemos derecho al Nóbel de la paciencia. Hay una cierta tolerancia que raya la corrupción. No sé que es peor, un ladrón o un incompetente.


Esta es la historia de miles de personas. En mi caso duele más. Cuando me hice funcionario creía que este país podía cambiar. Los de arriba son reflejo de nosotros mismos. Para llegar a esto que proponen nuestros dirigentes, no se necesita estado ni administración pública. Pero como soy estúpido, creo en ello.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Marina mercante: M/N "Sierra Jara"

En 1972 el único teléfono que había cerca de casa era el estanco. María la estanquera me hacía el favor de recogerme los avisos. Nos casamos el 23 de septiembre. Estuvimos unos días sin salir de casa para aprender a ser un matrimonio. En octubre comuniqué a Hispano Radiomarítima mi disposición a embarcar en el supuesto de que mi esposa (17 años) con su libreta de navegación pudiese navegar conmigo.
Ningún problema. Me llamaron para embarcar en los astilleros de Euskalduna en Bilbao en el Sierra Jara. María la estanquera pasó la información rápidamente.
Al pie del portalón el Capitán y el primer oficial eran identificables por los galones. Me presenté y presenté a mi esposa, cuya mano no había sido besada y se descojonó de risa infantil cuando D. José María Berenguer Puvía, con su exquisita educación se la besó.

El "Sierra Jara" exactamente igual que el "Eolo": 125 mts. de eslora y equipos modernos para ser un barco español.
El Capitán Berenguer era un marino de probada experiencia en todos los mares. Dejó los barcos de pasaje donde era primer oficial, para ser un joven capitán en la malograda linea de Cuba, con Castro recién estrenado, que acabó en el desastre del Sierra Aranzazu, mediante una extraña acción de los servicios secretos americanos. La Marítima del Norte fué una empresa creada por la famila Sendagorta apoyada por algunos miembros del Gobierno vinculados al Opus Dei, que acaba de llegar a él. Compraron el barco que antes había sido "Manuel Campos", botado el 30 de marzo de 1968. Don Jesús Sendagorta, el Presidente de la Compañía, llamaba a sus barcos "Sierra", así pues, le cambio el nombre. Se rumoreaba en el astillero que comenzaría una huelga, la compañía urgía al Capitán que acelerase los trabajos y se saliese cuanto antes.
-Una huelga...¿ y que?, no creo que afecte a los bares.
El mensajero quedó de piedra.
En las noches de puerto, se vestía de bonito, tomaba un taxi, se iba a un cabaré, pedía una botella de champán para que su acompañante cobrase la comisión y se pasaba la noche bailando, a las tres de la madrugada llegaba puntual y sobrio. Rondaba los cincuenta cuando le conocí. Y me decía que lo más fácil y barato para bailar era el cabaré. Me imagino que las damas que lo acompañaban se sentirían como princesas, pues su trato era en extremo delicado.

Hoy me acuerdo de pocos nombres, pero si de la tripulación: 26 personas.

Cubierta: Capitán. 1er. Oficial. 2do. Oficial. 3er. Oficial . Agregado (alumno de Náutica).

Radio. El que suscribe.

Maquinas:Jefe de Máquinas. 1er. Maquinista. 2º Maquinista. 3er. Maquinista. Alumno de Máquinas (escaseaban).

Fonda: Mayordomo, Cocinero, ayudante y un camarero para los oficiales que comían en la cámara en dos turnos.

Contramaestre, tres marineros y dos mozos de cubierta. Tres engrasadores y dos limpiadores. Los alumnos y marineros compartían camarote. Los oficiales y la Maestranza ( Contramaestre, mayordomo y cocinero) tenían camarotes individuales. Había un hospital con cuatro camas , un camarote del armador y uno para el práctico.

El Capitán y el Jefe de Máquinas no tenían guardia, salvo cuando faltaba un oficial de su departamento. Los demás hacían una guardia de cuatro horas cada doce. El telegrafista tenía cuatro horas de oficina, con escucha de 8 a 12 (hora del lugar) en la frecuencia de socorro y otras cuatro horas según las necesidades de las comunicaciones. Además de reparar los equipos electrónicos del barco, recibía los partes meteorológicos y los avisos a los navegantes. Reparar los "transistores" de los tripulantes y la tele del barco daba mucho prestigio, aunque en puerto casi nadie se enteraba, en el extranjero por el idioma y en España por la marcha. De la atención médica se ocupaba el segundo oficial, con resultados dramáticos a veces, y de las nóminas y documentación el tercero. El radar solo lo podía usar el Capitán, y yo para repararlo. Tenía llave.

En el puente no se podía escuchar música, ni cantar. Cuando se gobernaba a mano el timonel debía repetir el rumbo en voz alta al ordenárselo y de nuevo al conseguirlo, además se anotaba en una pizarra. En el trópico en viajes largos había que racionar el agua, un cubo por persona, la cerveza no, afortunadamente. Los maquinistas, no sé el por que, estaban reñidos con el aire acondicionado y podía suceder que tuviésemos cuarenta grados día y noche, o estuviésemos tiritando con quince, faringitis y demás secuelas. Mi compañera y yo lo solucionábamos con estupendas siestas y unas hamacas en la toldilla alta.
 El barco según se nos informó iba a Gabón a por madera, toda la tripulación iba preparada para aguas tropicales. Con el barco de salida fuimos destinados a los Grandes Lagos con chapa de acero (?!) con escala en Montreal. Con diez grados bajo cero subimos los esclusas del Río San Lorenzo. María L. y yo fuimos a tierra y en un almacén compramos tabardos, de los que hoy llaman plumas. La mayor parte de los tripulantes no lo hicieron.
Las máquinas se limpiaban con trapos que venían en paquetes de un metro cúbico. Muchos eran ropa limpia. De allí salió el uniforme de los marineros. Las esclusas se llenan de agua con el barco dentro, que se va elevando, en aquel caso hasta siete metros para alcanzar el nivel de la esclusa siguiente. En la proa va instalada una pértiga de la que va colgado un marinero. Él es el encargado de amarrar las estachas del barco a los norays. Sube a bordo cuando el barco está desamarrado y avanza a la siguiente esclusa. Esa maniobra con siez grados bajo cero resultaba divertida. Desde el puente donde yo ayudaba con el telégrafo o el timón, además de las comunicaciones, la escena era: un tipo con un gorrito rojo de lana de los de los niños, embutido en una bata de flores de guatiné iba colgado por un cabo que salía a cuatro metros del casco en una especie de vara de acero, cuando tenía el muelle en la vertical gritaba: ¡arría!. El contramaestre soltaba el cabo desde el barco y el valinte aterrizaba en la nieve corriendo para encapillar en los norays los cabos de unos 10 cm. de mena que desde el barco le tendían, con unos trapos que envolvían sus pies y estaban amarrados con cordeles, cayendo y levantandose arrastraba como podía las gazas para amarrar el barco. La operación se repetía cada media hora

martes, 25 de agosto de 2009

MARINA MERCANTE: El Eolo.



Me desembarcaron de M/P "Vimianzo" en Nueva York a petición del Capitán e Hispano me embarcó a los dos días en el Eolo, de la Naviera Bilbaína, donde J. A. G. A. tenía problemas con el Capitán que decía que no había recibido un telegrama en el que la Compañía mandaba el barco a Gazhauet en vez de su destino original en Argel. Es decir el barco llegó a Argel donde no se le esperaba y perdió un día de navegación. A mi compañero lo despidieron sin previo aviso.
Allí llegué acompañado de dos policías, que me habían salvado el pellejo en Huelva al detenerme por comprobar si el pelo de una de un cabaré era sintético, con mi mechero. La melena se incendió y la buena mujer se asustó cuando vio a un barbudo cubriéndole la cabeza bajo el tabardo, derribándola del taburete al tiempo que decía: "Perdona, que fue sin querer".
Intervinieron oportunamente para sacarme de allí cuando la bronca estaba montada. Tenía una trompa considerable y quería comprobar si aun era capaz de distinguir una peluca.
Esa llegada me dio mucho prestigio a bordo y todo el mundo quería salir conmigo cuando llegamos al Caribe. Allí ya lo pasamos mucho mejor. Mi camino para alcanzar las más altas cotas de deshecho humano estaba ya empezando a consolidarse.
Tenía veinte años recién cumplidos, emborracharme resultaba carísimo y tenía una gallina un poco insaciable.
En el Eolo fuimos a Cartagena de Indias, y lo pasamos muy bien. La reserva de ron de aquel año quedó temblando después de nuestra escala. El ambiente a bordo estaba lleno de juventud, alegría y candidez. El Capitán D. Vicente Usatorre era un personaje, para mi gusto demasiado hombre-empresa que se diría hoy. Debo decir en su honor que era un magnífico marino, y una persona leal que nunca tuvo en cuenta mis extraordinarias venadas. Había sido capitán de los barcos de la República, con lo cual volvió a serlo cuando ya había cumplido los sesenta y cinco, después de llegar con el barco en que era Primer Oficial a Nueva York, tras haberle llevado un ciclón tropical el puente, al Capitán y al Agregado. Cuando le conocí tenía sesenta y nueva años y era su último viaje. Con lo que mi actitud con él aún me parece más reprobable.
Uno de sus hermanos, Piloto de la Aviación republicana, se había ido a la URSS, y tenía un hijo delantero de la selección soviética de fútbol. El otro había emigrado a USA y era Práctico de la Base Naval de Okinawa. Esto lo supe por gente de la naviera, el Capitán nunca mencionó su pasado y se descojonaba de nuestras historias infantiles pero ni comentaba ni intervenía, por ejemplo el vermut:
El Oficial más viejo era el Primero veintisiete años, todos los demás infantiles de veinte (yo) a veinticinco, Angel Viguera. Los domingos nos vestíamos de domingo. Cada uno escondía en una casamata, bajo una gatera, en el hospital... botellas de vermut, ginebra y alguna lata de conservas o un paquete de almendras... y a las once nos íbamos a tomar vermuts por el barco, en medio de la calma tropical, siempre se terminaba con un grupo de cantantes beodos o en la toldilla jugando al burro alrededor de la bodega. Poco serio.
Según me contó Usatorre una vez que lo encontré en Bilbao, se reía mucho con aquel ambiente.
De Cartagena fuimos a una bahía que se llama Turbo a cargar madera. A Usatorre le dio el punto de que cada bodega tenía que tener un oficial anotando troncos. Yo le dije que ni de coña, que era de Hispano Radio, no de la naviera y que me pusiese un bote para ir a tierra y me dijese el día de salida, que no faltaría. Me dijo que no había bote a tierra y que no podría dejar el barco. Le contesté malamente que ya veremos y me acerqué a unos de la estiba que habían venido en canoas. Les compré una y como no me llegaba el dinero le di toda mi ropa, la mayor parte de invierno, no sé para que la querrían en aquel calor bochornoso.
Embarqué alocadamente en la canoa y saludé con la mano desde el agua al Capitán que estaba rojo de ira.
Después de remar tres horas llegué al pueblo que eran cuatro casas con un muelle de madera donde se celebraba un mercado, y donde había un futbolín. De allí vino corriendo un niño. "Doctorsito por un peso le guardo la canoa, porque si no me parese que se la van a robar...". Le di el peso.
La casa más grande era un lupanar con músicos. Me dejé llevar por el ron y las buenas amistades que hice allí, anochecía cuando estaba ya subido en una mesa recitando a Lorca, "Antonio Torres Heredia, hijo y nieto de Camborios..."
Mis nuevos amigos y la distinguida concurrencia aplaudían. Había una pupila que tenía una de las manos muy pequeñita, como de muñeca, y daba con ella contra la otra mano, que era normal, para aplaudir.
En eso llegaron mis compañeros del barco: Yo subido en la mesa, con una trompa notable y con media docena de lumis y una docena larga de hombres de todas las edades festejándome. En aquel momento decidí que debía casarme, se lo dije a mis amigos y todos nos invitaron a muchas copas.
Vendí dos cartones de rubio que llevaba en un morral y le regalé al dueño del chiringo la botella de Soberano que los acompañaba, Soberano era un brandy del que la publicidad decía que era "cosa de hombres", esa frase encebolló el hígado de muchos adolescentes.
Con la venta solucioné provisionalmente mi falta de recursos económicos. La celebración continuó, y mi popularidad y señorío aumentó, sobre todo con el dueño del cabaré, que no quiso cobrar los tragos de mis compañeros que medio atónitos, medio asustados, empezaban a calcular la retirada.
El bueno del capitán Usatorre los había enviado a tierra con el fletador, que tenía una motora y era asturiano. En un aparte le dijo al Primer Oficial, "busquen a ese loco y tráiganlo a bordo", cuatro oficiales y tres tripulantes se apuntaron a la excursión. A todos se les fue pasando el temor inicial, fundado en el aspecto del pueblo, techos de lata, barro en el suelo y tablas cayendo en las paredes, el aspecto pobre y envejecido de todas las mujeres y algunos parroquianos, dejando paso a una sensación de confianza al calor del ron y la buena acogida.
Mis amigos de copas eran Hernán Estévez Radío, Agregado y Angel Viguera Polo, Segundo Oficial. Les conté lo de María Leocadia, mi novia de dieciseis años, cuyo tierno amor impedía que me quedase en América, a pesar de lo bien que lo pasaba, y en ese caso lo mejor era cumplir los seis meses de servicio en la Armada y al casarme podría llevarla a bordo, a la misma idea se apuntó Angel. Durante mi servicio militar asistimos a su boda. Debo aclarar que él se casó con su novia de siempre.
Mientras explicaba esto a mis confidentes, el resto de la partida se expandía en la fraternidad nativa y se oía a uno que decía que cuando Franco muriese les íbamos a devolver el oro que nuestros antepasados habían robado "mientras, tómense un trago a nuestra salud." El maderero asturiano que cargaba el barco, antes de que la cosa fuese a peor nos conminó a retirarnos. Desperdigados y dando trompicones todos los expedicionarios fueron apareciendo en el muelle, quedamos en volver al día siguiente, las lumis y el tabernero nos despidieron con especial afecto al borde del pantalán desvencijado.
El niño al que había dado un peso estaba acurrucado en el fondo de mi canoa junto a otro, ambos vigilando la preciada propiedad. Les di los pocos pesos que me quedaban y las gracias por lo bien que hacían su trabajo.
La motora cortaba la bahía llevando a remolque la canoa, haciendo aparecer en el horizonte las luces de cubierta del Eolo, seguras, potentes, mientras las pobres luces de la aldea con su generador de gasolina que petardeaba en un cobertizo junto al lupanar, quedaban pestañeando con la negrura de la noche tropical de fondo.
El Capitán Usatorre se enfadó un poco, pero no demasiado para mi falta de respeto a su autoridad. Estaba contento conmigo porque le hacía reír con mis chorradas y porque mis protestas por la mala calidad de los receptores de Hispano Radio podía solucionarlas con un: "a mal jodedor hasta los pelos del coño le estorban, que dicen en Lekeitio". La verdad no me importaba mucho, pues había pensado desembarcar a nuestra llegada a Pasajes, dispuesto a hacer la mili, para poder casarme con mi amada.

Al llegar a Pasajes era sábado, no tenía dinero ni ropa, pues la había cambiado por una canoa, el 2º oficial, Angel Viguera, me regaló un chaquetón viejo y yo pagué sus telegramas, pues me quedé con la caja para los gastos de viaje y enviar la dichosa canoa, a bordo no había ni dinero, ni tabaco, ni whiski, así que cuando le dije al carabinero que desembarcaba y me preguntó que tenía que declarar contesté "un caimán (disecado) y una canoa de un tronco", juro que dentro del caimán no había nada pero el carabinero tampoco miró. Los de la empresa de transportes se ofrecieron a llevarme hasta Pontevedra. Acepté hacer el viaje en camión, pues sabía que aquel febrero estaba siendo pródigo en nieves y me apetecía verlo.
Debo aclarar que Hispano Radio no quebró por mi culpa, envié la caja y las cuentas de la telegrafía al llegar a Pontevedra y conservo el resguardo del giro.
Salimos un domingo de mañana, con un temporal de nieve en toda la península en un febrero gélido, pues Fernando Liste me había aconsejado elegir el turno de Marzo para hacer la mili, por el sencillo procedimiento de pedir la anulación de la prórroga, decía que los seis meses eran más llevaderos en primavera y verano, pues los Oficiales se iban de vacaciones. Y la permanencia en las instalaciones militares era menos penosa. Todo ello era rigurosamente cierto.
Llegamos con el camión a la casa que hoy ocupo y el buen hombre me ayudó a descargar y colocar la canoa y no aceptó ni una invitación a cenar. Después de todos los derrapes, colocar las cadenas, dormir en el mismo cuarto, yo me sentía un poco camionero y ese sentimiento no me ha abandonado. Cuando sea mayor me compraré un camioncito para recorrer mundo.


Señas Personales en 1968:
Cuerpo: Creciendo. Ojos:Castaños. Cejas: Negras. Pelo: id.. Frente:despejada. Nariz: Recta. Boca: Regular. Color:sano. Barba: Sin salir. Particulares: Ninguna.
En fin, nada que ver!!
A Angel Viguera Polo, 2º Oficial en el "EOLO" y Hernán Estévez Radío, Agregado, copartícipes o relatantes de alguna de estas historias y amigos inolvidables.

martes, 18 de agosto de 2009

Elogio de la soledad.



Discípulo de los filósofos modernos, cuyo nombre desconozco, practico la albañilería en solitario. Antes practiqué la navegación, la señalización marítima, y la meteorología. En todo ello alcancé notorias cotas de fracaso.

Fui recogido en alta mar por un pesquero de A Guarda "Carmen Pilar", practicando la soledad en mi chalana "Antares" desarbolada. En el Tabeiron, mi segundo balandro, me pilló el ciclón Hortensia por no mirar el parte meteorológico antes de salir de Leixoes para Vigo.

En los faros disfruté de tiempo de lectura, meditación y paseos por las rocas, que permiten la observación de muchos honestos seres vivos. Los controles nocturnos de los faros automáticos siempre me dieron la seguridad de que estaba o no cumpliendo con mi deber. Cuando uno cumple todo funciona. Podría decir que fue una soledad productiva.

Hoy navego poco, ya no señalo casi nada y de la meteorología puedo decir que la última vez que le dije a un amigo, que pretendía celebrar una fiesta campestre, que podría haber alguna tormentilla de verano aislada, sus invitados fueron apedreados por la granizada del siglo, con piedras de granizo del tamaño de un puño.

La albañilería es por definición constructiva, deja espacio para la investigación tanto de lo estrictamente científico, como de los fenómenos paranormales (¿por que después de poner el nivel aparece la superficie inclinada?, ¿por que todas las plomadas no se dirigen al centro de la tierra?, etc.) Además, como es un trabajo mecánico favorece la ensoñación y el recuerdo. No comporta excesivos riesgos, solo el económico debido al aumento de márgenes de los almacenistas de materiales.

El albañil solitario no puede trasladar su mala hostia, debe asumir sus propios fracasos. Medita, por tanto, sus causas. Trabaja cuando le apetece, pero se disciplina porque su única satisfacción es la obra acabada, a la que siempre ve defectos, pues los hizo él.

Lamentablemente no es una actividad rentable, pues la gente está acostumbrada a contratar el fracaso en equipo.

domingo, 9 de agosto de 2009

PEDRO MUIÑO. PINTOR.






Yo tenía algo más de veinte años y él diecisiete. Se había criado en Vigo y Encarna, su hermana mayor, y yo éramos amigos.




Cuando llegué (tarde), para cumplir mis seis meses de servicio en la Armada los encontré en Ferrol. Sus padres se habían trasladado allí. Encarna terminaba enfermería y Pedro el cou y quería ser marino. Había hecho el bachillerato por francés y quería aprender algo de inglés. Me dijeron si le daba unas clases en casa. Creo que lo hicieron para que viese caras amigas en mi desastrosa experiencia militar. A los pocos días se incorporó una tía monja que compartía las horas.




Nos reíamos con todo. Era tan inteligente, divertido y vivaz, que yo aprendía más de él que él de mí. Nos hicimos muy amigos.




Montó su primera exposición en el Casino de Ferrol y le compré un cuadro. Las manos de enfermera de su hermana, posaban en el libro de anatomía. Un estudio de manos, donde ya se ve técnica. Me dijo: "Trueque, cuadro por clases", así quedamos.




Ya destinado en el D/A "Alava" me invitaron a la boda del entonces Piloto mercante Angel Viguera Polo y como solo conocía a tres personas pedí a Encarna que me acompañase. "Hasta luego".Fue la última vez que nos vimos, el "Alava" salió de maniobras y quedó en Cartagena, yo me casé y les invité, Pedro pudo venir, Encarna no.




Esta noche Encarna me encontró, buscó en Google mi nombre: además de en la lista de los Nóbel de Economía y el récord Guiness de decir chorradas, sale este blog. Llamé al teléfono que me dio en su correo. Hoy mismo vino a comer al aeropuerto. Es lo bueno de la amistad, ..."como decíamos ayer" y han pasado treinta y siete años sin vernos.




Un amor puede desaparecer, romperse, hacerse pedazos y dejar amargura. Los amigos siempre están. A veces cambia el teléfono, te casas y lo pone tu consorte a su nombre, pero al encontrarse es como si te hubieses visto ayer. La alegría y la emoción del reencuentro se ahogan en quiero saber y quiero que sepas.




Ahora llamé a Pedro. En el teléfono suena su voz soñadora, dulce como hace treinta años. Busqué un poco más abajo en google. Lo había buscado muchas veces y solo encontrara reseñas de exposiciones. Más abajo está su página, allí hay obra y biografía, críticas y más. Pincha aquí: Es esta.








Pedro Muiño es un pintor de largo recorrido, minucioso, sensible. Tiene prestigio y su obra es muy conocida. Encarna tiene la belleza viva de siempre. Encontrarles es honor. Mucho más que un amor.




A Encarna y Pedro Muiño, inolvidables.

jueves, 30 de julio de 2009

HIJOS DE LA CASUALIDAD


En el club de muertos de hambre al que pertenezco no admiten hijos de puta. Es por eso por lo que solamente estamos unos cuantos que no tenemos nacionalidad y que no defendemos propiedad ni territorio alguno. Para entrar en el club me hicieron jurar por mi testículo heterogeneo que reprimiría mis instintos homicidas cuando me encontrase ante un hijo de la gran P* que en nombre de cualquier ideología, economía o religión amenace o quite la vida de otro ser humano. Es por eso mismo que estoy en contra de la pena de muerte. Pero también estoy en contra de que cuando los indeseables son condenados, mis coimpositores y yo debamos pagarles pensión completa y derecho a la educación, vivienda y alimento. Como tutelados por el Estado los que extorsionan, amenazan, roban y asesinan, por propio lucro y como actividad principal, son alimentados por los asesinados (impuestos de Sucesiones), extorsionados (IVA) y amenazados (IRPF) durante los doce o quince años que permanecen en libertad relativa. Son los únicos que tienen derecho efectivo al trabajo y como no lo hay de sus características (la pena de muerte está abolida y no pueden estar como "ajusticiador" público) sin hacer nada tienen derecho a salario y a paro. Supongo que también este tiempo será cotizado a la Seguridad Social y valdrá para la jubilación. En el mismo saco está el agente del orden De Juana (ertzaina) que cometió asesinatos por cuenta de ETA mientras los ciudadanos le pagaban para que les protegiese, el policía o guardia que fué confidente de contrabandistas o socio de otros delincuentes, el alto funcionario que estafó al erario o usó información privilegiada para enriquecerse. A todos, en el supuesto caso de ser capturados, los mantenemos los miembros de mi club a cuerpo de rey.

El trabajo dignifica y esta vasca no sabe lo que es el trabajo ni la dignidad, deben producir cada patata que coman y resarcir a las víctimas y a la sociedad por tanto daño injustamente causado. Expertos en explosivos, una mina es un buen lugar, los de la caja "B" y los fondos reservados, pueden contabilizar los metros de túnel y el material extraído, y la producción a precio de mercado, con el 1/10 de lo que ganen se alimentan, con el resto restituyen. Hay que reformar la legislación penal y penitenciaria.

Mucho me temo que los del club de los muertos de hambre acabemos cabreándonos de verdad. Y es que los fascismos de todo tipo son tolerados por los cobardes (la mayoría). Ser valiente es denunciar a los asesinos y sus colaboradores, al funcionario corrupto y al político sinvergüenza. Ser valiente es dar la cara. Ser inteligente es evitar que te la partan. En el Club de los muertos de hambre no somos inteligentes, a veces ni siquiera valientes...pero no somos hijos de puta.


Dedicatoria: A los miles de guardiaciviles decentes y a la que además está buenísima.

domingo, 26 de julio de 2009

TATTOO.

Mi relación con los tatuajes viene de lejos. Cuando era pequeño, un pocero que perforaba cerca de mi casa y cuya apariencia me tenía subyugado, portaba ostentoso el emblema de la Legión y una leyenda en el brazo: "NACí PARA SUFRIR". Además su manejo de explosivos aumentaba notoriamente mi admiración. En el trolebús de Pontevedra viajaba otro aventurero que llevaba la camisa remangada y ponía AMOR DE MADRE.
Cuando era joven me sorprendían los cortes tribales en el rostro de los africanos y algunos tatuajes en las mujeres rifeñas. Me sorprendió más que mi amigo el cocinero del MONTE AMBOTO, como los caballos de Pura Raza Árabe, llevase el registro de su paso por la Legión tatuado en la parte interna del labio inferior.
En otro barco, un engrasador vino desesperado a decir que la noche anterior, en una locura de amor, dejó que una prostituta dejase su nombre con un corazón grabado en lo pudendo, un mes más tarde debería reunirse con su joven esposa. En el botiquín de abordo no podíamos solucionar semejante emergencia. No supe como resolvió el asunto...
El Capitán Niesing, naufragador del Stardust, llevaba a bordo de su brazo un tres palos completo con toda su jarcia y las velas desplegadas.
Vino la era de las grafías diferentes y los dibujos aparatosos. En la playa de Castelldefels una joven gorda llevaba unas alas como estas.



El otro día abordé a una joven preciosa, de cintura desnuda, que mostraba sobre los simpáticos hoyuelos de su trasero, una inscripción en árabe.







-Perdona, ¿que significa lo que llevas puesto en árabe en la parte de atrás?.
-El nombre de un chico.
-Creo que no, que llevas escrito "En el nombre de Dios , clemente y misericordioso...
- ¡¡No jodas!!!

Dias pasados fui al todo a cien a comprar tinas de plástico para la salmuera. La joven de la caja era una gallega gordita con un tatuaje en indi en el antebrazo.
-Tienes un tatuaje en chino, ¿me lo dejas ver?.
Me lo enseñó.
- Significa "vehículo rápido".
Se quedó helada, pagué y me fui.
Debo reconocer que copié esta última intervención de un programa de la tele, donde uno que se lo había hecho en chino en el cuello, se quejaba de que todos los que sabían mandarín se reían cuando lo veían, pues en vez del "paz y amor" que había encargado, llevaba escrito "vehículo rápido".



Fotos de la web.
Página de tatuajes japoneses http://honey-tattoo.blogspot.com/
A Alberto apasionado del Tattoo

lunes, 20 de julio de 2009

PESQUEROS. EL M/P VIMIANZO.

Popa de un arrastrero después de virar el copo. Imagen de la Web.


Salvo mis cortas etapas como marinero en el "Chiquita 2º" debo decir que mis estancias en pesqueros, como tripulante, no son de grato recuerdo.

Al desembarcar del "Montserrat" deseaba conocer una vida más dura y un servicio que me diese más experiencia. El día de mi desembarco encontré en el muelle de Vigo a Faustino Lorenzo Rial, un telegrafista de Combarro con el que había compartido vinos en la Coruña, se desembarcaba de un pesquero que estaba en reparación procedente de Sudáfrica. El Oficial de Radio era de la plantilla de una empresa intervenida por el Estado, "Hispano Radiomarítima S.A." Aquella empresa alquilaba los equipos a las navieras y con ellos los servicios del Telegrafista. Firmé el contrato con Hispano y me presenté en el barco.

Era el primer arrastrero por popa construido en España y el más grande 1.700 T.N., era relativamente nuevo . "S.E. el Jefe del Estado dió el primer lance en Vigo el xx/xx/xxxx". Estaba escrito en una placa en el comedor de oficiales. Todo el mundo, excepto el practicante, era joven. Con veinte años recién cumplidos era yo el Oficial de menor edad.

Un repaso a la telegrafía reveló que los repuestos de los equipos eran insuficientes, y como exponente de herramientas se encontraban en un cajón un martillo y un polímetro quemado. Estaban acompañados de un destornillador y un soldador gigantescos.

Lo comuniqué al Inspector de la compañía y no me hicieron ni puto caso. Las baterías de socorro tenían cinco años de servicio como mínimo. Aquellas si que eran buenas baterías.

Navegaban como Capitán y Segundo Oficial dos hermanos Fernández Tapias. Habían obtenido el Título de Capitán de Pesca recientemente y procedían de la Mercante. El capitán anterior, al parecer un personaje, había fallecido a consecuencia de un infarto.

A proa bajo cubierta se alojaba la tripulación. En las cubiertas bajo el puente los oficiales y la cocina. A popa estaba la maquinilla de virar el aparejo, y bajo ella el parque de pesca, el túnel de congelado y la bodega.

El aparejo es un saco de decenas de metros donde la malla se hace mas estrecha hacia el fondo. Es arrastrado por el barco mediante cables y su profundidad de arrastre y apertura de la boca se controla mediante unas "puertas" de acero amarradas al arrastre. Las mallas de cada sección del aparejo se calibran de acuerdo a disposiciones internacionales, según la zona de pesca y el tipo de captura. Las capturas no autorizadas se tiran al mar. Ello supone muchas veces deshacerse de veinte toneladas de pescado muerto. Un capitán alemán me decía que los japoneses y los rusos son peores, el pescado muerto no vuelve al mar, lo convierten en harina. Yo no podría decirlo.

El barco sale a la mar con dos o más piezas de aparejo, con combustible y suministros para tres o más meses.

La destreza del Capitán o Patrón son los que hacen que la expedición sea rentable. Los conocimientos no se transmiten de unos a otros, pues suponen que cualquiera que aprenda puede convertirse en un competidor. El buen mando es aquel capaz de conseguir un conocimiento global de las costumbres de las especies en base a conocimientos parciales de otros.

Ese es el que genera riqueza para la Compañía, para si mismo y para la tripulación. Entonces, 1971, y creo que ahora, las retribuciones eran "a la parte", un porcentaje de las capturas eran destinadas a la tripulación, distribuido según grado a bordo. Los telegrafistas teníamos además un salario de garantía que superaba los mínimos, en caso de que no se pescase.

Salimos para la Costa Este de USA el 2 de octubre de 1971. Diariamente comunicaba a Pescanova nuestra posición, recibía noticias para los tripulantes, unos cuarenta, y las enviaba "navegando a caladero sin novedad punto besos ramon" "te queremos y extranamos todos punto besos maruja" "Hoy fallecio papa enterramos manana abrazos rodrigo" y así, nacimientos de hijos, muertes de hermanos...

La Radiotelefonía del barco era de onda media, Faustino me recuerda hoy que era de las que llevaban de mochila en la guerra de Corea los americanos. Solo se utilizaba para el tráfico entre pesqueros.

A la semana de estar en el caladero con el barco en arrastre esperaba mi turno para pasar y recibir los telegramas de Aranjuez Radio. El barco aproaba a la mar con mar muy gruesa.

Lo percibía por los libros y manuales que se iban esparciendo por el suelo, por las botellas de refrescos viajeras caídas de un armario abierto por un bandazo y la trepidación, y por mi propio mareo. Noté como los motores se aceleraban y el transmisor de onda corta hizo puf. Avisé en el puente de que no teníamos onda corta. Manolo un Radio de la misma compañía en el "León Marco dos", hizo de "puente" y me recibía y transmitía el tráfico. Algún oficial se permitió amenazarme: "Como no tenga telegrama de casa te vas a enterar". No me enteré, pero su mujer no le escribió. Culpa mía. Una sonda que viajaba a remolque en el copo se estropeaba regularmente a las dos de la mañana y cuando a las cuatro esperaba a que la izasen colgada del copo vacío, para repararla, notaba las miradas de desconfianza u odio de toda la tripulación. Llegaron a decirme que mi tranquilidad se debía a mi salario de garantía.

Ese día, en la comida en la cámara de oficiales presenté al Capitán un informe detallado de todos los elementos que habían resultado dañados del transmisor de onda corta y le pedí que firmase el duplicado. Le recordé mi aviso antes de salir a la mar. Cuando me pidió una solución le sugerí que podía transbordar en la mar al "Sotomayor", un barco que pescaba a la pareja y nos entregaba su pesca, al estar sus bodegas completas. Tenía un equipo de radio precintado que podía intentar poner en marcha. Me transbordaron en alta mar y no fui capaz de comunicar con el equipo del "Sotomayor", tampoco pude saber si podía despiezarlo, pues en el transbordo dejé los manuales a bordo, el transmisor era diferente, le habían sido retirados los manuales y el Patrón no estaba muy por la labor. Tenía las mismas dudas que yo.

Durante dos semanas hubo dos temporales encadenados, cuando la mar calmó y los barcos volvieron a pescar, a intentarlo en el caso del Vimianzo, me transbordaron. Aquella noche transmití cifrado el telegrama en que el Capitán pedía mi relevo en el puerto de Nueva York. Al día siguiente el Delegado de RCA en Brooklyn recibía mi telegrama pidiendo asistencia técnica.

Atracamos y además de la inmigración yanki, allí estaba el técnico de la RCA. Le expliqué la situación y le pedí que hiciese un informe escrito y exhaustivo. El informe coincidía punto por punto con mi descripción de la avería. Repuso los elementos dañados y se fue. Hice mis maletas, pedí cien dólares de anticipo y me fui de copas.

No sabía yo lo que era una autovía, pero me conocía como funcionan los muelles. Siempre hay un agujero en las vallas para no ir por la puerta. Brooklyn no era una excepción. Subí un pequeño terraplén y me encontré en el acceso al puente. Decidí parar un taxi para no cruzar el puente a pié. Cuando se ve un tipo cruzando a pié un puente enorme es un marinero. Un coche venía con una luz azul, le señalé parada y paró. No era un taxi, bajaron dos policías, me cachearon, pidieron la documentación y me llevaron a una estación de metro al final del puente. Todos los indicadores del metro estaban arrancados, quedaba su huella pero no sabía que dirección tomar. Vi un negro en el andén. Era un hombre mayor, como yo hoy. Cuando me iba acercando para preguntar, empezó a correr. No estaba dispuesto a dejarle escapar, hice mi pregunta sin parar de correr.

- ¿Que linea debo tomar para ir a la calle 42 esquina quinta avenida?

-Debe tomar la linea siete, al otro lado del andén.

Cuando me tomaba un "whiskey" en medio de putas latinas, alguna de mi país, estaba pensando que nunca viviría en U.S.A. Tambien me prometí no volver a embarcar en un pesquero. Esta parte no la cumplí. Un día de estos iré a USA. Por ver si las cosas cambiaron, o si cambié yo.
Hispano Radiomarítima me destinó el mismo día de mi llegada a Madrid al carguero "Eolo" de la Naviera Bilbaina. Mi informe causó una potente impresión. Desde entonces me hice aficionado a los informes. Espero que este no haya sido demasiado pesado.
Intentaré conseguir fotos del Vimianzo.