Rio Grande do Sul en la actualidad. En 1977 no había tantos rascacielos. Foto: Una página de rascacielosMe dijeron que estas notas son necesarias para existir, que si no tienes un blog no existes, y hacia el final del camino es necesario dejar marcas, aunque solo sirven para verlas cuando miramos atrás. Tengo una vida divertida y quiero escribir estas notas para compartir las burradas que se me ocurren con mis pocos amigos. Aunque no hay como la tertulia. Foto: Encarna Muiño.
domingo, 14 de febrero de 2010
"DORADO". Mi último mercante.
Rio Grande do Sul en la actualidad. En 1977 no había tantos rascacielos. Foto: Una página de rascacielossábado, 6 de febrero de 2010
Liberiano"DORADO". Marinos españoles en el extranjero.
Foto: Tomada por fotógrafo ambulante que luego venía a venderlas a bordo. Es el momento del fondeo en Río Grande do Sul.Era un bulk-carrier de 68.000 Toneladas, 230 metros de eslora y treinta y cinco de manga. Eran barcos que transportaban carga a granel, este tenía ocho bodegas y entre la número siete y la número ocho tenía una piscina de agua salada de diez por cuatro metros.
Fue el primer barco extranjero en que navegué con tripulación exclusivamente española. Don José, el Capitán, era un aldeano avaricioso, con aires de nuevo rico, inculto y ladrón. Formaba parte de una fauna marítima que yo ya había olvidado. Se rodeó de una cuadrilla de aduladores, que vivían del barco como si fuese una canonjía. La compra de víveres, de combustibles, de repuestos era un negocio lucrativo que la compañía radicada en Endem (Alemania federal) consentía, porque las mermas iban mayoritariamente a cuenta de los tripulantes. El Jefe de Máquinas y el Capitán descontaban el pago de horas extraordinarias a quienes las hacían, abonándole una parte a los más cretinos y aduladores, que no las trabajaban y quedaban muy agradecidos y dejando la otra en las arcas del armador. Mi llegada al barco fue observada con interés.
Desde mi punto de vista Manolo era la única persona interesante del "Dorado". Le distinguía un punto teatral y alegre que manifestaba a bordo y en actividades culturales como borracheras, cabarets y prostíbulos, que tanto contribuyeron a nuestra formación como deshechos humanos.
sábado, 24 de octubre de 2009
Carguero Singapureño "Santa Ursula". Piratas.
Foto: http://blog.chento.org/2008/08/23/envenenando-la-pobreza/martes, 18 de marzo de 2008
EUGENIO.
- Xosé, ¿en que mierda de barco andaz filliño?
- En aquella chatarra panameña.
- Puez ahora mizmo te vienez a comer a mi barco, se come bien...
Un barco español, con mayoría de oficiales que creen que las compañías son eternas y esperan llegar a lo mas alto portándose bien. Con la excepción del rompebragas, que también rompía moldes. A pesar de romper bragas, Eugenio era un tipo educado. Antes de que llegase el Capitán presentó a los demás oficiales. El Capitán estaba por los sesenta años y los sesenta centímetros por encima del metro. Se balanceaba de los talones a las puntas de los pies para aumentar el promedio. La mesa seguía un estricto orden jerárquico. Eugenio ocupaba el extremo entre el Alumno de cubierta y el Jefe de Máquinas, el Capitán hizo el honor a Xosé de sentarlo a su izquierda, justo después del Alumno de Maquinas.
Las conversaciones en los barcos empezaban por la política, si no se levantaba nadie seguían por los puertos, anécdotas, luego las vacaciones y después, invariablemente las mujeres, excepto si había mujeres a la mesa.
Empezaron hablando los comensales de los inconvenientes de navegar en pabellones extranjeros. Xosé se defendió diciendo, que un barco era un negocio para sus armadores, un puesto de trabajo para sus tripulantes. La conversación derivó a la disciplina, la profesionalidad, y ... el patriotismo. Esta vena patriótica fue del Primer Oficial, un joven con mejor figura que talento. Xosé sacó su vena de la sien, y manifestó en un impulso impropio de invitado:
- ¡Zarandajas!. ¿Cuanto te paga aquí, el Marqués de Comillas, o como coño se llame tu armador?
- En esta Compañía el Primer oficial gana treinta y dos mil pesetas.
- Pues mi barco es menos rentable que este, es más viejo, necesita más personal, tiene menos capacidad y su flete es más bajo. Gano menos que el Primer Oficial, exactamente mil cien dólares, es decir setenta y siete mil pesetas, más del doble que tú.
Se hizo un silencio espeso. Eugenio salió al quite:
- El Capitán acaba de incorporarse de sus vacaciones. Embarcó ayer, aquí. Cuente de sus vacaciones, Capitán.
- Oh, maravilloso. La familia de mi señora está muy relacionada, fuimos de excursión por Doñana, con Fefó el hijo de D. , ya sabes, el Conde, estuvimos en las Bodegas X de Sanlucar, que Tití es muy amiga de mi señora, y fuimos de cacería con D. Ángel ya sabes, el rejoneador.
- Capitán usted lee mucho el "Hola"¿No?. El "Hola" era una revista de cotilleo social.
Silencio espeso. Xosé, siguiendo el guión:
- Aquí sois todos jóvenes, ¿todos solteros?
El primer oficial, dijo que sí.
Os hincharéis a follar, con esto del destape y la apertura...
El joven primero empezó a hacer una arenga de la castidad, de la fidelidad, sobre todo en la mujer. Que debe llegar virgen al matrimonio...
- Y tú rompebragas, que tal de hembras...
- Verás, gallego, soy de San Fernando, como este- dijo señalando al Primero- y como todas quieren casarse vírgenes con él, los demás tenemos que conformarnos con pequeñas sesiones de sexo oral y manual.
Libro del día: A bordo del "Spray". Alianza Editorial. Joshua Slocum