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lunes, 14 de diciembre de 2015

EL VIEJO "EOLO". Hernán Estévez Radío.

 
 Vapor "Eolo" antes S/S "Tynemouth" y desguazado en 1966.


Llegué con veinte años recién cumplidos a la Motonave "Eolo" de la Naviera Bilbaína. Mi carácter disparatado atraía al parecer a la mayoritariamente joven tripulación. Enseguida me hice amigo, por edad e inquietudes de Hernán, un joven Agregado (Alumno de Puente), que después se hizo físico y enseñó en la UNED, y en la Escuela Náutico-pesquera de Vigo la asignatura de Electricidad. En Vigo le llamaban el Karateka, porque practicaba esa disciplina.
En la Cámara de Oficiales, cuando el Capitán Usatorre (69 años) y el Jefe de Máquinas (unos 55) supieron que el Agregado y yo nos hicimos amigos, empezaron a cachondearse de él, diciéndole que los telegrafistas del Eolo son amistades peligrosas para los agregados. Esta es la historia:
El vapor "Tynemouth", recién matriculado en Gibraltar y fletado por la República fue capturado en 1937 por el "Almirante Cervera", vendido a la Naviera Añón, rebautizado "Eolo" y posteriormente a la Naviera Bilbaína.
Los telegrafistas de los barcos antes de 1977 éramos contratados por dos empresas participadas por el Estado: HISPANO RADIO-MARÍTIMA y Compañía Radio-marítima Española (CRAME). El telegrafista del "Eolo" en Abril de 1948 Eduardo Muñiz, 39 años, casado con dos hijos, era de Hispano. Hispano, empresa propietaria de los equipos que manejábamos, nos pagaba el sueldo base, la naviera que los alquilaba y a quien prestábamos nuestros servicios el plus de navegación y los "trópicos". Hasta los ochenta el contrabando era una fuente de ingresos complementaria, que no estaba mal vista, tabaco, whisky, televisores y radiocasettes eran artículos que se importaban sin pasar por la aduana, aunque si la cantidad era importante se le daban a los carabineros del portalón unos cuantos cartones, alguna botella o en ocasiones dinero directamente.
En este complemento de sueldo eran socios Eduardo Muñiz el telegrafista formado en la Escuela de Telecomunicaciones de Madrid y residente en Barcelona y el Agregado Carlos Aransay, de 25 años, soltero. 
Al parecer, la noche el 25 de abril de 1948, estando atracados en el puerto de Coruña, discutieron por la liquidación del negocio, pues el telegrafista debía ser relevado al día siguiente por vacaciones. Mató a Aransay  de dos martillazos en la cabeza, embaló su cuerpo y le añadió peso tirándolo al agua. La sangre de su camarote la justificó por una úlcera duodenal que le producía vómitos, desembarcó por vacaciones y se fue a su casa, pero al llegar a Barcelona fue detenido, la hélice de un barco saliendo había reflotado el cadáver, conducido al penal de Caranza, donde confesó el crimen, fue juzgado por el Tribunal Marítimo de Ferrol, condenado a muerte y ejecutado. No he tenido acceso a la sentencia ni a la fecha de ejecución.
Contaban los antiguos de la compañía que la viuda del Telegrafista sobrevivió al menos un tiempo contando su desgracia por los barcos, los tripulantes se apiadaban de ella y todos le daban algo.
Mi único contrabando fue de vender Ricard en Argelia y estoy seguro de que Hernán nunca vendió nada, por eso no fuimos socios. Las sospechas de nuestros mandos hacia el martillo de la telegrafía eran infundadas.

martes, 8 de diciembre de 2015

EL DEBATE.





Esta gente me asusta. Sus argumentos repetitivos son como cuando estamos con copas y repetimos la misma frase creyendo que despertamos a nuestro interlocutor, son como la cantinela de los ejes de carro de vacas de mi infancia. Suenan a desprecio del medio, a falta de cuidado, a gasto innecesario de energía.
"Para que los españoles nos entiendan, es como si..." Entonces el debatiente gilipollas saca una comparación simplista, porque los españoles tenemos el intelecto atrofiado, falto de riego y cultivo.
Los mismos que vaciaron las arcas de las pensiones para salvar bancos administrados por colegas, los que condenan a cientos de miles de jóvenes al exilio o la miseria, los que han desterrado a lo mas brillante de nuestra juventud, nos dicen a través de la hija de uno que los nos expulsó a la generación de sus padres que han salvado al país de la miseria y que han salvado las pensiones. 
Muchos de los que hemos cotizado más de cuarenta años, que hemos visto como nuestras cotizaciones de  emigrantes servían a la dictadura, a través de los recursos burocráticos que se inventó para seguir alimentándose de nuestras remesas (Allotments) manteniendo nuestras cotizaciones, estamos encantados de que la Vicepresidenta asegure que va a seguir pagando las pensiones si se les vota.
Si fuésemos un pueblo digno ninguno de los inútiles de la jerarquía vieja y nueva estarían en el tablao.  Tal vez deberíamos dar la opción a los que aún no han participado en el desastre, aunque en mi caso, conociendo a algunos de los "nuevos", sin esperanza.

lunes, 9 de noviembre de 2015

LAS PALABRAS DEL LENGUAJE MARÍTIMO



Desde que en mi juventud dejé de navegar leo mucho menos, lo de leer incluso lo que no te gusta, sacar alguna conclusión a veces peregrina de lo que escribe un extraño, era para mi un ejercicio vital e incluso cotidiano. Cuando algo me gustaba era casi orgásmico. Al final uno es consciente de que la vida que le queda va a ser breve y no puede permitirse el lujo de dedicar su tiempo a cosas que le interesan poco, y que no está obligado a hacer.
Pero hay algo con las palabras, con los lenguajes, que se quiera o no estamos obligados a hacer: Conocerlos. Forma parte de la cultura social del momento.
Esa cultura desaparece cuando la sociedad lo hace o está en trance de hacerlo. Y eso pasa con la lengua de los oficios. En mi tierra cuando yo era niño había muchos canteros. Tenían un lenguaje propio que se llamaba "A enxerga", la jerga. Impedía que los ajenos supiesen de que se hablaba o que se tramaba. Desapareció con la llegada de los medios mecánicos. He visto desaparecer otros códigos, los de la telecomunicación, sustituidos por el lenguage binario y este por la lectura óptica. 
Y el lenguaje más elaborado referido a una profesión que he conocido es el marítimo. En inglés el lenguage de la construcción naval  ha pasado a la arquitectura y la  industria. Los vocablos españoles referidos a esta actividad, provinientes de todas las lenguas presentes y pretéritas de la Península,   han sido sustituidos por el inglés, o por vocablos comunes mucho menos precisos.
Y en el país de los sueños un amigo, Emilio Barrenetxea, rescatando vocablos no ya de la memoria colectiva, tarea imposible, sinó de la Literatura ha publicado un libro de terminología marítima y lo ha hecho en papel. 
Todo lo que sea contribuir al conocimiento de las palabras que hicieron posibles muchos viajes y descubrimientos, muchos avances técnicos, científicos y sociales es un esfuerzo laudable, aunque en momentos de pesimismo, leyendo o escuchando noticias me parece un esfuerzo inútil.

domingo, 6 de septiembre de 2015

ESTÚPIDAS MOSCAS DE SEPTIEMBRE.

 

Con el sudor las gafas me caen hasta la mitad de la nariz. Estoy de peón caminero, haciendo un paso entre el garaje y el huerto, es un camino de metro y medio de ancho, construido con escombros de mis ruinas y empleando el método de tierra estabilizada que me enseñó hace treinta años  Joaquín Colunga, un Ingeniero de Caminos. Para darle más resistencia al nacimiento de vegetación no deseada empleo una capa de hormigón.
El hormigón es un elemento agresivo, se te tira. Se me pega en las gafas, en la ropa, y acaba escribiendo esta chorrada en una transfusión mano-ordenador.
Saltó de la hormigonera a mi en gotitas, una se posó en un cristal de mis gafas, permitiéndome gozar de su estructura. Pero no estoy solo. Dos moscas volaron hacia mi gota de hormigón. Por su actitud cameladora intentaban follársela. Realmente es una gota atractiva.
He convocado al consejo científico, por las dudas que me asaltan al respecto: 
1.- ¿Es posible que las moscas sean intuitivas y al acercarse a mi calculen un cadáver huevera?
2.- ¿Querrán las moscas interpretar un nuevo papel biológico, moscas acorazadas, más duras aún que las moscas cojoneras de los caballos?
3.- ¿Será que el mes de septiembre las vuelve gilipollas y confunden una gota de hormigón con la mosca reina de las fiestas de otoño?
El consejo científico lleva dos horas discutiendo mis propuestas, creo que son de Podemos.Yo sigo con el hormigón.

miércoles, 26 de agosto de 2015

EL BONSAI DE NELA.



























Era la guerra de Bush y Aznar, aquella que destruyó la dictadura de Sadam Hussein. La de las armas de destrucción masiva, la del fracaso de Occidente. Fue aquella vez que decidimos mi Santa y yo que había que hacer algo contra el trío de las Azores, que al menos perdiesen aquí.
Imprimimos mil camisetas negras con NO A LA GUERRA en rojo, un anuncio en el periódico, visitar los lugares de copas y Rock de Vigo, mi hijo Daniel en el Instituto, el bar de la Escuela de Idiomas, miembros de una institución militar, en dos días recuperamos los dos mil quinientos euros invertidos y por la calle veías cientos de personas en varias ciudades de Galicia con la arriesgada camiseta. Unos días más tarde el ataque se produjo a pesar de las camisetas. Miles de personas murieron, hubo asesinatos sin juicio, masacres de seres anónimos, prisiones que no tienen nada que envidiar a los regímenes fascistas, pagadas con nuestros impuestos, por gobiernos traidores. Por un presidente que pagó del erario un millón y medio de dólares para que le diesen la medalla del Congreso USA. Millones de personas huyen hoy, once años más tarde, de las consecuencias de la miopía de los traficantes de armas y de petróleo.
Con nuestras cajas de camisetas y una agenda pasé por el BONSÁI,  una tienda de comestibles al lado de mi casa. No era cliente pero le dije que pretendía poner mil pancartas en el pecho de la gente contra la guerra.
Nela, la dueña, me miró como diciendo: Nunca me compras nada y vienes a que te venda camisetas. Pero con gesto de "hay que hacer lo que hay que hacer" dijo:
-Déjame veinte.
Creo que vendió cuarenta.
Desde entonces he sido su cliente, y coincidimos en muchas más cosas de las que cabría pensar por diferencia de edad y de vida. Sus comentarios siempre son inteligentes, honesta hasta el límite y con el razonable humor sin lugar al cotilleo que gusta a las comadres.
Sustituyó a algunos de mis habituales asesores sociológicos tabernarios y enlaza mi albañilería aislacionista con la realidad circundante.
Afortunadamente  los ciudadanos somos mucho más decentes que nuestros gobiernos. Además,  pagamos impuestos. Ellos solo los gastan.
 Olvidaba decir que Nela quiere alquilar o vender un bajo. Y aqui no nos rompieron todo, aún.

jueves, 6 de agosto de 2015

LIMPIANDO EL PASADO. Isaac Singer.

 
Es que no doy abasto. La máquina de coser de mi madre se apolilla. La pobre cosía mucho, pero aunque engrasaba, no limpiaba su máquina de coser, me puse a limpiarla por la mañana, le dedique buena parte del día. Por la tarde asesiné polillas en una guerra química sin cuartel.
Es una obra de arte industrial, mecánica de precisión de lujo y el nombre del fabricante "Singer" me parecía alemán, porque cantamañanas en alemán se dice Morgensinger y aunque en inglés "Cantante" se dice "Singer", por lo de la admirable mecánica, el ingenio del movimiento con eficacia y la impecable traducción española del manual de instrucciones me inclinaron al origen germánico. Me entusiasmé y busqué  los fabricantes de máquinas de coser de los años próximos a la primera guerra mundial. 
Y es que en los escombros de mi historia familiar estoy descubriendo cosas de la historia de la Humanidad, no porque seamos el último vestigio de Neandertalis cretiniensis, que lo somos. Es porque el ingenio humano está en el origen de los bienes y los males terrenales. Como no soy capaz de desprenderme de toda la mierda que  me inunda, la limpio, restauro e investigo.
La máquina de coser de mi mamá es una reliquia de 1910 fue comprada en los años 40 a Doña Julia Ozores, que había sido su maestra de corte y confección. Doña Julia era  una viuda (creo) sin hijos, tenía una hermana Natalia, que era antigua propietaria de las tierras que mis abuelos y la Tía Francisca compraron con sus respectivas herencias en 1921. Los Ozores son una familia cuyo linaje se remonta a 1.400 muy vinculada al ejército y al poder. Doña Julia debía ser segundona, vivió siempre de su trabajo, con huéspedes, cosiendo y al final de sus días su criada de toda la vida, Obdulia, recogía las levaduras de las casas amigas para criar dos cerdos en un chalet del centro de Pontevedra al lado de las Calasancias y poder así adornar el caldo todo año. 
Esta es la historia de Singer en español: https://es.wikipedia.org/wiki/Isaac_Merritt_Singer
Esta en inglés, más completa y sabrosa: https://en.wikipedia.org/wiki/Isaac_Singer

sábado, 11 de julio de 2015

TRATADO DE SOCIOLOGÍA FAMILIAR.

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En mis labores domésticas de viejo jubilado me impuse hace unos días deshacerme de lo innecesario. He comprobado que lo que considero innecesario nadie lo quiere, por tanto debería tirarlo. Pero me da mucha pena. No sé si irme de casa para dejar hueco para otros trastos inútiles.
Es como un curso de arqueología familiar y se pueden sacar muchisimas conclusiones.
1. Los pobres somos más previsores que los ricos, excepto los pobres pertinaces.
2. Los pobres somos más sucios que los ricos.
3. El refranero español y las enseñanzas familiares le convierten a uno en pobre toda la vida.
Estas hipótesis se basan en las siguientes realidades experimentales:
La primera es el temor a la enfermedad y la muerte.
Cuando preguntaba siendo niño a las mujeres de mi familia por que se pasaban la vida bordando sábanas y toallas, decían:
-Si te viene una enfermedad  debes de tener sábanas limpias, y si es en invierno no secan al lavarlas, por tanto debes tener suficientes. Vendrá el médico a casa, visitas, vecinos y si tienes las sábanas sucias te critican.
 En mi familia se pasan la vida pagando un seguro para que los entierren, para tener una misa con varios curas y recordatorios que ponían "Rogad a Dios en caridad por el alma de Avelino de la Fuente Troitiño, "Monchito", que falleció a los 90 años".
Toda aquella ropa de cama no se usó nunca, por no mancharla. Además, los médicos y los vecinos dejaron de venir, por tanto está doblada, como arrepentida, en baúles donde roedores e insectos sin piedad se hicieron fuertes. La exhibición de la enfermedad y la muerte son un premio inmerecido que lucimos con soberbia. Y esta previsión es moralmente mala y economicamente perjudicial.
 Los pobres tenemos menos ropa de diario, lavarla implica más gasto y escasez de recambio en caso de necesidad. Desde que existe Cáritas o el Ejército de Salvación en los USA, simplemente se espera a la siguiente entrega. En mi infancia se iba a lavar a un río o regato. Los ricos daban la ropa a lavar a una especie de lavadoras industriales en cuerpo de mujer una vez a la semana, eso daba de comer a algunas familias de los suburbios, y los ricos iban limpios. Además sus actividades ni ensuciaban ni gastaban la ropa.
He pasado la infancia y parte de mi vida laboral escuchando a mi familia y compañeros decir:
-El que guarda siempre tiene.
Consecuencia: Guardaron tanto que no sé ni donde meterlo ni que hacer con ello.
-Río que hace ruido, agua lleva.
No vale ni para el cotilleo, se basa en nada. El río Amazonas es silencioso y en su delta es el más caudaloso del mundo.
-No por mucho madrugar amanece más temprano.
Claramente contradictorio con "a quien madruga Dios le ayuda". Y así hasta el infinito.
De esta previsión de los pobres se aprovechan las instituciones, cuando compramos para acopiar posesiones muebles e inmuebles inútiles,  pagamos los impuestos correspondientes, mucho más que los beneficios de las operaciones bursátiles especulativas. Además los pobres dejamos herencias, cuyo valor sobretasan las administraciones y los herederos pagan el siete por ciento. Naturalmente, en el Impuesto de sucesiones hay un concepto que se llama "ajuar doméstico". 
Se podría concluir que el miserable ahorro de los pobres perjudica el desarrollo económico y social de nuestros hijos, les vincula a una casa, que dividen, a unas tierras improductivas que reparten para esclavizarse a partes iguales. Es sabido que las productivas y rentables las poseen la Iglesia y los ricos, sin necesidad de usarlas. En las cercanías de las propiedades de los pobres no se encuentra trabajo desde que existen las lavadoras domésticas.
Los pobres somos incentivados al ahorro, hasta el extremo de privarnos de lo imprescindible, para poder guardar nuestras remesas "a plazo fijo", que luego se beben en los burdeles banqueros y políticos mientras sus mujeres se relajan en un spá. Conscientes todos ellos de la banalidad de lo terrenal.




viernes, 19 de junio de 2015

VOLVIENDO A SÁLVORA. DIARIO DE SERVICIO.




Julio Vilches y el menda.



Foto:Fernando Rey  http://www.luzlux.com/

Esta vez volví a mi amada isla acompañado de amigos y de dos cineastas que quieren dejar testimonio de como somos, como envejecemos y que hemos hecho con nuestras vidas en servicios públicos que evolucionan tan deprisa que nos dejan a sus operadores en la cuneta. Los que no se irán nunca son aquellos que ponen el pliego de condiciones para la contratación, los que determinan que es necesario.
En el anecdotario de mi vida tiene mucha importancia Julio Vilches Peña. Somos amigos desde que nos conocimos en 1978 en las oposiciones a Técnicos de Señales Marítimas. Es el  Farero más antiguo prestando servicio en un faro aislado.
 Alguna vez escribí sobre el Diario de Servicio del Faro de Sálvora. En esta visita Julio me regaló una deliciosa carpetilla con extractos de diario escritos por él y fotogramas de su sobrina Gloria Vilches, en Super 8. Una belleza que Gloria presenta en papel y en un formato genial.
Os pongo algunos de los textos de Julio, para no perdérselos:

16 de noviembre de 1980
Prosigue el sol mayor con algunos vientos en fa sostenido. A las 23.40 falla el grupo Ruston, ocasionando un corto en el motor de remonte. La cuerda del faro se da a mano. Mil vueltas de manivela para seis horas de giro. Barco de piedra navegando a cuatro momentos por segundo y sesenta minutos por ahora.

14 de diciembre de 1982
Hemos encontrado en la costa Sur dos balsas salvavidas en perfecto estado. Tiendas de campaña neumáticas con botiquín y comida para astronautas. Podríamos hacer camping en medio de un lago. Nos disfrazamos de náufragos para fotografiarnos con ellas en el patio. ¿Que me pongo?

16 de abril de 1983
Un caballo herido y nervioso se ha introducido en el pasillo general y ha asomado la cabeza por la ventana de la cocina donde yo estaba fregando la loza.
Los equinos siempre suscitan la curiosidad de los visitantes. A la típica pregunta de "y los caballos son salvajes?", la respuesta habitual es: "Si, pero ellos no lo saben".

29 de septiembre de 1984
Nos inventamos un inventario a petición del jefe de costas, que habita en la lejana Pontevedra. La gallinita ciega ha escapado de Bislandia Park (*) y la buscamos un largo rato entre los helechos consumados.
(*) Nota del copista: Decíase del gallinero.




lunes, 8 de junio de 2015

ALTA SOCIEDAD.

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Foto: Instituto de Pontevedra
Fuimos compañeros de curso. Después de veinte años o más sin vernos, entró en el comité organizador de las cenas de nuestro curso.  A veces lo veo haciendo veinte quilómetros a pie y por la tarde en un esfuerzo suicida, se va a pasear al perro.
Desde que somos viejos nos paramos a charlar cuando nos encontramos y las anécdotas surgen espontáneamente. Paco me contaba hace poco tiempo que participa en eventos sociales, pues está en una asociación, conceden premios y lo invitan. Yo, por contra, nunca he pertenecido a nada, y si alguna vez fui miembro de una sociedad fue para dejar allí el barco. Creo que soy de la escuela marxista de Groucho.
Los eventos de Paco son de esos en que yo le diría una barbaridad a las señoras y alguna insolencia a caballeros de rango superior. Son de esos que te mandan una invitación escrita para Fulanito y Señora. La Señora de Paco debe ser una mujer inteligente, acompaña a su marido a los saraos, mientras los hombres hablan de negocios y de "sus cosas", ellas hablan de lo encantadas que están con sus maridos, de sus brillantes trayectorias profesionales, de lo inteligentes que son. La Señora de Paco, asiente, ausente y sonriente. La última  exponente de los triunfos maritales pregunta:
-Y tu marido, ¿a que se dedica?.
- Es "bideólogo".
-Que interesante... ¿en que consiste  esa especialidad?
-Vende bidés.

jueves, 28 de mayo de 2015

HISTORIAS DE CURAS Y MONJAS.


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 Bous en el Cabañal. Foto: http://cinabrio.over-blog.es/ 


Amparo LLorens Botella y algunos de los alumnos de la Escuela teníamos una especial relación. Especialmente los de fuera de Valencia. Ejercía de madre. Amor, consejos, paellas y pastel de galletas con chocolate.
Conservo la foto en que ella y sus compañeras del Hospital de la Cruz Roja, cuya ubicación no recuerdo, pero creo que era Nazaret, posan puño en alto, inmaculadas con sus uniformes, bellísimas.

" Al principio de la guerra despareció el Cura (del Cabanyal?). Empezó la gente a decir que han matado al cura, nadie lo ha visto, seguro que lo han matado. El chiquet de no mes de quinse anys dijo: Con las orejas de ese estuvimos jugando a la pelota en el carrer.
 Cuando entraron los fascistas les fueron con el cuento de  las orejas, lo llevaron preso y a los dos días lo llevaron con otros para fusilarlos. El chico lloraba, decía que no había hecho nada malo. Sus compañeros de martirio le dijeron: No llores, te van a matar igual, saca pecho, levanta el puño y muere como un hombre. Gritando ¡Viva la República!. Así murió el pobre chico, como un hombre,
Al poco tiempo apareció el cura. Tenía las orejas, nadie dijo nada, nadie volvió a hablar del chico"
De los muchos dolores que Amparo me contó, este fue el que más me marcó. El de la superficialidad, el de la injusticia.

viernes, 22 de mayo de 2015

EL CANAL DE NICARAGUA.


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Los que a principios de los setenta nos fuimos de España, embarcados, emigrados o exiliados, nos sorprendíamos de que la policía alemana no nos pidiese la documentación por la calle o en el tren, que en Londres la policía protegiese las manifestaciones contra las medidas del gobierno británico, que cuando estaba cruzando el puente de Brooklyn  a pie un coche patrulla me llevase a la estación del metro, no sabía que existían las autopistas y que por ellas no se podía caminar.
Muchos de nosotros defendíamos a los gobiernos de China, Albania, Cuba y cuando en Nicaragua Anastasio Somoza fue derrotado por los sandinistas muchos de aquellos españoles lo vimos como un rayo de esperanza.
La devoción de los jóvenes de mi generación se tradujo en apoyos, colaboración técnica y viajes "por conocer de primera mano". Mi viaje a Cuba fue una de mis grandes desilusiones, la desesperación de gente honrada, la vigilancia sobre cada visita, cada conversación o lectura, la corrupción evidente, me pareció lo contrario de la senda a seguir. No encontré diferencia alguna con los humildes servidores del régimen de Franco, comiendo mierda, robando y denunciando a sus vecinos y encantados con nuestra "paz". Describo a veces la sensación como si yo fuese una monja  llena de devoción y pasase mi vida rezando para a los sesenta años descubrir que mi dios no existe.
Hoy leo con asombro el trazado del "Canal de Nicaragua". No sé si el desarrollo de la Humanidad necesita tantas comunicaciones físicas como se están construyendo, lo que es seguro es que el Capitalismo sí. En síntesis:
Nicaragua quiere competir con el Canal de Panamá. Numerosos colectivos ecologistas se manifiestan contrarios porque afectará a la mayor reserva de agua dulce de latinoamérica: El lago Cacibolca. La obra desplazará a 30000 agricultores e indígenas que actualmente viven en la región.
El Presidente Ortega ha confiado la gestión de este faraónico proyecto por cien años al grupo HONG KONG NICARAGUA DEVELOPPEMENT GROUP. Este grupo de desarrollo contruirá además un aeropuerto, dos puertos de mar abierto, una vía de ferrocarril y un oleoducto. Para su construcción extraerá además los recursos naturales del terreno y administrará el espacio aéreo. El magnate chino de las telecomunicaciones Wang Jing,  firmante del contrato debe estar muy contento.
Yo estoy triste, creo en el progreso de la Humanidad para beneficio de todos los seres vivos, creo en la tecnología y hasta hace quince años creía en la Revolución como medio para liberar a los oprimidos de la esclavitud. Los libertadores se han convertido en miserables traficantes del poder. En mentirosos a sueldo de los que sacan beneficios de que comamos fruta de verano en invierno. De que quememos petróleo para creer que vivimos más deprisa. Que usemos utensilios que duran un suspiro y acaban con los recursos naturales. Estos dictadorzuelos ignorantes al servicio del dinero son el síntoma de que esta es una sociedad acabada. Calígula nombró cónsul a su caballo.
Wang Jing
Wang Jing

miércoles, 6 de mayo de 2015

EL COCHE.

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Entre los coches y yo existe una relación íntima. Es normal, pertenezco a su entorno, voy sobre uno de sus asientos, mis enseres viajan desperdigados en ellos, mis hijos fueron al instituto y a la universidad en ellos, recorrieron puertos desconocidos preparando una próxima arribada. Pero hay algo inevitable: soy un cerdo. Mantengo su mecánica hasta los ciento cincuenta o doscientos mil quilómetros. Esos siete o diez años hacen que nos encariñemos mutuamente. Incluso mis relaciones amistosas o familiares les toman cariño. Pero la mierda se acumula irremediablemente, pedazos de cerraduras, lámparas fundidas, herramientas olvidadas, bolsas de plástico, colillas, ceniza, zapatillas, chaquetas de agua...
Mi suegra me dijo,
-¡Como tienes este coche, me va a poner perdida la maleta!
-No te preocupes, del aeropuerto a casa es poco trayecto.
Pero pensé en los múltiples servicios que me había prestado, los viajes de madera, cemento y los acarreos a contar nubes al aeropuerto. Decidí darle un baño.
Desistí de llevarlo a un establecimiento al uso, pues el coche anterior había sido rechazado  por los trabajadores y estaba más limpio que este. Así que dediqué dos días de mi vida a limpiarlo. Llené tres bolsas de basura con objetos cuya utilidad había olvidado, fregué asientos y alfombras, limpié todos los lugares donde suelen ocultarse hojas, trozos de madera, animales muertos en algún impacto casual y algunos otros seres procedentes del hiperespacio. Después con una escoba empapada en detergente y con la ayuda de una máquina de presión vencimos la cohesión molecular de guano de gaviota y paloma con la chapa y la de insectos voladores con el parabrisas.
Enceré la chapa, brillaba.
Me separé un poco para contemplar mi obra. Se me saltaron las lágrimas, una amargura me invadió: Mi coche amado es feo y lo había olvidado.

Nota.- Este relato es una ficción parcial, pero me sirve de disculpa para no lavar el coche.

lunes, 27 de abril de 2015

CANCIÓN DE CUNA DEL M/V COSMONAUT.

 

Imagen: http://www.shipspotting.com/gallery/photo.php?lid=142310
Antes de que la vejez me borre los recuerdos, antes de que se confundan con las historias de otros, como suele suceder en las historias de marineros, quiero dejar esta, que debería ser Patrimonio de la Humanidad. Debo advertir a mis dos lectoras feministas que puede herir su susceptibilidad.
Mi profesor de Inglés en la Escuela Oficial de Náutica de Coruña, delegado de J.M. Candina en la ciudad, me recomendó a una naviera llamada "Aliança Shipping Co." para relevar a un Telegrafista alemán, en un buque llamado "Cosmonaut" de capital alemán y bandera de Singapur. La oficialidad era mayoritariamente alemana, de doce tres éramos españoles y la tripulación totalmente gallega, excepto uno: el cocinero, que era de Bilbao. Los viajes eran muy divertidos, de Europa a varios puertos de Brasil.
Rafa Estévez Macías era el Tercer Oficial, coincidíamos en la guardia de ocho a doce y llegamos a tener una amistad que dura hasta hoy. Él fue quien me contó las historias más exquisitas del barco.
"Fui a pedirle huesos al cocinero, los tallo durante las guardias. Me miró como si fuese una aparición y me dijo:
- Si le gustan los huesos, le voy a preparar un plato de huesos que se va a chupar los dedos.
Este hombre debió pensar que soy un perro."
Pero nuestro cocinero cantaba, con buena voz y tono. En las fiestas del barco, salía por:
Que te tumbo, niña que te tumbo,
que te tumbo, que te tumbaré...
¡Y me dice la muy puñetera.
No me tumbes que yo me echaré!
Mi mamá no quiere, 
mi mamá no quiere ,
que vaya a la plasa,
porque carnisero me sube la falta.
Le pido bisté, le pido bisté
y me da chuleta
y si me descuido
me toca una teta.
Espero que Rafa tenga a bien poner su voz y su acordeón a esta fantástica obra lírica del sentir popular y una vez grabada la pondremos aquí, para beneficio del pueblo llano.

sábado, 25 de abril de 2015

UN LIBRO. UNA MEMORIA. UN TRABAJO.



Ayer en la fiesta de jubilación de un compañero, una de las trabajadoras del Aeropuerto de Vigo, ante la afirmación de un pretendiente que decía ser bisexual, contestó que ella era bipolar. Entré en la discusión y afirmé con mi media cogorza que yo no era bisexual, pero era bífido y bilingüe.
Y es que los derroteros de la vida me han alejado de mis pasiones para ejercer actividades físicas, como colocar suelos, construir estructuras y hacer hormigón. Todo ello enmarcado en el absurdo de la propiedad decadente e intervenida por inútiles.
Pero una de mis pasiones siempre fue la Historia, buscar a través de los rastros que y quien nos trajo hasta aquí.
Ser gallego implica una historia dolorosa, de usurpación, de sumisión, traición y rebeldía. A veces todo en la misma persona. Y por supuesto en la misma familia.
Ser pontevedriano implica que conoces apellidos, conociste a las personas y a veces tienes relación de parentesco o amistad.
La Historia significa desligarte, buscar raíces sin implicarte emocionalmente tratando de no falsear por influencia de los propios sentimientos los datos de los que dispones.
En nuestra historia reciente, plagada de víctimas y asesinos, de denunciantes y denunciados se ha estudiado muy poco el papel de parientes, párrocos y ambiciosos pretendientes al poder. Cuando busco un nombre relacionado con los hechos, siempre aparecen dos o tres páginas. Una de ellas, en un gallego impecable, llena de trabajo y modestia: Pontevedra nos anos do medo de Xosé Álvarez Castro. Tardé mucho en darme cuenta de que el autor está emparentado con mi familia, una de tantas divididas, con muertos en combate y represaliados en las cárceles, denunciados y denunciantes. El resultado de está pagina es fruto de un trabajo exhaustivo en archivos y registros judiciales, buscando las hemerotecas y en testimonios que casi no quedan. He leído con pasión el libro PONTEVEDRA NOS ANOS DO MEDO . No soy dado a las celebraciones, ni a los San Jordis, pero el Día del Libro fecha en que acabé mi lectura le llamé para felicitarle. No estaba en casa.
Quiero hacer constar que el autor es enseñante de la Pública. Creo que de ahi se pueden sacar conclusiones. Como no sé si soy bipolar, bífido o bilingüe,  me voy a colocar una puerta.

domingo, 15 de marzo de 2015

MATO CALDERÓN.

Estaba yo en un avanzado estado de antifranquismo joseantoníano, había leído las obras completas de Primo de Rivera y llegado a la conclusión de que los falangistas no podían ser franquistas. Había cumplido dieciséis años y estaba en primer curso de Radio en la Escuela de Náutica de Barcelona, enseñanza libre. Estudiábamos en una Escuela de la Sección Naval de Juventudes en Valencia. La dirigía el Teniente Coronel de Infantería de Marina, D.José Monzó Francés y había un Educador Aurelio Pelejero Martín, al que faltaban el dedo medio y anular de la mano derecha. Presumía de haberlos perdido con la explosión de una granada en la División Azul. Me enteré poco tiempo más tarde que había sido por jugar vertiendo agua en  ácido sulfúrico en el laboratorio de los jesuitas. A pesar de que no me gustaba me daba la impresión de que podía llevarme bien con él. Además como ya era un bocazas le manifesté mis convicciones de que el Generalísimo se había aprovechado de los falangistas y su doctrina nacional-sindicalista.
A la vuelta de Valencia a pasar las navidades en Pontevedra, mi padre y yo tuvimos una fuerte discusión sobre el Régimen, yo de joseantoniano y mi padre de escéptico, que si Franco no era más miserable que el resto de los militares y yo que se aprovechó y mi padre me soltó que estaba loco. Al día siguiente mi padre recibió una carta de la Escuela, que en síntesis decía que mi comportamiento en la Escuela era errático, indisciplinado, falto de esfuerzo, que tenía actitudes con mis superiores y preocupaciones  impropias de mi edad. La firmaba el Director y mis notas de ese trimestre eran malas. 
-Ves: Según el Director de la Escuela tienes preocupaciones impropias de tu edad, lo que yo digo: ¡Estas loco!
-Si el Director, con quien nunca he hablado y tú creéis que estoy loco tendré que ir a donde van los locos. Déjame la carta , iré al siquiatra con ella y él dirá si estoy loco. 
Me dio la carta con un: ¡Fai o que queiras!
Estaba en su cartilla del Igualatorio, que era la atención médica de los funcionarios entonces. Cuando alguien se salía de madre se le decía: "Estas como una cabra, ¡Vete a ver a Mato Calderón".
Era un afamado siquiatra en toda la comarca, en las sociedades miserables la enfermedad es como un certificado de buena conducta: "Fucklano esta mal, padece de... y de...", si padecías de más de tres cosas era como si recibieses la medalla al valor.
Estaba en la sala de espera del siquiatra cuando apareció mi padre, le imagino aterrorizado ante la posibilidad de que me encerrasen.
-Déjalo, vamos a casa, no pasa nada, haces el preu y vas a la universidad, no necesitamos tu beca...
Pero la aventura de la consulta siquiátrica, los mares que me esperaban, mantener la rebeldía no era algo a lo que yo quisiese renunciar. Mi padre se volvió a casa muy preocupado y solo.
El siquiatra era un tipo afable, le enseñé la carta, me preguntó que pasaba, yo quería contárselo como en las películas de José Luis López Vázquez, pero no me mandó al diván. Le conté mi discusión con mi padre, la última agarrada con el educador y manifesté mi desconfianza de que el Generalísimo no fuese un traidor a los ideales que decía defender. Escribió en un papel lo metió en un sobre y me dijo que se lo entregase al que había firmado la carta, solo a él.
Lo hice así. La actitud del Director conmigo fue radicalmente opuesta a la que tenía el Educador. Los dos cursos que estuve allí permitieron que llegase a tener una cierta confianza. Un día le pregunté que decía la carta del siquiatra.
-Firmé esa carta a tus padres en el convencimiento de que podías meterte en líos y que tu padre debía saberlo, la idea fue de D .Aurelio y yo la aprobé. El siquiatra decía que yo no tenía autoridad académica ni moral para establecer que preocupaciones son propias o impropias de nadie, que por otra parte dependen del individuo, y que ese tipo de juicios de valor eran improcedentes y arriesgados para tu desarrollo. Hace tiempo que quería decírtelo. Por lo demás estoy de acuerdo con lo que dices de Franco, pero esa no es la manera y deja de hacerlo mientras estés aquí.
No dejé de hacerlo, dejé las Obras completas de José Antonio, pero entré en el proceloso mundo de Wilhelm Reich, Karl Marx y Friedrich  Engels.
Ayer leí en el periódico que el Dr. Mato Calderón había muerto a los 86 años. Es por ello que recordé esta historia.



domingo, 22 de febrero de 2015

LOS CHOCOS.

 

En la Ría de Arosa les llaman "Chopos", creo que en el resto de España les llaman "jibias" o "sepias".
 Tenía yo diecisiete años, aún no cumplidos, y acababa de suspender cuatro asignaturas de primero de Radio, que nos examinaban por libre los profesores de la Escuela de Náutica de Barcelona. Estaba firmemente decidido a no aprobarlas en septiembre. Así que me fui a la Isla de Arosa a casa de Andrés Vázquez,  un retornado de Venezuela que tenía un hijo de mi edad.
 Allí me aceptaron a bordo del "Chiquita segundo", y se me permitió embarcarme de vez en cuando durante las vacaciones de la Escuela de Náutica. Íbamos a pescar sardina al cerco. Los sábados no salíamos, por la noche íbamos al baile y por el día me iba a pescar con Andrés.
Andrés llevaba mal lo de que yo me fuese a la sardina, nunca me invitó a pescar con él, pero nos decía que los que andaban al cerco, allí le llaman "racú", que creo viene del inglés "round up", "no son marineros ni valen para nada". Yo navegaba encantado con Chiquita, aprendí a entender la sonda, llevar el timón, halar la red con otros veinte compañeros con mares bravos, pero le pedí a Andrés que me dejase ir los sábados con él. Ese día no había lonja, los pescadores capturaban para su consumo, maragotas, centollos con el espejo, camarones en las bateas y "Chopos".
Los chocos, sepias o como os haga ilusión llamarles, son una especie de humanos medievales, para capturarlos en la Isla pillaban primero una hembra con la potera o el ganapán (una especie de sartén con red), la metían en el vivero de la dorna, que es un cajón estanco que situado bajo la bancada central tiene un agujero desde donde entra el agua de mar directamente. Cuando salían a por chocos rompían una rama de pino, que dejaban entre aguas con la hembra amarrada con un cordel, sin hacerle daño. Los machos iban uno tras otro a visitarla con intenciones lúdicas, el pescador pasaba el truel o ganapán y aquellos incautos salían del mar para el vivero sin  enterarse, todo lo más largaban un chorro de tinta, o vaya usted a saber de que. Imagino a la hembra como una princesa recluida en castillo o convento, donde los gañanes se acercaban atontados atraídos por su olor o sus cánticos. Supongo que en la Baja Edad Media su destino serían las Cruzadas o las guerras reconquistadoras, por cuenta del padre de la enclaustrada. En nuestro caso es el Castillo de Cazuela. Hoy tocó y tan delicioso estaba el macho que recordé los trucos de su captura.

domingo, 15 de febrero de 2015

FECOMAGNETISMO MÉDICO.


 





Imagen: http://buenasiembra.com.ar/salud/terapias-alternativas/la-terapia-fecomagnetica-perspectivas-de-futuro-1297.html

Estaba en una de limpieza y lijado en la cocina de los sueños de todo cocinero que se precie, la radio puesta en Radio3, que empecé a frecuentar desde que la SER se está convirtiendo en la voz de su amo. Empezaron a hablar del FECOMAGNETISMO MÉDICO. Paré de hacer ruido, pues el tema en el país en que estamos y como viene la Seguridad Social que nos proporcionan los honrados ciudadanos que nos gobiernan tiene futuro. En un país tan enmierdado, si te curas a base de orinas y heces magnetizadas tienes la salud asegurada. Y algunos montarán un laboratorio fecomagnético cagando leches, y asegurarán el futuro en una fábrica de conservas abandonada. Los trabajadores serán baratos, que ya estamos acostumbrados a conservar esas cosas.
La historia sale de dos chicos de Valencia, Mariano Collantes  y  Fernando Cervera. biólogos que montaron hace un año una página de medicina alternativa, y con una visión realista de la sociedad dijeron que había que tener un científico, le llamaron Hugh Nielsen, una universidad, le llamaron Jerusalem y una técnica Fecomagnetismo. En la página exhibían fecales para untar, gases pépticos para inhalar y orines para beber. La coña fue a más y dieron conferencia en un congreso de Astrología en Madrid, invitados a volver el año que viene y a montar stand para vender sus productos. No solo eso, una diputada les aseguró que creía en esa medicina y que iba a proponer que fuese acogida en la Sanidad Pública. Páginas web de muchos países acogieron esta práctica, incluso encontré una que publica la foto del científico, cuyo nombre fue fabricado con los nombres de los actores que representan a los dos médicos más famosos de series de televisión.
Y es que en esto del miedo a perder la vida, se nos  induce a creer lo increíble. Desde que tenía diecinueve años el científico que esto escribe ha estado sometido a un tratamiento electromagnético intensivo, emisoras, antenas, radares, y lo de la fecalización le viene dado desde su nacimiento: Por ser pobre, por tener vacas, por ser español.  Debe ser por todo ello que tengo esta piel tersa y esta buena salud. En estos lares nuestra vida está condenada a ser sacrificio, miseria y emigración. Cuando parece que cuando la cosa va a tener libertad y dignidad nos viene una ola de fecomagnetismo. Solo se libran los chorizos.
Los jóvenes científicos que inventaron el "Fecomagnetismo" han publicado un libro: "El arte de vender mierda". No se si merece la pena comprarlo, solo tenemos que esperar.

viernes, 6 de febrero de 2015

INSPECCIÓN DE TELECOMUNICACIONES. EL PERSONAL.1993

 En general tanto el personal funcionario como el laboral -que fue convertido en funcionario después de seis años de servicio y una sentencia del Supremo- era gente divertida, trabajadora y honesta, que al ser mayoría no permitían abusos a los ciudadanos y eran auténticos servidores públicos.
El chófer.- Eran del Parque Móvil, generalmente y la mayor parte de mi estancia en la Inspección nos transportaba uno en concreto. Era ya mayor, muy agradable, y está estupendo disfrutando de su huerto.
 Era una denuncia de los vecinos por interferencia en la TV. Las comprobaciones nos llevaron a la casa de una pobre mujer que hablaba por radio con su pareja camionero. En aquella época solo tenían móvil de maleta unos cuantos privilegiados.
 Teníamos localizada la emisora y aparcamos delante de la casa. El chófer bajo corriendo y contra su costumbre de sacar nuestros equipos de comprobación del maletero, se fue a un camino que conducía a la casa de al lado y se puso a mear contra un poste. Uno de esos postes que los gallegos empleábamos para las parras y ahora utilizamos para separar nuestras minipropiedades. Salió el dueño de la casa situada a unos seis metros y dijo:
-¡O que me faltaba!¡Que me veñan a mexar a porta da casa!.
-Non home, non, que tan lonxe non chego.
 Luego se quedó charlando con el paisano mientras nosotros continuábamos con nuestra inspección.

Las administrativas.- Eran dos chicas trabajadoras, inteligentes y muy divertidas, conocían la engorrosa legislación, ayudaban clara y eficazmente a los ciudadanos y estaban de su parte. A una de ellas siempre le estaré agradecido por la ayuda que nos prestó cuando mi Santa y yo estábamos deficitarios.
-Mera acaba de entrar un escrito para tus antológicos.
"D.X/ DNI xxx He recibido una notificación por impago del canon de una emisora de radioaficionado, y debo comunicarle que soy Guardia Civil, que estoy prestando un servicio muy peligroso y de mucha responsabilidad y que no tengo la cabeza para estar pendiente del canon."

Como mis padres estaban viejos y por mucho que les animase no trabajaban, las tierras volvían a su estado primigenio, con una de mis ideas peregrinas compré unos cerdos  para que trabajasen la tierra, les puse un pastor eléctrico alimentado con un panel solar y una batería. Los paneles llevan un diodo para que la batería no se descargue. Un día cascó.

El Jefe de Unidad de Inspección.- "Mera, ¿bajas a tomar café?" "Hoy no puedo" Al cabo de veinte minutos ya había cambiado el diodo, cuando entró en la Unidad Técnica mi Jefe.
-Te andaba buscando...¡Coño!¡Tienes un panel solar!¿Para que lo quieres?
-Para los cerdos.
-¿Para l-o-s  c-e-r-d-o-s?
-Si, para que vean la televisión.
-No lo hagas, que los deja tarados.
Tarados o no, los cerdos dejaron la tierra como un paisaje lunar. Se me ocurre en que pastor se desarrollaron nuestros dirigentes.
Seguiré con el rollo de los albores tecnológicos.


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jueves, 5 de febrero de 2015

INSPECCIÓN DE TELECOMUNICACIONES.

Fui a comer a casa de mis padres. Llevaba nueve meses destinado en la casa de mi Santa, como Técnico de Mantenimiento a disposición del Subsecretario por amortización de la plaza de Encargado del Balizamiento de Vigo. Pero mi padre creía que me había portado mal y me habían echado. Por eso, cuando llamaron al teléfono de su casa  que estaba a mi nombre y le dijeron que querían hablar conmigo para que me incorporase a la Inspección de Telecomunicaciones, al decírmelo no cabía dentro de la camisa. Había pasado nueve meses  reconstruyendo una ruina del patrimonio familiar, así que al día siguiente me fui bien lavado a la Inspección. El Jefe Provincial muy amable, pero temeroso de que no aceptase un puesto en otro término municipal que no fuese Vigo me dijo que tenían una oficina en Correos de Vigo donde podría buscar interferencias, emisiones ilegales y redactar informes. Le dije que podríamos saltarnos la legislación y que no tenía inconveniente en desarrollar mis funciones en Vigo o Pontevedra. Así fue. 
Había dos unidades, una Técnica con personal laboral, que en principio había sido creada para revisar edificios y una Unidad de Inspección con funcionarios. Fundamentalmente enseñábamos la identificación y dábamos la cara con los "infractores". Además abríamos expedientes a los denunciados por la Guardia Civil, a los denunciados por la vecindad, en campañas semestrales expropiábamos la pared del paisano que no quería que su vecino tuviese teléfono. Inspeccionábamos los equipos en los comercios y comprobábamos que estuviesen homologados y no produjesen interferencias. Como puedes imaginar, lector único, esa era la ilusión de mi vida cuando aprobé las oposiciones a farero, entrar en la casa de una familia, ver su emisora de la banda ciudadana, que en Europa no necesitaba licencia y que en España no dejaba ver los partidos en la tele. Como soy un aprovechado de las circunstancias adversas tengo un archivo delicioso de copias de  escritos dirigidos a la Administración.
Caso Uno. Viene el cura de una parroquia quejándose de que una emisora le entra en el órgano. Le digo si no le importaría traer una cinta grabada como prueba que nos ahorraría  mucho tiempo. Al lunes siguiente trae la cinta. Se oye el órgano, las frases de la consagración según explica y una voz joven, femenina.
-Aquí la Sirenita, ¿Manolo me copias?, cambio.
Órgano y ruidos.
- Manolo, si te cojo la polla te la destrozo, mira que eres...cambio.
Ruidos y risas.
-Ay, mira como me pones, que no se que hacerte...
Y así media horita.
Fuimos a la iglesia mi pareja de hecho inspector y yo, equipos de medida, coche oficial . Yo siempre iba de traje, me ahorraba algunas groserías. Es sabido que la gente grosera se modera cuando ve un traje. Al echar un vistazo ya vimos en una vivienda social de aquellas con cinco flechas una antena que por su posición era la causante de que el amplificador de sonido de la iglesia retransmitiese las azañas eróticas de la Sirenita. Llamamos a la puerta, nos abrió una sirena gordita, me identifiqué y pregunté:
- ¿Es usted la Sirenita? Se quedó lívida.
Le expliqué el motivo de nuestra visita y le recomendé que nos mostrase la emisora y su instalación. Su madre vino enseguida. Cuando le pedí la licencia de la estación, que ya sabía no tenía, la madre me dijo:
-Denunsiounos o cura porque lle entrabamos no órjano, ¿Non?.
 No se lo podía decir si no pedía el expediente por escrito. Les recomendé que solicitasen el precintado voluntario para evitar la sanción. No quisieron hacerlo. A llegar: hacer un informe contando esta historia, comprobar si el equipo era robado, y así pasaron seis años en los que reímos mucho, sufrimos la estupidez legistativa y social y recopilé copias de escritos con los que hacer el archivo de "escritos antológicos" que supongo pasarán a los anales de la Administración Pública, junto con los brillantes discursos de Aznar y Rajoy, nuestros bien amados presidentes.
No se pierda usted, desconocido lector,  los próximos episodios de esta estúpida historia.

martes, 3 de febrero de 2015

EL ESTADO ISLÁMICO.



Con niños libaneses que me invitaron a dar una vuelta en su bote, el Monte Amboto por nuestra popa, donde pasé aquel verano (1970) de marinero.

Me hubiese gustado escribir sobre el pasado, así si me falla la memoria me invento uno. Pero hoy no puede fallarme la memoria. En mi época de marinero y telegrafista mercante  visité muchos países donde la población en su casi totalidad eran musulmanes. En el Líbano de 1970 la población cristiana, musulmana y atea convivía pacíficamente y los niños y niñas de diferentes religiones estaban escolarizados, hablaban bastante bien francés, inglés y por supuesto su lengua materna. Yo sentía a mis dieciocho años una sensación de libertad, camaradería y cariño por parte de adultos y autoridades que en España estaba muy lejana y cuando llegó duró poco. Fui invitado por familias y funcionarios que tuvieron infinita paciencia con mi ímpetu e ignorancia, que a pesar de mi nula relevancia social me trataron como un exótico embajador, ello en todos los países del norte de África, Oriente medio y África occidental, mi curiosidad podría ser vista por un ortodoxo como impertinencia.
Después leí como la Falange libanesa y otros partidos cristianos se asociaban con los israelíes contra los refugiados palestinos, como las ciudades del sur del Líbano, cerca de  donde había visto dormir a la gente  bajo una parra  al borde de un camino aquel verano, se convertían en un infierno y una ruina. Los niños ya no jugaban con fusiles de madera a ser combatientes, ya había combatientes con metralletas auténticas.
Aquel dolor queda hoy pequeño, la estupidez religiosa que tanto ha dañado al llamado mundo cristiano hasta hace bien poco se convierte en Ley en media África y en individuos europeos que quieren salvar su alma despiadada, pues su puto dios está por encima de la voluntad y la felicidad de los humanos.
 Hace un mes quemaron vivo a un piloto jordano que había sido capturado en Siria.  La semana pasada , los del ISIS seguían pidiendo su intercambio con una terrorista condenada en Jordania. Y es que al infiel y al enemigo se les puede mentir, matar, esclavizar. Lo mismo pensaban los papas y reyes de la  edad media. No hace mucho se discutía en la Iglesia si los negros tenían alma. En algunos puntos de USA se seguía discutiendo eso en el siglo pasado.
El alma se la dieron dos guerras mundiales donde combatieron y murieron. No es necesario ser WASP para combatir y morir.
Y los jóvenes emigrantes de segunda generación en los estados europeos, ávidos de reconocimiento, raices y aventuras se enrolan en el corán de la yihad, donde después de una muerte probable está el paraiso. ¡ Que mejor muerte para un parado,  un pequeño delincuente o  un universitario en primer curso de carrera!.
El enemigo real es la religión, cualquier religión, todas las religiones.