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viernes, 6 de febrero de 2015

INSPECCIÓN DE TELECOMUNICACIONES. EL PERSONAL.1993

 En general tanto el personal funcionario como el laboral -que fue convertido en funcionario después de seis años de servicio y una sentencia del Supremo- era gente divertida, trabajadora y honesta, que al ser mayoría no permitían abusos a los ciudadanos y eran auténticos servidores públicos.
El chófer.- Eran del Parque Móvil, generalmente y la mayor parte de mi estancia en la Inspección nos transportaba uno en concreto. Era ya mayor, muy agradable, y está estupendo disfrutando de su huerto.
 Era una denuncia de los vecinos por interferencia en la TV. Las comprobaciones nos llevaron a la casa de una pobre mujer que hablaba por radio con su pareja camionero. En aquella época solo tenían móvil de maleta unos cuantos privilegiados.
 Teníamos localizada la emisora y aparcamos delante de la casa. El chófer bajo corriendo y contra su costumbre de sacar nuestros equipos de comprobación del maletero, se fue a un camino que conducía a la casa de al lado y se puso a mear contra un poste. Uno de esos postes que los gallegos empleábamos para las parras y ahora utilizamos para separar nuestras minipropiedades. Salió el dueño de la casa situada a unos seis metros y dijo:
-¡O que me faltaba!¡Que me veñan a mexar a porta da casa!.
-Non home, non, que tan lonxe non chego.
 Luego se quedó charlando con el paisano mientras nosotros continuábamos con nuestra inspección.

Las administrativas.- Eran dos chicas trabajadoras, inteligentes y muy divertidas, conocían la engorrosa legislación, ayudaban clara y eficazmente a los ciudadanos y estaban de su parte. A una de ellas siempre le estaré agradecido por la ayuda que nos prestó cuando mi Santa y yo estábamos deficitarios.
-Mera acaba de entrar un escrito para tus antológicos.
"D.X/ DNI xxx He recibido una notificación por impago del canon de una emisora de radioaficionado, y debo comunicarle que soy Guardia Civil, que estoy prestando un servicio muy peligroso y de mucha responsabilidad y que no tengo la cabeza para estar pendiente del canon."

Como mis padres estaban viejos y por mucho que les animase no trabajaban, las tierras volvían a su estado primigenio, con una de mis ideas peregrinas compré unos cerdos  para que trabajasen la tierra, les puse un pastor eléctrico alimentado con un panel solar y una batería. Los paneles llevan un diodo para que la batería no se descargue. Un día cascó.

El Jefe de Unidad de Inspección.- "Mera, ¿bajas a tomar café?" "Hoy no puedo" Al cabo de veinte minutos ya había cambiado el diodo, cuando entró en la Unidad Técnica mi Jefe.
-Te andaba buscando...¡Coño!¡Tienes un panel solar!¿Para que lo quieres?
-Para los cerdos.
-¿Para l-o-s  c-e-r-d-o-s?
-Si, para que vean la televisión.
-No lo hagas, que los deja tarados.
Tarados o no, los cerdos dejaron la tierra como un paisaje lunar. Se me ocurre en que pastor se desarrollaron nuestros dirigentes.
Seguiré con el rollo de los albores tecnológicos.


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