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domingo, 9 de agosto de 2009

PEDRO MUIÑO. PINTOR.






Yo tenía algo más de veinte años y él diecisiete. Se había criado en Vigo y Encarna, su hermana mayor, y yo éramos amigos.




Cuando llegué (tarde), para cumplir mis seis meses de servicio en la Armada los encontré en Ferrol. Sus padres se habían trasladado allí. Encarna terminaba enfermería y Pedro el cou y quería ser marino. Había hecho el bachillerato por francés y quería aprender algo de inglés. Me dijeron si le daba unas clases en casa. Creo que lo hicieron para que viese caras amigas en mi desastrosa experiencia militar. A los pocos días se incorporó una tía monja que compartía las horas.




Nos reíamos con todo. Era tan inteligente, divertido y vivaz, que yo aprendía más de él que él de mí. Nos hicimos muy amigos.




Montó su primera exposición en el Casino de Ferrol y le compré un cuadro. Las manos de enfermera de su hermana, posaban en el libro de anatomía. Un estudio de manos, donde ya se ve técnica. Me dijo: "Trueque, cuadro por clases", así quedamos.




Ya destinado en el D/A "Alava" me invitaron a la boda del entonces Piloto mercante Angel Viguera Polo y como solo conocía a tres personas pedí a Encarna que me acompañase. "Hasta luego".Fue la última vez que nos vimos, el "Alava" salió de maniobras y quedó en Cartagena, yo me casé y les invité, Pedro pudo venir, Encarna no.




Esta noche Encarna me encontró, buscó en Google mi nombre: además de en la lista de los Nóbel de Economía y el récord Guiness de decir chorradas, sale este blog. Llamé al teléfono que me dio en su correo. Hoy mismo vino a comer al aeropuerto. Es lo bueno de la amistad, ..."como decíamos ayer" y han pasado treinta y siete años sin vernos.




Un amor puede desaparecer, romperse, hacerse pedazos y dejar amargura. Los amigos siempre están. A veces cambia el teléfono, te casas y lo pone tu consorte a su nombre, pero al encontrarse es como si te hubieses visto ayer. La alegría y la emoción del reencuentro se ahogan en quiero saber y quiero que sepas.




Ahora llamé a Pedro. En el teléfono suena su voz soñadora, dulce como hace treinta años. Busqué un poco más abajo en google. Lo había buscado muchas veces y solo encontrara reseñas de exposiciones. Más abajo está su página, allí hay obra y biografía, críticas y más. Pincha aquí: Es esta.








Pedro Muiño es un pintor de largo recorrido, minucioso, sensible. Tiene prestigio y su obra es muy conocida. Encarna tiene la belleza viva de siempre. Encontrarles es honor. Mucho más que un amor.




A Encarna y Pedro Muiño, inolvidables.