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miércoles, 3 de septiembre de 2008

SEMANA CULTURAL.

Carlos Oroza paseando en Vigo. Foto http://galovart-fotografia.blogspot.com/

Foto: La Voz de Galicia. Oroza recitando en Redondela



CARLOS OROZA.

Carlos Oroza, en Wikipedia, versión en inglés. Un trabajo acidiano.


La santa de mis devociones se fue con otro. El dolor de la lejanía no me llevó por esta vez al túnel del alcohol. Mi hígado no me lo consiente y mi cerebro es desperdicio desde hace mil años. Es genético. Seguí con la construcción pero con menos entusiasmo, pues un albañil decente debe tener público. Mi anciana madre y yo no llenamos una casa. He destruido la mitad y creo que no se enteró, es público solo para la tele. Tiro el tejado completo de la casa y me dice: Hoy dí doscientas vueltas al pasillo. Así que, hasta que volvió de cuidar a su padre anduve yo dedicado a otras artes. Os cuento:

Entre las muchas alegrías que me dio lo de contar las nubes, está haber conocido a Montse, filóloga de gran sensibilidad, que traduce poetas al inglés, y que esta sociedad infrautiliza como informadora de viajeros, que la mayor parte de las veces no saben a donde ni por que se van.

Un mensaje escueto: recital Oroza Ruinas Sto. Domingo jueves 2000 hrs. Montse.

Foto. Turismo Galicia.
Carlos Oroza es un individuo que sobrepasa la palabra, entra en el movimiento de sólidos y fluidos para transformarlo en sentencia inapelable, sin concesiones a modos ni modas. Su menuda pero elegante figura inspira respeto en la calle y el estrado. Ocupa con su voz el altar mayor de una catedral.

Las ruinas de Santo Domingo son lo que queda del ábside de tres naves góticas que formaban el templo del convento donde benditos inquisidores corregían desviaciones. Unos propagadores de la fe tecnológica se esforzaban allí en montar proyectores y sonido. Apartado, contemplando desconfiado sus esfuerzos, el Gran Inquisidor de la palabra. Dos mundos enfrentados, la sílaba y el sistema binario. El aire que vibra y los semiconductores.

-Los españoles se ponen nerviosos con la tecnología, me dijo.

Un recitador que mezclaba tres veces su voz con un segundo de desfase desde la megafonía empezó haciendo inaudible la del poeta. El público, que llenaba el marco incomparable que mencionó el político presentador, se miraba sorprendido.

Desde su chaleco negro, un pecho imposible clamó:

-Cuando todo falla nos queda la poesía.

Recitó durante una hora (¿oró?), atendió a las doscientas personas que no parpadearon en ese tiempo, las bocas abiertas, firmó decenas de libros y me honró al invitarme a cenar con sus amigos.


Hablé por los codos, con góticos, románicos y germánicos, pero no perdí gesto del poeta. Es tan parco con los alimentos que toda la noche tuve en mente la pregunta: ¿De donde coño saca tanta energía?. Contradicción, la energía se crea...