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sábado, 15 de mayo de 2010

AHORA YA SOY ESQUIROL.


Esta mañana al entrar en el curre había moscas, de las gordas, verdes.

Además de bajarnos el sueldo el Gobierno, los sindicatos nos lo bajan un cinco por ciento con la pretendida huelga de funcionarios públicos del día dos de junio. Y además con el aplauso de la mayor parte de la población. La misma panda de hijos de puta que ha tragado con los contratos precarios, incluyendo los de muchos funcionarios, sodomizados por una salchicha de prebendas, los mismos que han pactado con la patronal convenios que no resuelven nada, los mismos que se han forrado con cooperativas de viviendas que no entregaron, con compañías de seguros que quebraron, nos van a decir como debemos defendernos. Un día de estos escribiré como se han privatizado bienes y servicios del Estado que redundaron en beneficios privados y con los que los sindicatos estuvieron de acuerdo, hablo de CCOO, UGT, CIG y últimamente CSIF, firmando pactos con la Administración o el reconversor de turno.

La gestión privada de los dineros privados sabemos por la situación actual a que conduce. La última etapa del felipismo hablaba de la gestión privada del sector público. Me sumo a la iniciativa con esta propuesta:

Habría que buscar algún país de educación escandinava y entre sus empresas encontrar una de gestión de recursos financieros y humanos. De los empresarios de aquí no, que nos roban. Modificar la legislación y por un sistema de voto electrónico ofrecer el gobierno del país a empresas que reunan las condiciones antedichas: Primera, no ser de aquí. Segunda, eficiencia probada en gestión. Se haría mediante una puja de las empresas a la baja. Esa empresa tendría un contrato mercantil, con responsabilidad personal de todos sus directivos quince años después del periodo de contrato (Cinco años). La Casa Real debe mantenerse y sus funciones contratarlas a una Compañía con experiencia teatral, propongo Els Joglars. Mucho más barato y divertido. A sus miembros actuales seis meses de desempleo y un año de ayuda familiar.

Los tipejos de la Oposición y el Gobierno, han fabricado entre todos un monumento a la incompetencia, a la mediocridad y el despilfarro cuando no al robo puro y simple. Y ahora los mismos gilipollas que cambiaron los atrasos de nuestros congelados sueldos por un plan de pensiones en fondos que confiaron al BBVA hace unos doce años, se atreven a decirme que haga huelga. Me parece más elegante venir trabajar y a ver quien es el lameculos que se atreve a llamarme esquirol.