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domingo, 9 de mayo de 2010

GENTUZA.


Me gustaba mucho "Cámara Café". Cuando el Jefe decía: ¡Gentuza!, yo me fijaba en los empleados, representación todos ellos de la desgracia de España y tal vez de otros países. Indolentes, burócratas, pedigüeños e inútiles incluyendo al insultador.

Un escritor, no recuerdo quien, decía en una entrevista que España es un país de oportunidades perdidas. Así me parece, cuando parece que toma carrera para saltar los obstáculos de la Historia, se desfonda (porque la dejan sin fondos) o un hijo-puta le eleva la valla y el país se da un morrazo espectacular, queda a la cola de sus competidores y tarda cien años en levantarse. El relativo bienestar de los 80 y 90 junto con la ayuda de los países comunitarios hicieron que varios millones de españoles retornados de Suiza, Francia, Alemania ... pudiesen integrarse en su sociedad de origen, trabajar, montar pequeñas empresas, jubilarse... es decir, vivir. Se creó la oportunidad de que la generación que tiene hoy entre treinta y cuarenta años sea la mejor preparada de la historia de España. Esa generación ha sido sometida a la humillación del contrato precario, de una explotación laboral tan brutal como la de la post-guerra. "Si no estás de acuerdo, vete" dice el empresario o peor aun, su lameculos ante el menor síntoma de discrepancia. A los del franquismo nos trataban de Usted, estos hijos de puta no mantienen ni el tratamiento. Nuestros mejores cerebros han tenido, como siempre, que emigrar dando sus conocimientos y esfuerzo a sociedades que no pagaron su formación. Científicos e intelectuales españoles pueblan universidades y empresas en los cinco continentes. Aquí, la universidad, la administración y la política están pobladas de trepas e ineptos que mantienen una gestión burocrática y corrupta del Estado, explotan en condiciones cercanas a la ilegalidad a sus trabajadores más capaces- interinos, temporales, trabajadores de sociedades y agencias estatales,...- con contratos absolutamente despiadados y precarios. Mientras sus consejeros se ponen unas condiciones que ya quisieran para si los chorizos de Fortis Bank, nuestros altos cargos son los mejor pagados de Europa, es decir, del mundo, el país se desangra entre falta de ideas e iniciativas y exceso de discusiones bizantinas sobre quien la tiene más larga.

Los curritos como estamos acojonados con la posibilidad de que nos echen, no decimos ni pío y los sindicatos están comprados desde que se hicieron representantes vitalicios. No está quedando ni una sola institución salvable. Los viejos podemos morirnos silenciosamente y los jóvenes deberán arrasar con todo esto, poner a toda esta basca a buen recaudo (un campo de trabajo) y luchar por su supervivencia cambiando las bases. Nuestra clase empresarial y financiera, y posiblemente la de todo el mundo, no tiene autoridad moral para dirigir sus vidas. Son ¡Gentuza!. Nosotros solo somos culpables de haberlos dejado llegar tan lejos.