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jueves, 27 de septiembre de 2012

NAUFRAGIO DEL DELFÍN DEL MEDITERRANEO

Hoy es pongo el relato de la primera parte del naufragio del portacontenedores "Delfín del Mediterraneo" en el "facebook" de su Capitán. D. Severino Carbajales López. Hace años se publicó en este Blog un relato de mis impresiones de aquellos días. Hoy os pongo las de un testigo directo.
Cargamos el barco "Delfín del Mediterraneo" en el puerto de Bilbao y se completó la carga en Gijón el día 30 de Enero de 1998. Este barco arrufaba un pié, a tener en cuenta y aplicadas las correcciones para respetar la linea de carga y diferencia entre el calado medio y en el medio. El barco salió en la madrugada del 31 de Enero a máxima carga para la época del año y zona. El tiempo atmósferico era excelente y del radiofascimil se obtuvo la situación atmosferica para el Atlantico Norte.Había una única borrasca situada en Groenlandia y la previsión era que se moviera SE hacia Azores en las próximas 24 horas. El día 01 de Febrero de 1998, esta depresion Atlantica se comenzó a mover y, efectivamente se fué a Las Azores. Durante todo este día permaneció estacionaria. Pasamos Finisterre y la costa de Portugal con un tiempo de mar aceitosa. Dejé mi guardia pasado San Vicente con viento muy flojito del SE y mar llana. El día 2 de Febrero de 1998 a
las 08.00 había viento del SE de fuerza 6 y marejada. El parte meteorologico avisaba que la depresión de Azores se movería muy lentamente E con un radio de acción de 650 millas. El primer oficial me dijo había agua en el espacio de carga Nº2. Se mandó achicar. Ambos inspeccionamos la bodega. A las 12 había 2.44 metros exactos de agua. A las 14 horas el agua no aumentaba, pero no bajaba, y el tiempo atmosferico era ya de temporal fuerza 8 del SE.
Esto, no era en principio preocupante para la seguridad del barco en situacion de capa.Fué cuando tomé la decisión de poner el barco popa a la mar con el objetivo de inspeccionar los espacios abiertos de proa,a los que no tenía acceso. El tambucho para el pañol. Otro en babor para bajar al espacio 2 de carga y dos manguerotes de ventilación. No pude llevarlo a cabo porque se pararon las máquinas por sobrevelocidad de la hélice. El barco se quedó atravesado y fué cuando tres contenedores se fueron al agua. Estimo en menos de cinco minutos esta contingencia.P ero para mí este dato fué definitivo. El barco aproaba demasiado y no se correspondía al trimado por el agua que había en el espacio de carga dos, por lo que sabía que el agua se estaba trasladando a otros espacios estancos de más a proa. Dije al primer oficial comunicara con Finisterre y estuviesen a nuestra atención debido a una situacion delicada y posible de hundimiento.Fué cuando yo personalmente tomé el timón. El barco gobernaba a mi satisfacion tanto recibiendo la mar por una u otra amura. A las 16.30 la proa perdió gran parte de la flotabilidad, tomó la ola, pero ya no volvió a la posición original. Di la señal de abandono, se pusieran todos los trajes de supervivencia , me trajeran el mío, y se reuniera toda la tripulacion en popa babor.Lancé el SOS solo en el puente, mediante la radiotelefonía. Me salió alto y claro la costera de Arrecife. Le dí la situación del Gps, el número de tripulantes y el medio de salvamento de tres balsas. Le confirmé el abandono por una vía de agua. Me deseó suerte y coordinaban el salvamento. Lancé la radiobaliza al agua y me fuí al lugar de Abandono. Allí el primer oficial tenía listo el bote de babor, pero lo descarté y le dije activara las dos balsas de 16 personas. Eran las 16.50 cuando se comenzó el abandono.Primero, fueron los 8 subalternos en una balsa y en otra los 5 oficiales, más el último, yo. Estaba seguro no quedaba nadie en el barco. A las 17.00 horas estabamos todos en las balsas.A las 17.20 se hundió el barco por ojo, que desde mi balsa todos vimos. 
El primer oficial me comenta que tardé mucho en dar la orden de abandono. Yo, le comenté que ni mucho, ni poco, más bien lo justo. Decido la convecionalidad de sistema para el SOS en la radiotelefonía, por falta de confianza en el sistema SMS y DSC, donde estaba más que comprobado, las señales que se recibian, eran mayoritariamente, falsas.Por otra parte, las costeras, ya sabían del problema.
En cuanto a la tripulación, muy profesionales. Cada cual sabía perfectamente su cometido y responsabilidad. Todos teniamos miedo, pero estaba contenido y no hubo la mínima actitud de histeria por parte de nadie. Eso, facilitó todo y les ayudó a salvar la vida. Mi mayor gratitud y respeto para toda aquella tripulación.

En el próximo episodio comentaré el salvamento en lo que en mi balsa, pasó.