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domingo, 31 de agosto de 2014

PODEMOS Y LA MAREA CIUDADANA DE PONTEVEDRA.

Foto: Faro de Vigo.
Al principio de los tiempos fue la dictadura, la norma de los poderosos, del padre, del señor, del jefe de los guerreros, rara vez del sabio. Siempre masculino y generalmente de más edad.
La ciudadanía se cansó de sus dictados, pero siempre volvió. Se decapita a un rey, se fusila a un zar, se mata a un obispo o al noble de turno y siempre un grupo de oportunistas apoyan a un nuevo dictador, a un nuevo caudillo, un nuevo emperador se autoproclama. 
PODEMOS es una organización asamblearia. Existe una técnica de manipulación de las asambleas: En el número: llevar familiares o amigos. En los partidos al uso se arregla con nuevas afiliaciones. Siempre conllevan promesas. En el escenario: Si tiene forma de aula sentarse en la zona de la mesa del profesor, ocasionalmente detrás de ella (hay que escribir), tener a un secuaz que conceda el turno y el tiempo de palabra. Interpretar el orden del día, dando tiempos según la proximidad ideológica de los sectarios.
Leo en la prensa local que el núcleo duro de "Podemos" ha suscrito y se ha incorporado a una llamada Marea Ciudadana de Pontevedra. Surge a raiz de un pretendido "Manifiesto" firmado por cincuenta "intelectuales y ciudadanos". 
 El llamado núcleo duro de Podemos, que se denominan "activistas" del 15M sin base científica alguna, a menos que la actividad verbal y conspirativa pueda denominarse como tal, no se atrevió a plantar ante la asamblea de PODEMOS su propósito, mintiendo sobre su doble militancia, reiteradamente negada. 
Fue una confrontación entre los llamados movimiento 15M, cuya popularidad en esta ciudad es de sobra conocida, todos sus miembros son lo que son (unos 20), que quieren presentarse a la alcaldía junto con IU, A NOVA, y los que no quieren crematorio, además de algunos detractores/defensores de una papelera local, por una parte. Por la otra ciudadanos asqueados de lo viejo, que quieren cambiar el modelo de sociedad, que no son amantes de Stalin, ni Troski, ni de Maduro ni de ninguno de los partidos políticos al uso, que no quieren dictaduras, que quieren trabajo, libertad y dignidad. Que quieren buscar nuevas formas de gobernar, desterrar a los profesionales de la política y que no respetan un poder hegemónico de camarilla procedente del 15 M. 
Muchos de los integrantes de primera hora de Podemos consideramos a este grupo que se atreve a llamarse "núcleo duro"  una desgracia, una traba para el desarrollo de cualquier actividad. Son correctos en la expresión verbal, en su decálogo de oratoria no está decir "eres un traidor y un hijo puta", dirían: "Esa actitud que algunas personas han tomado lesionan los intereses del grupo y constituyen un ejemplo de lo que no se debe hacer". Prefiero a quien  dice lo que piensa, aunque no me guste.Quien dice lo que piensa, sin vueltas y cara a cara, estará en un error, pero no suele  mentir ni traicionar, aunque los habrá.

En esta situación tiene responsabilidad el Órgano Consultivo que en estos momentos trata, supongo que con cristos similares al que os cuento, de organizar a Podemos y sus innumerables Círculos (en principio autónomos) con una estructura de partido político por imperativo legal. Debe de ser muy difícil conseguirlo. No se deben dejar asignaturas para septiembre. Aunque el 15M de Pontevedra sea partidario de asociarse con Izquierda Unida  y la MAREA a instancias del Partido Comunista (m-l) Izquierda Anticapitalista y otros colectivos capaces de congregar en total a 50 personas para desbancar al Bloque de la Alcaldía de Pontevedra, no había tanta prisa.
 El envío de un correo electrónico masivo a los "afiliados" diciendo simplemente: "El Órgano Consultivo este de PODEMOS no recomienda la formación de pactos preelectorales. Se reconoce como afiliados a los inscritos....(lista) de esa localidad que se constituirán en asamblea" no permitiría que se generasen estas situaciones.
 Esta actitud de ausencia, de no respuesta durante cuatro meses puede dar al traste con la ilusión ciudadana, no quiero pensar que pasará después. ¿O es que a alguien le interesa que siga lo peor?