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domingo, 9 de abril de 2017

APORCAR.



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Mi amigo, amante de los faros y periodista Juanmi Ochoa de Olza, nos pone cada día en su página de Facebook una palabra de las recomendadas por la RAE. Estos días nos puso "Aporcar", cada uno de sus cachondos amigos puso una barbaridad en los comentarios. Yo también, y es que me pilló "aporcando". Tengo una primavera agrícola y siempre que estoy en estos menesteres me acuerdo de John Seymour y su "Vida en el campo" o "El horticultor autosufiente". Recordaba ayer cuando fui a comprar una cabra para que comiese la maleza y compré una cabra y una potra. Las llevé a nuestras ruinosas propiedades. La cabra nunca quedó preñada y eso que le concerté citas con el novio más guapo de lugar, un cabrón que merecía ser ministro, o algo. La yegua si, en cuanto tuvo tres años, ya domada, se subía sola al remolque que la llevaba de fiesta. Como la familia aumentó decidí sembrar cebada, compré un tractorcillo de segunda mano, aré el campo y, naturalmente, releí a John Seymour y su "Vida en el campo". Más o menos: "La cebada debe sembrarse en primavera, cuando el riesgo de heladas haya desaparecido" ..."Lo más práctico es bajarse los pantalones, sentarse en el campo y sembrar cuando no se note fría la tierra".
Dicho y hecho:  Soldé  unas vigas para aplanar la tierra y las enganche al tractor. Me bajé los pantalones y los calzoncillos. Me senté en el campo. Estando sentado recapacité en mi estupidez y mi falta de criterio respecto a lo leído. Me eche a reír, con la esperanza de no haber escandalizado a las vecinas, miré al Oeste y grité: You are a bastard, Seymour!