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domingo, 16 de noviembre de 2008

AFGANISTÁN Y BRASIL.

Foto de la web.
Mi desconocimiento de los temas militares es evidente para quien me haya tratado. Pero en la posición de las tropas españolas en territorio afgano hay muchas cosas que me preocupan. La primera es por que se pierden vidas y se gasta dinero allí: Si la captura por los USA de Bin Laden ha sido un fiasco; si las posiciones de las innumerables tribus de la zona son cada vez más antioccidentales. Normal, habida cuenta de los ataques genocidas que las fuerzas norteamericanas perpetran de vez en cuando.

Después de Corea y Vietnam los Estados Unidos deberían saber que no hay una forma de gobierno que se pueda imponer por la fuerza, si no es mediante la destrucción y quiebra del país en cuestión y así les sirve de poco. Ahora los iluminados de este siglo han entrado torpemente en el cementerio de rusos, ingleses e indúes, generando nuevas enemistades. La compra de jefes tribales con dinero y armas solo sirvió en el pasado para instaurar el terror talibán.

El gobierno español que tan correctamente actuó en beneficio del país al retirar las tropas de Irak; hoy afirma, mañana niega la necesidad de enviar más tropas a territorio afgano. Una de las pocas guerras que perdió la Gran Bretaña fué la primera guerra afgana, de la fuerza expedicionaria inglesa quedó un solo superviviente.

Siempre he tenido mis dudas sobre la utilidad de los ejércitos. Descontado el avance tecnológico que para bien o para mal generan, sirven especialmente para dar la sensación de poder.

Pero hoy un fanático puede matar a cien personas de bien antes de que sepan por qué han muerto. No vale el pretexto humanitario, pues los últimos conflictos han demostrado en donde tienen las potencias occidentales su humanidad. Y siempre mueren los mismos, el hijo del pobre, el desempleado, el que buscaba reconocimiento...Y cientos de miles de civiles que les dá igual que les explote un banquero de Manhattan, un dictadorzuelo tribal o un clérigo shií, y cuyo único bien y libertad es su vida. Por eso hoy vuelvo a evadirme, a Brasil, naturalmente.

Ich Allah.