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sábado, 2 de agosto de 2008

INSPIRATIO NULA.

Llevo demasiados días haciendo rapel en el tejado. Estoy colocando unos paneles solares y al vivir tan al Norte la inclinación que incrementa su rendimiento debe ser 45º hacia el Sur. La postura de trabajo me impide ver el camino de al lado de casa. Pido desde aquí disculpas a todas mis vecinas por no halagar sus canalillos, con el más puro lenguaje de la clase obrera. Pero es que alabar sin ver es una pedantería.

Obviamente mis vecinas son otra cosa...



Ello no sería trascendente si no me hubiese quitado la inspiración. Después de una inspiración canalillera en planta, es decir vista desde el tejado, me quedan arrestos para escribir, y para más cosas, aunque esté cansado. Debe ser una degeneración que tengo desde aquella pedrada. Sin canalillo veraniego de las vecinas la inspiración se vá. Dios no quiere verme.



Afortunadamente alguno de los congéneres que habitan este planeta infesto, siguen tocados por la varita inspiradora y me animan con sus ocurrencias, ciertamente más ingeniosas que las mías.



Esta mañana por estar yo de turno en lo de contar nubes, mejoró mucho el tiempo, vino mucho personal de aviones pequeños, que si como está la cosa en Asturias, si en Bilbao, echo mano de los Santos Modelos de la Agencia Meteorológica para la Redistribución de la riqueza y les suelto el mitin. Por las mañanas nieblas, nubes a 2000 pies, temperatura ... y con el rollo se me pasó la hora del parte; a toda prisa actualicé los datos. No sé como, en la pantalla, habiendo un cielo despejado que daba gloria le metí unas nubes tormentosas. Quedé asombrado cuando lo vi.
Sonó el teléfono del controlador, que sí controla. Estos teléfonos graban la totalidad de las conversaciones y se guardan mucho tiempo.

Descolgué y me precipité a decir:
-Ya lo corrijo, ahora mismo me corto los dedos.
-Excusatio non petita, acusatio manifesta, pero yo te iba a preguntar en que dirección se acerca la tormenta.
-Ha sido un error, no hay tormenta. Y el latín tuyo que es, ¿de ir a misa con Lefevre?.
-Si, pero también leo Asterix.
Da mucha seguridad colaborar con gente instruida.

Torre de Control de Vigo. No sé si desde tanta altura se ven canalillos, pero hoy el torrero estaba inspirado, por eso le dedico esta entrada a Javier, el que controla.