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sábado, 11 de diciembre de 2010

PESOS Y MEDIDAS.


He convocado a los indeseables que me aconsejan. En la taberna, naturalmente. Vino solo el tabernero. Me dio mi dossier de ron. Le eché un vistazo y lo liquidé en dos tragos y un par de miradas torvas. El tema que nos preocupa en la comunidad internacional de albañiles aficionados (CIAA) es la imprecisión de las medidas. El tabernero propone que la culpa es de las religiones del libro, son imprecisas, literarias. Como todos los autodenominados civilizados hemos sido educados en ellas, desconocemos genéticamente el significado de las medidas. Así cuando se dice Matusalén vivió mil no se cuantos años, ¿solares o marcianos?, con seguridad social o con milagro."In illo tempore Caesar suas legiones dixit:", En en año II de su frustrante permanencia en las Galias, cesar les dijo, sería lo correcto. Y las religiones se han empeñado en que aprendamos estas chorradas y como consecuencia de ello un ministro de Hacienda dice: La economía está en caída libre, ¿en el vacío o en el aire?. Se puede caer libremente el Ministro. Se le atribuyen a las medidas y a los pesos condiciones físico literarias. Estabilidad. Donde tiene el centro de gravedad y cuanto es su base para ser estable. Una relación estable. Lo mismo. Si es por conveniencia, debería decirse establecida.

O cuando un ministro con formación de Ingeniero de Caminos recomienda como puerto de destino de un petrolero "El quinto pino", ¿a que velocidad deberá navegar hasta el cuarto pino?. Seguro que a toda hostia. O el encargado de la gestión dice que las pérdidas son pocas, unos hilillos de plastilina. Los marineros sabemos que a partir del cuarto pino hay que parar máquina, pues tardará ochenta veces su propia eslora en pararse, si aproa al viento menos.

Si aquí hasta los de ciencias son de letras, cuando alguien dice que va a tomar medidas es para echarse a temblar. Así, las medidas que dicen los de la oposición son para "infundir confianza" en los inversores y "dar esperanza a las familias de parados", medidas teologales. No vuelvo a fiarme de nadie que tome medidas y no traiga una diez millonésima parte de cuadrante de meridiano terrestre en la mano, o no diga que deberé navegar al 240 verdadero un arco de 350 minutos de círculo máximo antes de hundirme. Unos pesaos, somos unos pesaos. ¡Albañiles al poder!. ¡Cada ciudadano un metro y un juego de pesas y medidas!.