jueves, 23 de junio de 2011

UN ALBAÑIL EN MARBELLA.



Como un rito, hacia finales de junio la Santa y yo nos montamos en el utilitario y vamos a ver a su familia que eligió el Sur para vivir.



Marbella es una ciudad que me gusta desde que la conocí en los setenta. Multicultural, multiétnica, me parece la esencia del futuro. Elegiría un futuro mestizo, pero parece que no van por ahí los tiros.



Dejo mis uniformes de albañil cuando voy a contar nubes -me queda poco-, cuando salgo con la Santa - que si no no me lleva-y cuando voy a comer con mi suegra. Me puse un pantalón elegante, una camisa y un sombrero de paja, pero no pude quitarme el aire de paleto. Metí el de ene i en el bolsillo de la camisa y una caja de lata de los puritos que fumo constantemente. Apenas había cruzado la calle, se paró en la calzada un mercedes que conducía una gitana teñida de rubio, fea como un cuerno y gorda como el mundo. Su acompañante me dijo:



- Señor, please favor, alhbraika? Por favor! Mostrando un mapa de carreteras. Me acerqué.



-Francés habla?. Pensé: Me habré equivocado y serán rifeños, pero no tienen pinta, tampoco conozco muchas tribus.



-Oui, Je parle un peu francais.



-Ella habla un poco español, habla con ella.



Para hacerlo tendría que meter la cabeza por la ventanilla, no lo hice. Estos gilipollas han confundido mi lata de tabaco con una cartera, pensé. Después de una conversación absurda sobre que moneda se usa en España y cual sería un buen restaurante para comer, el gitano que no hablaba español y su mujer inmensa se fueron en su mercedes matriculado en GB con volante a la izquierda. De esta conversación matinal seguí mi paseo muy triste, por las conclusiones que tengo la manía de sacar:



1. Cuando me visto elegante y me encasqueto un sombrero de paja tengo pinta de paleto propiciatorio.



2.O damos cursos de formación en carterismo a nuestros chorizos, incluyendo idiomas, o con los recortes sociales y el paro se nos van a morir de hambre. Cada generación son más brutos.



3.Nuestras carísimas autoridades y sagaces cuerpos policiales son unos mantas.

miércoles, 8 de junio de 2011

LOS GOBIERNOS PERJUDICAN AL MEDIO AMBIENTE Y PUEDEN MATAR.

Foto: http://manualesimpresos.files.wordpress.com/2009/07/montana-de-papeles1.jpg?w=320&h=320
Lo de la infancia y Freud debe ser cierto, condiciona toda tu vida. Mi padre era conserje de Hacienda y vivíamos en la Delegación. Debía ser el año sesenta y cuatro, al gobierno del innombrable habían llegado los tecnócratas del Opus. Hicieron mucho por los subalternos de los ministerios. Cambiaron todos los impresos, y los más bajos de los empleados públicos eran los encargados de llevarlos a las carboneras, donde supuestamente se quemarían. Mi padre que siempre decía que si hay que matar a alguien no conviene tener permiso de armas, vendía el papel a una gitana con la que tuvo amistad toda la vida, ella era la encargada de llevarlo a la chatarrería, no quiero pensar quien sería acusada de robar papel timbrado de los sotanos de la Delegación si se descubría el pastel de papel. El buen hombre calculaba el peso por volumen y le decía a la gitana que lo vendía por brazados cuanto tenían que darle. Luego los cuatro porteros implicados se "repartían el papel" la gitana llevaba una parte. Creo que debido a estas historias empecé a odiar el papel impreso, si no fuese ya por entonces un ilustrado adolescente, me habría negado a aprender a leer y vosotros no tendríais que soportar este coñazo.
Pero fue como una maldición , el papel me persiguió durante toda mi vida. Montañas de formularios, expedientes, listas y declaraciones han sido confeccionadas por este menda. En los barcos españoles: telegramas, gastos de conferencias, diarios de Radio, en los extranjeros, listas de tripulantes, listas de vacunas, manifiestos de tripulación, diarios de caja; vamos, todo lo que debe hacer la secretaria del Capitán. En los faros: Diario meteorológico - que no servía para nada- inventarios, que servían para que se forrasen los encargados de comprar los repuestos. Diarios de servicio: "Sin novedad", Horas extras y dietas del personal laboral, que ganaba bastante más que yo. En telecomunicaciones: actas de inspección , comunicaciones y requerimientos, expedientes sancionadores, actas de expropiación para que se beneficiase Telefónica... En lo de Santa Meteorología, diarios que copian lo que ponemos en los odenadores, que se remontan como en los faros a 1860 y muchas veces conducen a errores , recogemos lluvia cuando alguien riega el jardín, la polución lumínica no nos deja ver el cielo y hay que poner las nubes... De vez en cuando me he divertido poniendo alguna barbaridad que nadie leyó, como aquí: Muy rico todo... Lo importante es gastar papel: ¡Malditos accionistas de ENCE!.
Los ministerios y las empresas tienen la puta manía de cambiar los membretes cuando cambian los jefecillos. Son sus logros de gestión. Imprimen unas almohadillas para ratón de ordenador y se los comen los ratones de oficina, que son una variedad de ratones de campo con el culo más gordo, pues el organismo ya cambió de nombre, el ministerio también y los ordenadores no tienen ratón.
Nadie escribe cartas, los ministrables cuando los nombran presidentes de agencia estatal nos dan la murga por video-conferencia, por correo electrónico y como mucho nos suscriben un contrato con una compañía de sanidad privada, cuyos servicios me cuestan el único güevo que tengo disponible. Estos mismos nos inundan los almacenes con sobres con membrete del "Ministerio de Medio Ambiente, rural y marino" , aun nos quedan con membrete del Ministerio de Fomento, Del Ministerio de Medio Ambiente a secas, en un cajón del sótano quedan algunos del Ministerio de Aire. Es decir los ministerios actuales son tan perjudiciales para el medio ambiente como los de su excelencia, los ciudadanos hemos cambiado: nos aporrean un poco menos y también nos estafan, pero aun no nos matan.
Nota: Busco gitana que quiera comprar papel con membrete.

lunes, 23 de mayo de 2011

¡¡VIVA EL MARQUÉS DEL PINAR!!!



Mi sicólogo me ha recomendado que deje la política y me dedique a la guerrilla urbana. Ya andaba este menda medio convencido de lo de la abstinencia, entre lo de los infartos de miocardio, y los sesenta tacos, lo de practicar actividades revolucionarias, intentar adoptar nuevas posiciones se me dá fatal. Pero sigue habiendo cosas que joden, atracciones químicas que repugnan la moral y la inteligencia.
La primera que puedo citar es que el mismo incompetente sinvergüenza que ordenó mientras cazaba que un petrolero con ochenta mil toneladas de crudo, con una brecha en la cubierta, en medio de un temporal fuese remolcado al quinto pino y que envió a prisión al Capitán Apostolos Mangouras que se oponía como cualquiera que sepa algo de esto al disparate del valiente cazador.
La segunda es que este mismo jetas compre decoración para su Ministerio, que debe estar en la misma finca que el Pino Nº5, en la tienda de su novia con cargo al presupuesto de baches y comisiones.
La tercera es que este incompetente indisciplinado, se vaya de un partido y en base al clientelismo tan propio de tierras arrasadas, conquiste el poder local y que la gente lo vote.
Hace muchos años que mi voto ha sido blanco, solo voté contra Fraga, Ministro de Franco y contra el PP de Irak. Esta vez me dediqué de lleno a la albañilería y no me cambié de ropa.
Se cambia de partido, pero no de política. La política de legislación estúpida, de titular de prensa que nadie reclama, de sumisión a quien nos ha arruinado no conduce a nada. Subir los impuestos de la comida de los pobres es fácil, cobrarle a los parados porque han percibido su miseria de dos pagadores, también. Defender los intereses del pueblo si eres un matado o el pueblo te importa una mierda, es imposible.
Estaba encantado cuando sacaron las tropas de Irak. Se me encendió una luz roja cuando al poco tiempo las metieron en Afghanistan, eso si: bajo mandato de la ONU, organización que debe desaparecer o cambiar su profunda injusticia cuanto antes, es propio de la panda de marionetas que nos gobierna. Los trepas del PSOE han conseguido sus objetivos, que se liberalice la población. Ya votan liberal. Me alegraré cuando les desalojen del poder. Me siento más cómodo poniendo a parir a la derecha.

domingo, 15 de mayo de 2011

TAXISTAS DE AEROPUERTO.


Lo de hacer turnos en un lugar cerrado, en soledad, tiene su aquel. A veces coincido con la Jefa de la Oficina, que tose. Me considero exento de la prohibición de fumar que esta gente que solo sabe prohibir, gastar y recaudar nos ha impuesto. Por dos razones: Estoy encerrado como los del talego y soy viejo como los del asilo. Pero en atención a las toses de la Jefa, a veces voy al patio de la Terminal, donde esperan los taxistas y me fumo un puro.
Bajé, encendí el puro y me situé cerca de dos taxistas de mi edad para escuchar su conversación, un aburrimiento, que si el Celta, el Madrid, el Barça... Iba a cambiar de conversadores cuando vi que se acercaba una chica preciosa: Una cara bellisima y un cuerpo espectacular muy bien vestido.
Uno de los taxistas dijo:
-¡Mira iso!! ¡¡Mira iso!!!. El otro, pausadamente:
-Iso cómese todo!. Solo lo había oído del cerdo, la raya y la xouba (sardina pequeña).

A José Luis Yanes. Que como muchos, fue un tiempo marino y ahora se curra el taxi.

martes, 3 de mayo de 2011

DESENLACE. El final de los fareros.

Foto: Cabo Villano. Por David García Pérez.http://www.davidgp.com/about-2/

Alonso y Cristina eran un matrimonio de fareros muy agradables. Nos invitaron a visitarles en el Faro de Cabo Villano y compartir con ellos nuestros miedos y propósitos.
Me parece recordar que fuimos Orlando Sánchez, el presidente de la Asociación y yo. Alonso era un histórico militante socialista. Nos prometió su apoyo, hasta ese momento los únicos apoyos que recibimos fueron de la prensa, Antena tres, Diario 16, Interviu, Radio 1, TVE, Onda cero, Faro de Vigo, la Voz de Galicia, Atlántico Diario, a Nosa Terra y periódicos locales de Cádiz, Almería, Huelva, País Vasco y otros, abrieron un lugar para los faros en los medios de comunicación de la época. Recuerdo algunos nombres de periodistas: Moncho Alpuente, Guzmán García-Doncel, Avelina Barreiro, Luz María Durán y algunos otros que tengo que buscar en la vieja agenda. No conviene olvidar a la gente que un día te apoyó.
Al día siguiente Alonso me llamó, me dijo que fuese a la sede socialista de la Calle del Príncipe y que preguntase por Conchi Martínez, del Gabinete parlamentario, que ella me pondría en contacto con la comisión de Industria del Congreso.
Era una mujer menuda, una muñeca de metro y medio y cinco años mas joven que yo, eficiente en su trabajo y con unas gafas que llevaban un brillante en un cristal.

-Tienes un nicazo en el cristal, le dije.
-No, es una coquetería.

Fue un amor pasional desde el primer día, ambos abandonamos nuestros compromisos sentimentales y compartimos vidas y proyectos hasta hoy. Aparte de muchos conocimientos que recibí de mi inolvidable Pepe García Carro, y de algunos otros que me ayudaron a mantener los faros, el encuentro con Conchita fue decisivo para salir adelante de algunos golpes que la vida me fue dando, soportando con la ayuda de su amor y humor venganzas y deserciones.

Isidoro Gracia Plaza era un honesto diputado socialista de a pié. Trabajaba tenazmente en la comisión de Industria y coleccionaba constituciones y mapas. Tenía por Concha un amor paternal. Me apoyó tanto, que Mariano Navas llegó a decirme que había dividido a la comisión de Industria. No era cierto, en el congreso ya estaban divididos los diputados socialistas. Había un grupo de la vieja guardia llamados "Guerristas" y otro compuesto por recién llegados de ideología neoliberal, o así, como Boyer, Borrell y un grupo de trepas que se habían encaramado en Secretarías y Direcciones Generales, puestos que hasta Felipe Gonzalez había sido ocupados por funcionarios de carrera, que tampoco lo habían hecho mucho mejor; a este grupo les llamaban "renovadores".
Por mi parte me dí de alta en el Colegio de Oficiales de la Marina mercante,- siempre creí que los colegios profesionales de asalariados son inútiles-, pagué las cuotas y participé en todos los congresos, cursos y demás pérdidas de tiempo que la administración marítima y portuaria organizaba. Conseguí el apoyo escrito a la continuidad como funcionarios de los fareros, por parte del Colegio de la Marina mercante, de los titulados náutico-pesqueros (AETINAPE) y de la confederación nacional de cofradías de pescadores, no se manifestaron las corporaciones de prácticos de los puertos. Rafael Lobeto Lobo, Director General de la Marina mercante estaba encantado, le estaba dando bazas para banquetes suculentos. El primero no tardó en llegar:
Una redactora de la Revista "Industrias Pesqueras"me llamó y quedamos. Me preguntó si me fiaba de Rafael Lobeto, le dije que no, que me fiaba de muy poca gente, hizo como que paseábamos y me llevó al muelle donde teníamos atracado el barco de faros RIAS BAJAS. Allí estaba una gabarra con su casco remachado. Luisa señalándola, me dijo:"¿Que te parece que es eso?". Respondí sin vacilar: Una gabarra de 1920 procedente del puerto de Lisboa. Había visto muchas y su construcción no admitía dudas. Me contó que acababan de inaugurarla como buque nuevo en un astillero vigués, que era propiedad de una empresa con oscuros antecedentes y que había sido contratada como buque descontaminador por la Dirección General de la Marina mercante por cien millones de pesetas anuales. Aquel engendro no valía más que su precio en chatarra. En los cuatro años siguientes que estuve a diario en el puerto de Vigo nunca lo vi navegar, ni descontaminar nada. Este era el ambientazo que se respiraba en el sector portuario y marítimo español de 1992.

En septiembre de ese año la Ley de Puertos y de la Marina mercante estaba aprobada. Unos días antes de su aprobación como proyecto de Ley en la Comisión de subsecretarios a alguien se le ocurrió la idea de "vender" los faros. Desde Pasajes a Marbella aparecieron carteles de "Se vende este Faro". Razón Sr. Panadero. Tfno.91////////. Panadero era el Secretario de Estado para asuntos del Transporte del M.O.P.T.M.A. Ministeriodeobraspúblicas-trasportesymedioambiente.
Un compañero llamó. Despues de varios intentos, una secretaria histérica le dijo que allí no se vendía nada, que estaban hartos. Nadie quiso recibirme nunca más, a Isidoro Gracia se le juntó lo de guerrista, la ley de puertos y la Ley del Petróleo, no volvió a las listas volvió a la Citroen. Yo fui destinado como tecnico de mantenimiento a casa de Concha, nueve meses a disposición del subsecretario. Concha perdió su curre, al poco dejó el psoe (a mi no) y se puso a fabricar y vender tartitas.
Conservo recortes de prensa y documentos de la época. Los inventarios del servicio firmados por mi Jefe e informes personales en los que todos mis superiores dicen que soy supermán. El Ministerio cumplió los compromisos pendientes con personas contratadas por mi: barcos para servicios de rescate en zonas peligrosas, peones con contrato precario, proveedores,.., Tres meses después de mi cese, previa amenaza de sacar otras historias.

250 fareros seguimos como funcionarios, capitanías marítimas, meteorología, industria, instituto geográfico, etc. acogen a marinos, ingenieros, geólogos, economistas y demás ralea que lo único que pedíamos era trabajar en paz. Lamentablemente el trabajo en paz no dá comisiones ni dividendos. Hoy existen numerosas empresas de mantenimiento, seguridad y conservación de edificios que hacen lo que hacíamos 325 funcionarios de grupo "C" y unas decenas de peones.

A Concha, agradecido por diecinueve años de paciencia y pasión.





viernes, 15 de abril de 2011

TRESCIENTOS ANTIDISTURBIOS PARA DOS FAREROS.

Faro de la Guía, en Vigo. Sector oscuro. Imagen:http://www.panoramio.com/user/4654868?with_photo_id=44337936 . Este faro junto con el de Montefaro que encabeza este blog, señalan el canal navegable dentro de la ría. En mi época estaba dentro de un destacamento de Artillería de Costa.





La Asociación tenía una junta directiva. Tendría que buscar los nombres de unos cuantos pringados y más de un hijo de puta que la constituíamos, pues no me acuerdo de la mayoría. Yo llevaba doce años en el cuerpo y tenía cuarenta muy bebidos cuando saltó la liebre del Anteproyecto de Ley de Puertos que nos declaró a extinguir. Se habían convocado elecciones y Orlando, el farero de la Isla de Tapia tuvo una mayoría nunca vista, casi todos los compañeros pagaron las cuotas de ese año para tener derecho a voto. La representatividad estaba asegurada.





Orlando era de la UGT, nunca estuvo muy claro que representase al Sindicato. Roque uno de los fareros de Peñas, de la Junta de Personal de Comisiones Obreras, representaba a su sindicato y por lo visto a la Dirección General, pues a través de él se enteraban de todo lo que se decía en reuniones de la Directiva y en las asambleas que se reunían cada seis meses en la sede de la CNT, único sindicato que la ofreció.





En una de estas asambleas un joven de Cádiz, no recuerdo quien, propuso pasear un faro por la Castellana frente al Ministerio. Yo quedé en construir el faro en poliester, buscar el medio de que tuviese publicidad y convocar a los compañeros. Propuse al Ayuntamiento de Madrid entregar el Faro al lago de la Casa de Campo. Llamé a la Delegación del Gobierno para explicarle el motivo de nuestra protesta y la forma de realizarla. Roque el de CCOO se encargaba de la burocracia, permisos y demás. Cuando recibí un fax en un locutorio con la solicitud que Roque envió a la Delegación del Gobierno en Madrid, me escamó el servicio de orden, con vehículos, haciendo caravana. El Jefe de Seguridad Ciudadana de la Delegación del Gobierno en Madrid se había entusiasmado con una protesta que le regalase un faro a la casa de Campo, después de recibir el escrito de Roque ya no estaba entusiasmado, denegó la autorización. El Ayuntamiento de Madrid lo mismo. Ya hablaban conmigo en otro tono.





El faro estaba siendo construido en el almacén de faros del puerto de Vigo, fuera de horas de servicio y a nuestras expensas. Resinas Castro nos adelantó el material y la factura, por si acaso. Colaboraron en el trabajo todos los fareros de la provincia, la prensa local lo difundió, los periodistas de entonces nos apoyaron sin reservas. Aquel domingo soñé que Roque era un espía del Director General de Puertos, que el apoyo político de Orlando, el Director General de la Marina mercante Rafael Lobeto Lobo iba a conseguir el Salvamento Marítimo canjeándolo por los faros, daba más tajada, aunque en los países de referencia de España (Usa, R.U.) la legislación atribuía el Salvamento a los Puertos y los Faros a los servicios de Marina mercante. En el sueño todo el mundo me traicionaba, yo me quedaba con el culo al aire.


Aquella mañana de lunes empecé a escuchar ruidos en el viejo teléfono del almacén. Podría se normal, pero el día que escuché los ruidos, un tipo estaba trabajando en una arqueta del teléfono de los muelles, vino a pedir una herramienta, luego vino a pedir hacer una llamada. Le oí decir: "Hemos terminado". La que luego fue ministra de los Medios:Ambiente, Rural y marino, ya había empapelado a algún empleado del Puerto (Xan Traba, q. e.p.d.) de baja por gripe, seguido por una empresa de detectives mientras daba un mitin. Xan que estaba en Contabilidad se quejaba de que la factura de los detectives eran dos meses de su sueldo. Todos los indicios dispararon ese sexto sentido que siempre tuve tan aguzado. El comisario del puerto y su ayudante empezaron a visitar el almacén de faros.


Me fui a un locutorio y llamé a todos los fareros de confianza. Les dije que creía que tenía en teléfono pinchado, que llamaría desde el teléfono oficial para convocarles en Madrid, que me dijesen que si a todo, que todos los libres de servicio traerían a su familia. Pero que no apareciese nadie por allí. Orlando había conseguido una reunión con Navas y el Director General para un sábado de mañana. En Vigo los fareros de la Provincia en el asombroso número de doce pusimos según las instrucciones de Rafael Lobeto a Orlando una pancarta que rezaba Faros a Marina Mercante, y en una rueda de presa expuse mis temores de que el faro construido en poliéster no podría salir del puerto para plantarse en el Ministerio de Obras Públicas en la Castellana. Siguiendo instrucciones del Gobernador Civil Capitán Mercante Jorge Parada Mejuto, el Jefe de Aduanas dio orden de que el Farito no saliese en su camión, por si era de contrabando, la intervención del vista de aduanas y de la policía delante de los periodistas y fareros que acabábamos de ser desalojados de los locales sindicales del puerto, hizo que los periódicos locales pusiesen una foto mía rodeado de pasmas en primera plana: "Represión a los fareros en Vigo" . Dejamos el vistoso farito aparcado en el muelle, la presidenta del puerto, luego ministra, Elena Espiosa Mangana dio orden de que se pusiese un bloque de granito de veinte toneladas que impedía mover el camión. El hábil consejo de un pelota, un Ingeniero técnico que reparaba su coche en los talleres del puerto y llevaba personal y maquinaria pública para arreglar sus propiedades, un Julio Valderrábano, todopoderoso hasta jubilado, fue el que produjo la orden a los exportadores de granito de bloquear el camión.


Al día siguiente tras una tarde y una noche de infarto estaba a la hora convenida, las once, frente al Ministerio. Había quedado con Orlando Sanchez, el farero de Tapia, la supuesta manifestación estaba convocada a las doce. La mierda de sueldos que nos pagaban hubiese supuesto un esfuerzo económico brutal para mis compañeros y sus familias. En toda España eramos trascientos veinticinco. En los jardines de los Nuevos Ministerios había aparcadas unas cincuenta "lecheras", conté entre seis y ocho antidisturbios por lechera, es decir el Gobierno había movilizado a un antidisturbio por farero libre de servicio y cada miembro de su familia. Observé a los antidisturbios y pegados a las columnas de los soportales había unos con pinta de jefes. Vi venir a Orlando por el otro extremo. Me acerqué al que me pareció el Jefe de los policías:


-¿Manda usted la fuerza?



-¿Y usted quien es?. Preguntó de muy malos modos.


-Me llamo Mera, soy el vicepresidente de la Asociación Nacional de los fareros.


-¡Coño!, ¿van a venir muchos?.


-Venimos aquel - señalando a Orlando- y yo.


-¡Esta gente está loca! dijo el hombre al que le habían jodido el fin de semana, dándose una fuerte palmada en la frente.


Me dí media vuelta y me fui hacia Orlando, que estaba explicándole la situación a un pobre chico de la última oposición, en prácticas en Alcobendas, que había tenido un soplo y quería estar. Por lo visto en el Ministerio no tuvieron soplos normales. Es lo que tiene nombrar gente de plantilla o advenediza con el título de incompetente.


Próximo capitulo: Nuevas acciones, negociación, dimisión y ostracismo.

domingo, 3 de abril de 2011

FAREROS: Una forma de vida que se perdió.


Faro de las Islas Sisargas. Allí servía Castro, un Capitán de la Marina Mercante que a ratos libres estudió Bellas Artes. Foto:http://www.farosdelmundo.com/pagina.php?id=1149

Nunca me gustaron los funcionarios. Cuando me hablaron del Servicio de Señales marítimas y me dijeron que eran funcionarios medité unos minutos la idéa (Todo el mundo sabe que mi máximo de meditación son cuarenta segundos) me inscribí y me presenté a las oposiciones. Los veintidós aprobados podríamos comernos el mundo, o fumárnoslo. Algunos queríamos cambiarlo. Hacer un servicio público moderno, que fuese reflejo de una sociedad por venir. Que incorporase las tecnologías que iban llegando a un país de burócratas. Podía ser buen momento. Era la transición y cualquier cosa era posible. Pedí el Balizamiento de Vigo, una agrupación de más de cuarenta señales que funcionaban con tecnología anterior a la segunda guerra mundial.

Poco a poco las cosas volvieron a su cauce, gente muy moderna y eficiente fué arrinconada porque decían era del Opus, o porque no se afilió. Me estoy acordando del Ingeniero José Hernando Requejo, limpio, trabajador y amante de la tecnología de los faros, a los que les importaba un comino la vena teológica del buen hombre. En su lugar pusieron a un dócil como Jefe de Servicio. Eran ya los tiempos en que los socialistas eran consejeros delegados de todo. Los yupis. Al parecer exclamaban esto cuando veían en su cuenta corriente el resultado de sus operaciones mercantiles con dinero ajeno. Se afiliaban, eran independientes con-pactos, eran listos y jóvenes (relativamente) y sobre todo eran callados con el mando. En la última etapa de Felipe González, procedente de la UGT, llegó a la Dirección General de Costas un tipo que sacó una Ley de Costas. No estoy seguro que fuese el motivo, pero el chalet que su padre había construido cuando era Gobernador Civil de Pontevedra en la etapa más dura del franquismo quedó sin competencia en primera linea de playa. Aquel proyecto de Ley hizo que al ser nombrado Borrell Ministro le confirmase en el cargo y le añadiese los Puertos. Para que hiciese un anteproyecto de Ley de Puertos. No cito su nombre, porque hace poco lo cesaron y no vaya a ser que lo nombren otra vez. Excepto un breve periodo en Venezuela haciendo obra pública, los últimos veinte años ha vivido del presupuesto y sin hacer oposiciones ni presentarse a elecciones. Pertenece al tipo de vasca que han convertido nuestros puertos en lugares de ocio. Ha sido presidente de un puerto, director general, secretario de estado, con el psoe y con el pp. Luca de Tena el director de un periodico que se llama "A nosa terra" me decía en su educado gallego:

-Este tipo estudió conmigo en los jesuitas, no sé como acabó Caminos: era un burro.

- Habrá espabilado, le dije, la política hace milagros.

Otro militante socialista, candidato a una alcaldía y miembro o ex- del Opus Dei fue nombrado Jefe de Costas de la provincia de Pontevedra y simultaneamente de la de Lugo, los peones tuvieron que ir a Magistatura para cobrar, pero él cobraba dietas todos los días, no se hizo rico a pesar de ello y de liquidar posteriormente una renombrada empresa de construcción.

Viendo la que se nos podía venir encima y dispuesto a pelearlo, a los tres últimos jefes de costas les había pedido informes sobre mis capacidades que incluyesen el grado de satisfacción de los clientes. Cuando me enteré del Anteproyecto de Ley de Puertos le pedí a mi polifacético Jefe el mismo informe de grado de satisfacción alcanzado. Mis servicios al Estado habían sido placenteros: "A entera satisfacción de esta Jefatura", escribió.

La Asociación-Nacional-de-Técnicos-de-Señales marítimas, que presidía un farero llamado Cernuda que en aquel momento se dedicaba con la más absoluta inocencia a pedir complementos especiales por horario nocturno había convocado su Asamblea anual. Me pareció de recibo ir allí y exponer mis temores. Una privatización encubierta, automatización de los faros habitados y contratación de empresas de servicios para las plazas ocupadas por los 325 variopintos, pues había desde Ingenieros industriales hasta medicos, pasando por marinos mercantes y economistas, las plazas de "confianza" las ocupaban por Ley los más indocumentados. Me dijeron que era un mensajero de Lorenzo Donado, entonces Jefe del Servicio, y que no querían esquiroles que fuesen a meter miedo a la Asamblea. Me puse en contacto con las centrales sindicales CCOO y UGT me dijeron que estaba defendiendo "intereses sectoriales" de los funcionarios. Solo me prometieron apoyo la CNT y el sindicato nacionalista CIG. ELA-STV dijo que ellos querían hacer país- los falangistas le llamaban hacer Patria- y que pedirían la transferencia del servicio de faros al gobierno vasco. Ya tenían transferida la linterna de los puertos de refugio. El autor del decreto había reservado al Estado la óptica (que va dentro de la linterna).

Un farero, Miguel Angel Sanchez Terry , estaba desolado por la privatización y asustado de que el Ministerio no publicase su trabajo Historia de los Faros Españoles, que le había llevado a investigar durante años en archivos de España, Cuba y Filipinas, la presentación que enlazo puede dar idea de su forma de trabajar. La publicación de los cinco tomos de la extraordinaria obra solo podía ser enfrentada por el Ministerio en un país de bañistas. Pidió entrevista con el Director General para ver si iba a seguir adelante con el proyecto, Lorenzo Donado se ofreció a acompañarle y cuando intentó acceder al despacho la secretaria se excusó diciendo que la entrevista era para Sánchez Terry. El desprecio tenía que ver, al parecer, por la certificación de unas obras no ejecutadas por orden superior para que no se perdiese el presupuesto y que supusieron que el contratista emigrase a Tailandia, con la pasta, naturalmente. ¡Tanto tiempo en carreteras y no saber hacer estas cosas! Lo único positivo para el sector marítimo español de esa época fue el trabajo de Terry y unos cuantos que se forraron para redistribuir la riqueza por el mundo. Era una época de Roldanes.

Éramos pocos fareros, diseminados por toda la geografía, pero algunos estábamos dispuestos a que un grupo de desamparados fuésemos un grano en el culo de un partido ya corrupto y de un sistema que margina a gente válida. Esta es la opinion que tengo de la situación y de algunos de los personajes con los que tuve algún trato.

En una asamblea que convocaron nuestros compañeros del Centro Técnico de Señales marítimas, se decidió que la Asociación convocase elecciones, propuse crear una candidatura con todos los sindicatos, que yo sería el Vicepresidente, con un Presidente más dialogante. Encargándome de dar caña al anteproyecto y buscar apoyo en los sectores afectados (Sector Marítimo). Para Presidente se ofreció Orlando, el farero de Tapia, militante socialista y de la UGT, que aseguró tener contactos políticos que apoyarían nuestras propuestas de modificación de la Ley. A mi en ese momento me daba igual, sabía que debíamos pelear un guerra perdida, yo no podía ser presidente porque siempre fui un indocumentado, no por que no sepa, sinó porque pierdo los papeles.

El ponente confió el Anteproyecto a un Ingeniero muy ambicioso, Mariano Navas, era el Jefe de Gabinete del Director General. Luego con el P.P. él fue director general y nombró a su antiguo Jefe Presidente de un puerto asturiano, creo que Gijón, al Presidente de la comisión de Industria que aprobó el Proyecto de Ley lo nombró presidente del Puerto de Huelva. No se pierdan ustedes el próximo capítulo: Trescientos antidisturbios para dos fareros. Continuará...