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lunes, 7 de abril de 2008

GALLEGO, MAYORMENTE, CURSO DE INICIACIÓN.

EMIGRAMOS, PARA ESTO.



Para iniciarse en ser gallego lo mejor es no serlo. Porque empiezas de cero. En cambio a los que nos viene lo de la raza desde el siglo XV ó XVI, cuando nuestros antepasados judíos o moriscos se convirtieron y acataron servidumbre del Obispo de Mondoñedo, el Señor de Ribadavia, el Arzobispo de Santiago o que sé yo, lo tenemos peor, porque mayormente, con la Desamortización de Mendizábal, somos gallegos propietarios y heredamos. Entonces ya tenemos que aprender más cosas:



La lengua, para poder discutir, mayormente, el tema del agua de riego y los derechos de paso con los vecinos. Ambos son derechos que se pierden tras veinte años de no usarlos. Entonces, cuando el gallego emigra a Buenos Aires, a Alemania o así, siempre vuelve a regar o a pasar por el terreno del vecino cada quince o dieciocho años. A estos movimientos de ida y retorno se les llama en gallego morriña.



Luego está lo del derecho foral gallego. Fiscalmente no tiene ventajas, como esos derechos materialistas de Vasconia, Cataluña o Navarra. Un gallego que se precie, debe conocerlo para tener base en sus conflictos con vecinos y parientes. Saber cuando puede apoyar la pared de su casa en la del vecino, así se ahorra una pared y el vecino puede desaguar en su patio y esos son unos derechos espirituales, que se pagan en el juzgado de primera instancia. Mayormente con conciliaciones. A veces con algún funeral, muerte por golpe de herramienta, que no deja de ser un accidente. Todo el mundo vio como el vecino se dio contra la azada, cayó tres veces con su cabeza.



Luego está lo de la herencia. No importa donde vivamos, ni a que nos dediquemos, todos los gallegos tenemos por herencia un trozo de terreno donde construir una casa, no es necesario que existan caminos, que sea tan estrecho que para entrar en la casa haya que ser por lo menos egiptólogo, que esté orientado al norte y sea una nevera, los puntos cardinales no existen, por eso los gallegos andamos tan esparcidos. Tampoco importa que no haya agua: llueve y el verano dura poco. Si no eres capaz de construir una casa eres un mierda.



Existen numerosos proyectos políticos que están tratando de regular esta situación, ninguno de los cuales se entendería en las cerradas mentes de otros pueblos sin la popular figura del cacique.



Este y otros temas están centrando los trabajos del I Simposio de sociólogos, economistas y veterinarios Pontevedrianos, que se celebra en la Universidad Capitalina bajo el título: "Pobres del mundo, jodeos, que sois tontos". Se publicará en estas páginas un amplio resumen: GALLEGO, PERFECCIONAMIENTO. No se lo pierdan.