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domingo, 3 de febrero de 2008

EMIGRANTES

Desde 1985 España ha vivido un crecimiento económico, cultural y social, como no se recuerda en su historia. Ello trajo como consecuencia que gentes de todo el mundo hayan aparecido en los últimos diez años a trabjar y vivir con nosotros. "Negro de mierda" "sudaca""puto indio""basura" son frases que oímos sin rebelarnos, a una panda de degenerados ignorantes.
En esa falta de contestación y rebeldía a la injusticia se incluyen dolorosamente a los testigos del mismo origen que los agredidos y que no mueven un dedo por el miedo a "meterse en lios".
Los gallegos somos un pueblo emigrante.
El Dr. Carlos Xixirei, de la Universidad de Vigo, en su trabajo "A emigración" hace un estudio profundo de la circunstancias en que se desenvolvió la emigración gallega.
A partir de 1850, dice D. Carlos, existe un mivimiento masivo del campesinado gallego a America, que se agudiza hacia 1900, en que emigra un tercio de la población censada. Describe a los emigrantes como labriegos analfabetos buscando mejores oportunidades de trabajo en las ciudades de las jóvenes naciones americanas. Se me ocurre que es lógico que así fuese, pues los caciques, hacendados y clerigos no solían emigrar. La sangría continúa hasta la década de los setenta, en que el país estaba prácticamente sin oficiales de muchos oficios, si bien los paises de destino eran los de Europa central.
La dura adaptación del campesinado a las urbes americanas trajo como consecuencia, dice el Dr. Xixirei, el chiste facil y el apelativo gallego como insulto y no como indicador de procedencia.
La emigración a América fue causada por tres motivos fundamentales,
1º Condiciones de trabajo en la semiesclavitud en la pesca y las factorías conserveras. Sectores controlados por desterrados políticos catalanes. 2ºMinifundismo agrario, que se agravaba hasta la República con diezmos y primicias a los antiguos propietarios, la nobleza y la Iglesia, mayoritariamente. O peor aún en el caso de los Quinteiros. que eran propietarios de la tierra pero debían abonar un quinto de su producción. La superpoblación y el lastimoso sistema de dividir la propiedad hasta hacerla inviable. (Heredé parcelas registradas por 1 ca." Sementeiras- 1 ca." = 1 m2).
3º Una vida sin esperanza. Lo que no era pecado era vicio. "Está criado con moito vicio", era un niño o un animal adecuadamente alimentado, al que no se hacía trabajar tanto como los demás.
Alguna de mis primas no pasó de la escuela elemental, porque era un gasto inútil, que nada reportaba a la familia, porque se casan. Hoy son las más inteligentes de la familia. Muchos niños entre 1950 y 1960 iban al campo a trabajar y dos horas a la "escuela de pago" por la tarde-noche. La escuela a la que fuí yo tenía como retrete un agujero hecho en un tablón, cuyos detrictus retiraba un vecino para usar como abono. No había luz eléctrica, ni cristales en las ventanas, que apenas se sostenían. El bocadillo era igualitario, queso en lata caducado de la ayuda americana y leche en polvo. El regimen había represaliado, o simplemente asesinado a los maestros de la República y dió títulos de maestros a gentes que tenían una formación muy elemental para cubrir la escasisima dotación.
Yo como mi abuelo y mis tíos, emigré en los setenta. En aquellos años el 70 por ciento de los tripulantes de todas las banderas de conveniencia del mundo éramos gallegos. Muchos oficiales alemanes hablaban gallego para entenderse con sus tripulantes, que ya no eramos analfabetos, pero si poco formados y mayoritariamente de extracción agraria. Haciamos el mismo trabajo y ganábamos el triple que en un barco español, el trato por otra parte, era sensiblemente más educado.
En estas condiciones como no íbamos a emigrar.
Hoy somos la misma gente, los mismos muertos de hambre recién ascendidos, los que insultamos, esquivamos y consentimos atropellos a los que nos visitan como antes les visitamos a ellos. Buscan exactamente lo mismo que buscábamos nosotros, vivir un poco mejor.