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martes, 4 de marzo de 2008

ANTONIO PALACIOS.

Es un clásico, quizás no se entere de que escribo esto, pues está en contra de las moderneces capitalistas. Es un pintor vigués, que como casi todos se gana los garbanzos en otras lides. Somos amigos desde que unos carnavales de los ochenta nos encontramos en el mismo bar, con chilabas idénticas, ganándonos a pulso una sharia(?) por quebrantar el ramadán alcoholicamente. Lo lee todo, pero fundamentalmente El Coyote. Las miserias que todos tenemos las diviniza y los miserables nos sentimos mejor. Tiene el record de vaciado de bodegas de los bares de putas de Vigo.
Montó un estudio para pintar en el centro del barrio nocturno y en él encontraron acogida buenos amigos y buenos pintores. Esa época para Palacios no fue muy productiva. Bebió más que pintó. Los separados, expulsados y socialmente reprobados, pintaban y guardaban su obra en su piso "da Ferrería". Las putas cuidaban que no le robasen nada. A su lado se sentían reinas, pero es capaz de llamarle puta a la Reina y seguir bebiendo tranquilamente su zumo de tomate. Lleva una larga temporada respetando el Corán.
Tiene una producción de desnudos femeninos increíble y hace una exposición cada seis o siete años. Cuando expone, sus modelos ya son abuelas y le compran los cuadros en plan recordatorio. Su anecdotario es surrealista e interminable:
   "Cuando X vendió un cuadro en un pastón nos llevó de putas a todos. Fuimos a un piso de aquellos que eran de lujo y tenían sauna, portero y un traidor. Si; un traidor, con traje y corbata, que le dices traime esto, traime lo otro y te lo trae. Aquel día fué cuando G, se esnafró cayendo de la bicicleta estática. Cuando entramos en la sauna, el traidor nos avisó: Tengan cuidado con ese caballero. G que iba como siempre, se puso a hacer el tour de Francia, radiado, en una bicicleta estática, que por esas cosas absurdas de las casas de putas estaba dentro de la sauna, en eso perdió pié y se estampó en el aparato que calienta. Sangraba como un cerdo y avisamos al traidor que se puso a curarlo en una salita.
Salí para ver como iba y en el local adyacente estaban cuatro chicas muy monas que escribían afanosamente en unos cuadernos y comían chocolate de unas tabletas que estaban sobre la mesa. Entré en la sauna y pregunté a X, ¿y esas chicas?. Son una chicas estudiantes que vienen por aquí y se ganan unos duros. Me quedé pensando que estudiaban las chicas y me puse la bata y las zapatillas y me acerqué, en el cuaderno que ví estaba escrito: Nestlé. Nestlé-Nestlé.Nestlé..."
Hace unos meses le diagnosticaron un cáncer, fui a verle, su móvil no paraba de sonar. Hasta hace una semana era un canceroso satisfecho, me dijo, me regalaron un móvil porque les jode, para amargarme. Se ha repuesto. ¿Tiró el móvil ó se acostumbró?